Transformación. Cambia el sector supermercados: 23 bocas menos, extranjeros en fuga y nuevos gigantes nacionales

En cuatro claves, cómo se adapta el gran territorio del consumo masivo al giro de la economía argentina, los cambios de hábitos y la digitalización. La venta de Libertad, sólo un mojón en un mapa que se redefine.

28 de marzo de 2026 a las 12:31 a. m.
Cambia el sector supermercados: 23 bocas menos, extranjeros en fuga y nuevos gigantes nacionales
En enero, los supermercados vendieron más de $ 2,276 billones en el país. (Ilustración Oscar Roldán)

Una “bomba” noticiosa fue el anuncio oficial de que Grupo Libertad, de capitales panameños pero dueño de una marca con 41 años en Córdoba, vende la operación de 12 de 14 de sus hipermercados en nueve provincias a la cadena nacional La Anónima.

La movida es un rasgo más de la fuerte transformación que protagoniza el sector supermercadista, atravesado por tendencias como el repliegue de marcas multinacionales, el achique de grandes estructuras, el crecimiento de nuevos formatos, la migración entre canales y la transversal digitalización.

Fuerzas, todas, que operan en un mercado macro que está girando 180 grados: desde la llegada de Javier Milei –en sintonía con el movimiento general de la economía–, pasó de la lluvia de pesos con inflación de tres dígitos anuales a la estabilización de precios y la restricción económica.

El consumidor también cruzó ese puente: dejó de quemar pesos stockeándose para cuidar cada mango sin apuro, un poco porque ya no se remarca como antes y otro –sobre todo– porque tiene los bolsillos mucho más flacos.

Hay menos consumo, pero no en todos los canales.
Hay menos consumo, pero no en todos los canales. ((Pedro Castillo / Archivo))

Al frente, los supermercados debieron cambiar de lógica: dejó de ser negocio sentarse sobre mercadería que incrementaba sola su valor y se hizo necesario salir a la caza de un comprador más selectivo, disputado por nuevos canales. Un mercado mucho más competitivo que exige lupa sobre los costos y malabares para sostener márgenes.

1) Menos rentabilidad: el 51% se vende bajo promo

Suba de costos fijos, fuerte carga impositiva y la necesidad de bajar precios para estimular una demanda semiplanchada es la combinación que viene erosionando los márgenes de rentabilidad a las cadenas, sobre todo a las de mayor estructura, según coinciden en el sector.

“Hace dos o tres años, alrededor de un 27%, o como mucho 30%, de las ventas en las cadenas regionales se hacían bajos promociones. Descuentos, dos por uno, etcétera. Hoy, ese porcentaje llega al 51%. Es un indicador de cómo se vienen resignando márgenes”, puntualiza Víctor Palpacelli, presidente de la Cámara Argentina de Supermercados (CAS) y de Almacor.

A pesar de ese esfuerzo, el consumo no logró revertir su tendencia general a la baja. La última encuesta que el Indec realiza sobre una muestra de 101 cadenas –incluyendo a las mayores– en todo el país confirmó que en enero los supermercados vendieron 1,2% menos que en igual mes de 2025 y -1,5% respecto del anterior.

Las regionales hablan de la pérdida de entre un punto y 1,5 puntos de rentabilidad en el último tiempo; merma fuerte en un negocio de márgenes bajos que debe ganar por volumen.

2) Saluden a las multinacionales que se van

Walmart, Carrefour, Makro y Libertad son ejemplos de un movimiento claro que se viene produciendo en el sector: la salida o repliegue de empresas multinacionales y, en espejo, el avance en la mayoría de los casos de jugadores nacionales que compran el negocio que estas dejan.

La movida responde a causas propias del mercado argentino y también a decisiones globales. Walmart hizo punta en 2020 cuando vendió toda su operación en el país al Grupo De Narváez, que la reconvirtió a Changomás.

La decisión del gigante estadounidense obedeció a una combinación de estrategia global (concentrarse en sus principales mercados), con hartazgo del lío local, reflejado en varios años de balances negativos.

