Vivienda. El mercado inmobiliario en Córdoba: Caen 55% las operaciones de compraventa y 44% las de alquiler
Un informe del CPI muestra una fuerte baja en ventas y alquileres, mientras aumentan las propiedades disponibles y se consolida una mayor previsibilidad en los precios.
El mercado inmobiliario de Córdoba atraviesa una etapa de menor actividad, con una caída significativa en las operaciones de compra-venta y alquiler, en un contexto donde crece la oferta y los precios muestran señales de estabilidad, según datos del Centro de Estadísticas Inmobiliarias (CEI) del Colegio Profesional de Inmobiliarios de Córdoba (CPI).
De acuerdo con el Monitor de Actividad Inmobiliaria, en febrero de 2026 las operaciones de compra-venta registraron una caída interanual del 54,7%, mientras que los alquileres descendieron un 44,3% en el mismo período.
“El mercado no está en crisis, está en pausa. La caída en la actividad está directamente vinculada a la falta de crédito y a la pérdida de capacidad de compra” de los salarios, señaló el presidente del CPI, Lucas Péndola.
Más oferta y menor presión en alquileres
En paralelo a la retracción de la actividad, el mercado de alquileres muestra un cambio en su configuración. El stock de propiedades disponibles creció un 91,9% respecto del promedio registrado entre septiembre y diciembre de 2023, superando incluso los niveles previos a la última regulación.
Este incremento en la oferta se traduce en una menor presión sobre los inquilinos y en un mercado con mayor capacidad de comparación.
A la vez, los indicadores de cumplimiento de pago se mantienen elevados: el 96,7% de los inquilinos residenciales abonó la totalidad del alquiler en marzo, mientras que sólo el 1,8% registró incumplimientos.
En cuanto a la vacancia, en marzo el nivel de inmuebles habitacionales desocupados se ubicó en 3,6%, sin cambios respecto del mes anterior, mientras que en el segmento comercial descendió al 6,6%, lo que sugiere una leve recuperación en ese rubro.
Precios con ajustes y mayor segmentación
Los valores de los nuevos contratos de alquiler muestran incrementos respecto de los contratos vencidos. En marzo, los nuevos alquileres de casas se ubicaron en promedio un 29,2% por encima del valor anterior, mientras que en departamentos la suba fue del 28,4% y en locales comerciales del 40,7%.
A nivel de precios de oferta, los datos del Sistema Estadístico Inmobiliario indican que un departamento de un dormitorio en Nueva Córdoba se ubica en torno a los $ 700 mil mensuales, mientras que en el Centro ronda los $ 550 mil y en el Primer Anillo, los $ 500 mil.
Por su parte, los precios de compra-venta también muestran estabilidad. Un departamento de un dormitorio alcanza aproximadamente los U$S 94.500 en Nueva Córdoba y cerca de U$S 58.000 en el Centro, según relevamientos recientes.
“Hay menos escrituras, pero no un desplome de precios. Eso demuestra que el inmueble sigue siendo reserva de valor”, agregó Péndola.
Menor actividad y foco en la demanda
El comportamiento actual del mercado refleja un cambio en el principal condicionante: la demanda. La falta de financiamiento hipotecario limita la compra-venta, mientras que en alquileres el nivel de ingresos condiciona la capacidad de pago.
Desde el CPI advierten que el cuello de botella ya no está en la oferta de inmuebles, sino en el acceso. “Hoy el problema es macroeconómico, no inmobiliario”, indicó Péndola.
En este contexto, la composición de las operaciones se mantiene diversificada: en compra-venta predominan departamentos y casas (30,8% cada uno), seguidos por lotes (28,2%), mientras que en alquileres los departamentos concentran el 60,6% de las operaciones.
Un mercado con menos dinamismo y más previsibilidad
El informe muestra un mercado con menor volumen de operaciones, pero con señales de mayor ordenamiento. La ampliación de la oferta, la estabilidad relativa de los precios y la menor presión sobre la demanda configuran un escenario de transición.
En ese marco, el sector inmobiliario cordobés se mueve hacia una etapa con menor dinamismo, pero con reglas más previsibles, a la espera de una mejora en las condiciones macroeconómicas que reactive la demanda.
“Estamos ante un mercado más lento, pero más ordenado. Y eso, en el mediano plazo, es una buena noticia”, sostuvo el titular del CPI.




