Dueño de La Anónima. Federico Braun: "Libertad fue la mayor compra de nuestra historia y vamos a seguir abriendo sucursales en Córdoba"

El empresario de 78 años asegura que su cadena es ahora la tercera del país en participación de mercado. Este mes tomó el control de los 12 híper (cuatro en Córdoba) que adquirió a Grupo Callejas y empieza a transformarlos. Con qué fórmula busca conquistar al consumidor cordobés y defender un negocio desafiado por la caída del consumo y los márgenes cortos.

20 de junio de 2026 a las 12:05 a. m.
Federico Braun: "Libertad fue la mayor compra de nuestra historia y vamos a seguir abriendo sucursales en Córdoba"
14.000 empleados. Los 1.600 que trabajaban en los 4 hipermercados Libertad se integraron al plantel de La Anónima, elevando a 14.000 su nómina. “Somos la cadena más federal del país”, dice Braun mientras recorre una de sus nuevas superficies. (Ramiro Pereyra)

A lo largo de toda la Patagonia argentina y trepando hasta La Pampa, decir la “La Anónima” es sinónimo de "supermercado". Fue en ese territorio –en realidad, en Punta Arenas– donde la cadena hoy propiedad de la familia Braun nació hace 118 años, a iniciativa de dos inmigrantes provenientes de Letonia y de Asturias.

El casamiento de sus hijos combinó sus apellidos (Braun y Menéndez, dos nombres poderosos, ineludibles en la historia del sur argentino) y fusionó sus negocios, dando nacimiento a la Sociedad Anónima Importadora y Exportadora de la Patagonia. Apocopada por el público a La Anónima, la cadena logró instalarse y crecer pero muy por debajo de sus posibilidades hasta 1978, año en que Federico Braun, bisnieto de los fundadores, tomó sus riendas.

Con 11 locales y 265 empleados, tenía entonces agudos déficits de gestión y logística; pero La Anónima era un “león dormido”, que un hermano y un primo lo instaron a despertar. Federico, que tenía 30 años y formación de ingeniero industrial, tras un paso por distintas empresas de aquí y del exterior, aceptó el desafío.

La previa requirió apoyo de su padre, principal dueño minoritario con el 35% de las acciones: “Con él pusimos en marcha El Estanciero. Uso ese juego, que me gusta mucho, porque es la esencia del capitalismo. Básicamente intercambiamos figuritas con nuestros familiares. Mi padre canjeó acciones que tenía en otras compañías de la familia, como Austral o Aconcagua, hoy Mapfre. Y todo se hizo en armonía, cada uno obtuvo lo que quería. Así logramos el control de La Anónima”, relata el empresario a La Voz.

El trámite puede sonar simple pero lejos estuvo de ello: el abuelo materno de Federico tuvo ocho hijos, el paterno, 10. Y él acusa 64 primos y 147 sobrinos segundos.

Lo cierto es que con el timón en sus manos, Braun consiguió hacer de La Anónima una cadena con 183 sucursales en 96 ciudades de 16 provincias. En marzo, protagonizó una de las noticias más fuertes del sector en años al comprar un centro de distribución y 12 de los 14 hipermercados Libertad, la marca de casi cuatro décadas propiedad, hasta hace poco, del salvadoreño grupo Calleja.

Con la operación, La Anónima entra al podio de los principales jugadores del sector en el país, acercando posiciones a Carrefour y Coto. “Nuestra participación de mercado pasará del 12,5% al 14%”, estima.

Este mes, en medio de la toma de posesión plena de las cuatro sucursales cordobesas, Federico Braun se presentó oficialmente ante el personal cordobés y dialogó con La Voz.

–Parte central de la estrategia de crecimiento de La Anónima en los últimos años ha sido comprar cadenas regionales, ¿por qué?

–Efectivamente, antes de la compra de Libertad, el 35% de nuestras ventas provenían de supermercados que fuimos adquiriendo en distintas zonas del país. Ese porcentaje va a crecer ahora. Nuestra estrategia fue ir a pequeñas y medianas ciudades, primero en la Patagonia; luego en La Pampa. En en 1985 tuvimos la oportunidad de comprar Talsa (Tiendas y Almacenes Lausen), que era mucho más grande que nosotros, y eso nos permitió ocupar espacios clave. También compramos Topsi en Neuquén, con 27 locales, y Quijote en Santa Fe.

