Un rayo impactó directamente en la Torre Eiffel durante una intensa tormenta eléctrica que azotó París la noche del 27 de junio. El momento, captado en imágenes por testigos, se produjo después de varios días de calor récord que afectaron a gran parte de Europa.
El fenómeno coincidió con un cambio brusco en las condiciones meteorológicas. Tras jornadas con temperaturas superiores a los 35 °C, Francia experimentó la llegada de un sistema de tormentas que alcanzó con fuerza la capital y sus alrededores.
Un episodio meteorológico tras el calor extremo
Según informó Euronews, la tormenta llegó tras un periodo de calor “sin precedentes” en gran parte del continente. Se estima que cerca de 150 millones de personas en Europa estaban soportando temperaturas elevadas en esos días, lo que creó las condiciones para el desarrollo de tormentas intensas.
En este contexto, los vientos en la cima de la Torre Eiffel alcanzaron los 104,8 km/h durante el episodio, mientras la actividad eléctrica iluminaba el cielo nocturno con miles de relámpagos.
Las imágenes del rayo impactando el monumento se difundieron rápidamente y se convirtieron en uno de los registros más destacados de la jornada.
Un espectáculo que atrajo miradas
El fenómeno generó tanto preocupación como asombro. Mientras algunos turistas buscaron refugio de manera apresurada ante la intensidad de la tormenta, otros aprovecharon para registrar el momento.
Decenas de miles de relámpagos se observaron en la región parisina, acompañados por fuertes truenos que resonaron sobre la ciudad. La escena fue descrita como un espectáculo visual que atrajo a curiosos, fotógrafos y cineastas aficionados.
El contraste con las horas previas —marcadas por cielos despejados y una cantidad récord de horas de sol— reforzó la singularidad del evento.
Impacto en la actividad urbana
Las condiciones meteorológicas también obligaron a interrumpir actividades. La final del Top 14 de rugby, que se celebraba en la ciudad, tuvo que suspenderse durante aproximadamente 10 minutos debido a la tormenta.
Este tipo de episodios pone de relieve la volatilidad del clima en contextos de calor extremo, donde el cambio hacia tormentas severas puede producirse de forma repentina.
El impacto del rayo en la Torre Eiffel, uno de los monumentos más emblemáticos del mundo, no es inusual desde el punto de vista técnico —la estructura actúa como pararrayos—, pero la espectacularidad del momento captado en video convirtió el episodio en una de las imágenes más compartidas de la jornada.