Carrefour intentó algo similar el año pasado y también recibió una oferta De Narváez –entre otras– por su red. Ninguna satisfizo sus expectativas y por eso dejó en pausa la venta.

Cencosud, en cambio, sí logró adquirir toda la red de Makro y Basualdo en Argentina por U$S 122,5 millones a principios de 2025, habilitando así el proceso de desinversión de SHV Holding. El grupo chileno sigue firme en el mercado argentino.

La noticia más reciente en la lista es Grupo Libertad, del grupo salvadoreño Calleja, que se desprende de casi todo su negocio supermercadista a manos de la cadena argentina La Anónima. Le transfiere 12 de sus 14 hipermercados, pero, trascendió, busca comprador para los dos restantes.

¿El motivo? La pérdida de rentabilidad en esa unidad de retail lleva a Calleja a focalizarse en la que tiene márgenes más atractivos: el real estate.

Un consultor de primera línea, que interviene en operaciones de venta de este tipo, advierte que la salida de multinacionales, que se aceleró desde 2023, es lógica y va a seguir por un buen tiempo.

“Las empresas vienen de 10 o 12 años de desórdenes como cepo y brecha cambiaria espantosa. Lo primero les impedía algo tan básico como girar dividendos a sus accionistas en el exterior. La brecha les licuaba ingresos, porque los resultados en pesos se transformaban a dólar oficial", explica.

Y sigue: "Muchas quieren salir hace rato y ahora, con una macro más ordenada y flexibilidades crecientes, ven la chance de hacerlo y la toman. Esto sucede en sectores donde los márgenes cayeron, pero también en otros donde son mayores. La decisión es salir”, explica.

Insta, sí, a no dramatizar el proceso: “Es lógico y vamos a ver más ventas de este tipo. Las ‘atrapadas’ se irán, y vendrán otras atraídas por nuevas oportunidades, como ya comienza a suceder en el sector energético y minero. Si el mercado interno repunta, tampoco será raro que multinacionales vinculadas al consumo u otros sectores regresen a la Argentina”.

El flujo inversor extranjero hacia Argentina depende también de que se confirme el orden macro, se terminen de caer las restricciones en materia cambiaria y se avance con más reformas promercado.

3) El consumo cae, pero también se muda

Aunque la tónica imperante sobre el consumo masivo es la restricción, no todos los canales y formatos acusan el mismo desempeño. Cambios de hábitos, digitalización y la resiliencia dispar de cada modelo de negocio se combinan para generar un mapa de ganadores y perdedores.

"El consumidor ya no hace una gran compra mensual como sucedía antes, sino que va todos los días a hacerse de lo que estrictamente consume. Ya sean productos frescos como pan, leche o pollo, o productos de otras características”, describe Armando Farina, vicepresidente de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (Cadam).

En las cadenas regionales y supermercados de escala intermedia ven el mismo fenómeno: “El abandono de la compra mensual y su reemplazo por la compra hormiga son el gran cambio de hábito. Genera muchísimo mayor impacto que el avance del canal digital. Cuando se recuperen los salarios, habrá cierto regreso de los compradores a la gran superficie, pero del mismo modo que antes”, analiza Palpacelli.

Esta migración favorece a todo el comercio de cercanía: almacenes, autoservicios y supermercados de menor escala insertos en barrios. “Nuestro relevamiento señala que en febrero las cadenas regionales vendimos 5% menos en unidades que hace un año. Pero, en el caso de los híper, ese porcentaje casi se triplica”, agrega.

Este cambio de conducta se solapa con otro en avance: la compra online. En este territorio, los brazos de e-commerce de las cadenas físicas crecen más lentamente que jugadores nativos digitales, como el gigante Mercado Libre y las apps de última milla.

"El balance de la plataforma líder argentina (Mercado Libre) muestra un crecimiento del 34%, mientras que cadenas mayoristas y otros comercios han caído un 24% en los mismos rubros que subieron las aplicaciones”, grafica Farina.