DISTANCIAS ETERNAS. "Al venir de la Patagonia aprendimos a ser muy eficientes en logística, porque allí a veces el flete es más caro que el producto. Parte de lo que nos gustó de Libertad es el depósito de 20.000 m2 que adquirimos en Córdoba", explicaFederico Braun, presidente de La Anónima. (Ramiro Pereyra)
DISTANCIAS ETERNAS. "Al venir de la Patagonia aprendimos a ser muy eficientes en logística, porque allí a veces el flete es más caro que el producto. Parte de lo que nos gustó de Libertad es el depósito de 20.000 m2 que adquirimos en Córdoba", explicaFederico Braun, presidente de La Anónima. (Ramiro Pereyra) (Ramiro Pereyra /La Voz)

–Así llegaron al sur de Córdoba...

–Tenemos hace tiempo sucursales en Morteros, Marcos Juárez, Arroyito y Laboulaye, obtenidas mediante la compra de Supermercados Arenales (fue en 1999, nueve bocas en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba). Habíamos pausado un poco esa expansión, pero desde el año pasado decidimos salir a la chancha otra vez y abrimos sucursales en Resistencia. Luego dispusimos esta compra.

–Antes de focalizarnos en Córdoba. Me imagino que vieron antes que nadie el fenómeno Vaca Muerta...

–Se puede decir que sí, "la vimos". Sabíamos o imaginábamos que iba a suceder la revolución que hoy se vive. Cuando entramos a Añelo tenía 1.800 habitantes, hoy estamos en casi todas las ciudades impactadas por Vaca Muerta como Rincón de los Sauces, Plaza Huincul, Cutral Có, Plottier. Y claro, en la ciudad de Neuquén, donde mencioné que compramos Topsy.

–¿En esa provincia realmente se siente que la economía se está traccionando de otra manera?

–Si, es tremendo. Nos va muy bien.

Salto para jugar en otra liga

–Ahora sí lo traigo a Córdoba, ¿cuán importante es esta compra de Libertad, entre todas las que han hecho?

–Es la más grande que hemos hecho. Son 12 locales: los cuatro de Córdoba, dos en Tucumán, uno en Salta, en San Juan, en Santiago del Estero, en Rosario, en Rafaela y en Posadas. Córdoba aparece como una plaza muy potente por su tamaño, porque es donde nació la cadena y porque aquí también adquirimos un depósito de 20.000 m2. Pensá que la ciudad tiene 1,5 millones de habitantes y en toda la Patagonia hay dos millones.

–Calleja pensó en vender sus hipermercados por la baja rentabilidad que el negocio tiene en este momento en el país, ¿a ustedes eso les preocupa?

–Es cierto que ganar plata con un supermercado en este momento en Argentina es muy difícil. Y a las pruebas me remito: una cadena internacional se fue, otra como Carrefour quiso hacerlo. El mayor problema son los altos impuestos combinados con la enorme competencia de la informalidad. En Buenos Aires, por ejemplo, no nos fue bien principalmente por esa competencia, la de los comercios más chicos con alto grado de informalidad. Pero bueno, este negocio es mi vida. Y reformulando la frase de Marcos Aguinis, que habla del "atroz encanto de ser argentino", mi vocación es el atroz encanto de ser empresario en este país (risas).

–Además, lo suyo es el supermercadismo, imagino que tiene los márgenes bien afilados...

–Sí, y esta compra era para nosotros un encastre perfecto. Cuando la gente de Calleja nos llamó y nos hizo una oferta iniciamos una conversación y llegamos a esta posibilidad. A ellos les sirve seguir teniendo los supermercados como tiendas anclas en sus centros comerciales (se focalizan sólo en real estate desde ahora) y para nosotros, como dije, es un encastre justo.

–¿Por qué encastre?

