Francia. París en emergencia: la histórica ola de calor desborda morgues y ya reportan más de mil muertos
El Gobierno francés activó el nivel máximo de alerta sanitaria ante temperaturas de 46°C que saturan los servicios fúnebres y los hospitales de la ciudad.
París atraviesa una crisis humanitaria y sanitaria sin precedentes debido a una ola de calor extrema que ha llevado los termómetros hasta los 46°C. La situación ha provocado el colapso operativo de los servicios sanitarios y funerarios en la capital francesa y sus suburbios.
Las autoridades sanitarias ya reportan un exceso de mortalidad que supera las 1.000 víctimas adicionales en comparación con los niveles habituales de esta época. Sin embargo, la cifra final podría ser significativamente mayor a medida que se procesen los certificados de defunción en papel.
La ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, advirtió que el impacto del calor extremo tiene un efecto retardado en la población. Según la funcionaria, la presión sobre el sistema hospitalario continuará incluso después de que las temperaturas comiencen a descender.
Morgues y funerarias al límite de su capacidad
La saturación en las morgues de los hospitales y residencias de ancianos ha obligado a buscar soluciones de almacenamiento de emergencia. El Ayuntamiento de París instaló unidades temporales para ampliar la capacidad de las morgues municipales, que ya no dan abasto.
"Nos enfrentamos a una situación realmente catastrófica; estoy recibiendo cientos de llamadas", lamentó Zouhaeir Hertelli, dueño de una morgue con todas sus plazas ocupadas. La falta de espacio obliga a trasladar cuerpos a localidades situadas a más de 80 kilómetros de la capital.
Por su parte, Élisabeth Charrier, de la Federación Nacional de Funerarias, señaló que la presión se concentra críticamente en el área urbana. "Lamentablemente, los cuerpos se descomponen más rápidamente durante una ola de calor", explicó sobre la urgencia de los servicios.
El impacto en los hospitales y el sistema de salud
La actividad en los servicios de urgencias de París se mantiene en niveles excepcionalmente altos, con un incremento del 36% en las consultas diarias. En algunos centros, las muertes diarias pasaron de un promedio de siete a un total de 20 casos. Además, se registran 3.000 visitas diarias reportadas en los servicios de urgencias de la región.
Si bien se donaron de 300 equipos de aire acondicionado para áreas críticas del Hospital Pompidou, muchos otros hospitales carecen de climatización adecuada en salas de terapia intensiva, rehabilitación y maternidad. Esta situación ha reabierto el debate nacional sobre la infraestructura necesaria en escuelas, geriátricos y centros de salud para enfrentar el cambio climático.

Vulnerabilidad extrema y el fantasma de 2003
El 85% de las muertes registradas durante el pico de calor corresponden a personas mayores de 65 años. Los ancianos que viven solos son las principales víctimas, muchas veces hallados deshidratados en sus domicilios por los servicios de emergencia.
El temor del Gobierno es que se repita la tragedia del año 2003, cuando una canícula similar dejó un saldo de 15.000 fallecidos. Aunque las instituciones están mejor organizadas, la intensidad de las temperaturas actuales genera máxima preocupación.
"La mayoría de las muertes actuales eran de personas que vivían solas, aisladas; la solidaridad tiene que volver", instó la directora de una funeraria local. La falta de hidratación y el uso de medicación diurética en invierno agravan el cuadro de los adultos mayores.
Nuevos riesgos: ahogamientos y cancelación de eventos
La ola de calor también ha provocado un fenómeno inesperado: el aumento de ahogamientos mortales de jóvenes en canales y ríos no autorizados. De los 51 casos reportados, el 70% corresponde a personas de entre 11 y 30 años.
Ante la gravedad meteorológica y la activación del plan Orsan 3, la prefectura canceló festivales masivos y cerró parques públicos. Las autoridades buscan evitar la exposición al aire libre y prevenir incidentes ante la alerta por tormentas eléctricas violentas.
Météo-France anticipa que para el próximo 6 de julio se podrían alcanzar récords de 45 grados en diversas regiones. El Estado mantiene la movilización sanitaria en su nivel más alto para intentar mitigar las consecuencias de este fenómeno climático extremo.