Por su parte, los jugadores digitales fortalecen su negocio supermercadista: a fines de 2025, Mercado libre cerró una alianza con Carrefour para sumar “frescos” a su surtido previo. Así, la app amarilla comenzó a ofrecer cerca de 10 mil productos, entre los que se destacan carnes, frutas, verduras y congelados. El servicio se habilitó en la ciudad de Buenas Aires con planes de avance a todo el país.

En sintonía, PedidosYa continúa impulsando su supermercado 100% digital, Market, con más de 70 tiendas “oscuras” (no son a la calle, sólo proveen a los repartidores) en el país.

Mientras, el porcentaje de venta online promedio entre las cadenas físicas no escala. Según el relevamiento del Indec, sólo el 2,7% del total facturado por los supermercados en enero de este año fue a través de canales digitales: unos $ 63 mil millones sobre el total de casi $ 2,277 billones vendidos. Un año antes, ese porcentaje había llegado al 2,9%.

4) Qué cadenas lideran y cuáles vienen en ascenso

“El crecimiento del número de bocas de las principales cadenas de supermercados se viene ralentizado. Entre 2022 e inicio de 2025, sumaron menos de 100, mientras que en el período 2016-2022 superaron las 200 y, entre 2010-2016, las 800 bocas”, describe el último informe sobre el sector publicado hace un año por la Federación Argentina de Empleados de Comercio (Faecys).

El Indec muestra una merma aún más fuerte durante 2025. Según su encuesta de supermercados, entre enero de ese año y de 2026, la cantidad de sucursales bajó al menos en 23 (de 3.173 a 3.150) y se perdieron 1.248 puestos de trabajo (de 11.262 a 99.014).

Al ser una encuesta muy representativa pero que no agota el 100% del universo supermercadista, el dato puede dejar afuera a otras mermas.

Por caso, la cadena de origen español Día precisó que en 2025 cerró 34 tiendas deficitarias. A pesar de ese movimiento, no perdió el puesto número uno del ranking de supermercados por cantidad de sucursales en Argentina: tiene al menos 1.007 en siete provincias, con alta concentración en Buenos Aires.

Su modelo sintoniza con el momento: bocas de superficie acotadas, gran capilaridad y cercanía al consumidor. A la vez, combina unidades propias con franquicias.

En su informe, Faecys rankea al total de cadenas. El segundo puesto es de la (aún) francesa Carrefour: a febrero de 2025, suma 637 sucursales en todo el país, excepto Santiago del Estero. Ese grado de cobertura, los más de 23 mil empleados y su volumen de facturación vienen sosteniendo a Carrefour como el mayor jugador del sector en el país.

En el ranking por bocas le sigue la chilena Cencosud, que con Jumbo, Disco y Vea suma unas 300 sucursales.

El cuarto lugar es para La Anónima, la cadena de origen patagónico que está haciéndose del control de 12 hipermercados de Libertad. Las grandes superficies se sumarán a sus 169 sucursales en 10 provincias y le permitirán agregar a ese mapa a Tucumán, a Salta, a San Juan, a Santiago del Estero y a Misiones. A la vez, ingresará con fuerza a la segunda ciudad del país: Córdoba.

Los supermercados digitales trabajan en sumar productos frescos.
Los supermercados digitales trabajan en sumar productos frescos. ((Pedro Castillo / Archivo))

Otro jugador nacional potente es Coto, dueño de al menos 122 sucursales, pero altamente concentradas en Ciudad y en provincia de Buenos Aires. La cadena liderada por el empresario homónimo desarrolla un fuerte negocio de comercialización de carne, que ha expandido internacionalmente.

En 2024 abrió su marketplace para la venta minorista en Shangái, China. Posee un gran centro de distribución y ha desarrollado marcas propias de productos alimenticios y no alimenticios y hasta incursionó en una bodega con seis líneas de vinos. Entre las cadenas tradicionales, es una de las más fuertes en el desarrollo del canal digital.

Trascendió que tiene intención de desembarcar en Córdoba, aunque no realizó aún movimientos concretos en ese sentido.