–Porque estábamos en muchas provincias pero no con esta modalidad. Aquí en Córdoba, lejos de la Capital. En Santa Fe en otra zona. No estábamos aún ni en Salta, ni en Santiago. Para nosotros es un salto cualitativo y un gran desafío. Y claro, hicimos todos los cálculos para al menos no perder plata.

–¿Cómo logran eso?

–Por muchas vías. Porque esto nos da más volumen y el volumen te permite negociar mejor con los proveedores para toda la compañía. También tenemos dos frigoríficos de carne vacuna, y con esta compra los llevamos al 100% de su capacidad de producción. Eso mejora el rendimiento, la calidad y el resultado. Además, tenemos La Aurora Online, pero nos gusta vender en digital sólo en aquellos lugares donde tenemos el canal físico.

–Habló de un depósito en Córdoba, centro del país, ¿también les suma en logística?

–Mucho. Para nosotros la logística es fundamental. Al venir de la Patagonia aprendimos a ser muy eficientes en eso, porque allí contar con nuestra logística es una gran ventaja ya que a veces el flete es más caro que el producto. En un kilo de papas, es mucho más lo que cuesta llevarlo a Tierra del Fuego que el costo de la papa en sí.

–¿Tienen su propia empresa?

–Sí, tenemos Patagonia Logística, nuestra propia empresa. No somos dueños de camiones pero sí tenemos los sistemas y procedimientos para ser muy eficientes y además contamos con 11 depósitos zonales al que ahora se suma el de Córdoba. Fue algo que nos gustó especialmente de Libertad y nos va a permitir atender a las 12 bocas adquiridas más las que podamos seguir sumando en el futuro.

VACA MUERTA. "Cuando entramos a Añelo tenía 1.800 habitantes. Hoy estamos en casi todas las ciudades impactadas por ‘Vaca Muerta’; se puede decir que ‘la vimos. Es impresionando cómo se está comportando la economía allí”, señala Braun. (Ramiro Pereyra)
VACA MUERTA. "Cuando entramos a Añelo tenía 1.800 habitantes. Hoy estamos en casi todas las ciudades impactadas por ‘Vaca Muerta’; se puede decir que ‘la vimos. Es impresionando cómo se está comportando la economía allí”, señala Braun. (Ramiro Pereyra) (Ramiro Pereyra /La Voz)

–¿Abrirán más sucursales en Córdoba?

–Claro, hay espacio para sumar. Vamos a abrir en San Francisco, una ciudad a la que queremos llegar hace años. Y también en Bell Ville.

–¿Por qué esas ganas de estar en San Francisco?

–Porque es una sociedad mediana, no pequeña; y de buen poder adquisitivo. Y eso es lo que nos gusta, llegar a un lugar donde podamos enamorar. Convertirnos en referencia. Ese era el eje de nuestra estrategia, líderes en pequeñas y medianas ciudades. Ahora cambió porque entramos en grandes ciudades como esta. Con esta compra somos claramente líderes en el interior del país.

–Dijo antes que afinaron los números para “al menos no perder plata”. Deduzco que en la decisión de compra también hay una expectativa positiva sobre el rumbo económico...

–Sí. Hay cosas que se están ordenando, haciendo bien. Y tenemos la esperanza de que el país haga la reforma impositiva que tiene que ocurrir. Argentina es de los países que más impuestos tienen y muchos son muy distorsivos, ingresos brutos por ejemplo. Las tasas municipales que se han convertido también en impuestos.

–En ese aspecto, ¿cómo percibe el clima de negocios en Córdoba y la estructura impositiva?

–Diría que Córdoba está en las generales de la ley. El gobierno de Mauricio Macri buscó hacer cambios, bajar Ingresos Brutos pensando en lo malo que es como impuesto. El problema es que lo redujeron en todas las etapas anteriores a la venta final, y a esta le pusieron un tope del 5%. Entonces las provincias que estaban en el 2% o 3%, para compensar lo que dejaron de cobrar por otro lado, subieron al 5%. Lo puedo entender, pero nosotros lo sufrimos y encima le dio a la competencia informal una ventaja competitiva enorme.

–Y en lo que hace al supermercadismo, ¿cómo ve la plaza cordobesa?

–Sabemos que es supercompetitiva y por eso hicimos los números una y otra vez. Pero por lo que decía antes, creo que tenemos mucho para ofrecer. Mencionaba nuestros frigoríficos. También tenemos un fuerte desarrollo de productos de marca propia (unos mil), que por definición deben tener la misma calidad de la marca líder pero ser al menos 15% más baratos.

–Agrego que tienen financiación con la tarjeta La Anónima. En todo eso, ¿cuál es el principal "gancho" para ganarse al consumidor cordobés?

–No hay que mentir. Creo que el factor de éxito en el mercado es el precio, máxime en esta época. Pero nosotros decimos esto: calidad y surtido al mejor precio posible.

Proveedores locales

–Otro rasgo distinto de La Anónima en el sector supermercados es que tiene certificación de Empresa B. ¿Por qué?

–Ser Empresa B significa que, además de ser rentables, nos ocupamos de lo social y lo ecológico; atendemos al triple impacto. Al principio yo era escéptico, pero entendí que no se trata de prohibiciones, sino de ser sustentables. Fuimos los primeros en eliminar las bolsas plásticas en 2008, porque en la Patagonia eran una contaminación visual impresionante.

RUMBO CORRECTO. “Creo que el Gobierno nacional está llevando la economía en el rumbo correcto. Confió en que se harán las reformas estructurales necesarias. La tributaria es la más importante, porque no se puede funcionar con la mitad de la economía en negro”, analiza Braun. (Ramiro Pereyra)
RUMBO CORRECTO. “Creo que el Gobierno nacional está llevando la economía en el rumbo correcto. Confió en que se harán las reformas estructurales necesarias. La tributaria es la más importante, porque no se puede funcionar con la mitad de la economía en negro”, analiza Braun. (Ramiro Pereyra) ( Ramiro Pereyra /La Voz)

–¿Eso implica que desarrollan proveedores locales? ¿Lo harán en Córdoba?

–Si, pero es un proceso. Ya estamos analizando incorporar proveedores locales de las zonas donde estaba Libertad para que tengan acceso a una red de ventas mucho más amplia.

–Para cerrar, Federico, usted sigue muy activo en espacios empresariales como la Asociación de Empresario de la Argentina (AEA) y Endeavor, el espacio de los emprendedores. ¿Lo considera importante?

–Sí, porque aunque la gente crea que el emprendedor es joven y bueno, y el empresario es algo feo, en realidad son lo mismo. Yo soy empresario y emprendedor. Mi hijo Nicolás es el CEO de La Anónima desde 2020 y yo quedé como presidente, pero no me puedo ir. Sigo creyendo que esta es mi vocación, es lo que sé hacer.

Refundador de La Anónima

Nombre. Federico Braun (78)

Hijos. Nicolás, Federico y Tomás.

Empresa. La familia Braun es propietaria de SA Importadora y Exportadora de la Patagonia, empresa que cotiza en Bolsa en el país (hoy en Byma) desde 1942. Su principal negocio es la cadena de supermercados La Anónima, generadora de más del 90% de la facturación. El resto es aportado por el negocio frigorífico (dos establecimientos) y una cuota más pequeña por el financiero (tarjeta La Anónima). Este año la firma notificó a la CNV la compra de Omarek, empresa radicada en Uruguay que opera en zonas francas y con la que busca optimizar su operatoria de comercio exterior y logística mediante los servicios de almacenamiento de dicha subsidiaria.

Supermercado. La Anónima cuenta con 183 sucursales en 98 ciudades de 16 provincias y emplea a 14 mil personas, contando ya al plantel que tomó cuando compró 12 hipermercados a Grupo Libertad. En su último balance (mediados de 2024 a 2025) informó ingresos netos por $1.819.340 millones ($ 1,8 billones), y registró pérdidas asociadas a la baja del consumo. Con la citada adquisición, asegura que se convertirá en el tercer mayor jugador del negocio supermercadista en el país (luego de Coto y Carrefour), con alrededor del 14% del mercado.