Guerra. Israel lanzó ataques masivos sobre Teherán y convocó a 100.000 reservistas
La Fuerza Aérea israelí lanzó una nueva oleada de ataques en la capital iraní y en el oeste del país. El Gobierno convocó a 100.000 reservistas. El conflicto entra en su cuarto día sin señales de tregua.
Israel lanzó este martes una nueva serie de ataques a gran escala sobre Teherán, en el cuarto día de enfrentamientos abiertos con Irán.
Según informó el Ejército israelí, la Fuerza Aérea inició una ofensiva contra “infraestructuras del régimen iraní” en la capital. El comunicado oficial indicó que la operación forma parte de una estrategia para debilitar capacidades militares y sistemas de lanzamiento de misiles.
Más de 60 impactos en el oeste de Irán
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) aseguraron que se registraron más de 60 impactos en ataques dirigidos contra lanzadores de misiles, sistemas de defensa aérea y posiciones de fuego activo en el oeste iraní.
Desde Teherán no se difundió de inmediato un balance oficial sobre daños o víctimas.
Movilización de reservistas
En paralelo con los bombardeos, el Gobierno de Benjamin Netanyahu convocó a 100.000 reservistas, en una señal de que el conflicto podría extenderse o escalar en los próximos días.
La medida busca reforzar tanto el frente interno como las operaciones en distintos escenarios regionales.
Tensión en el Líbano
En el marco de la jornada, Israel afirmó haber abatido al líder de Hezbollah en el Líbano durante operaciones militares en ese país. Sin embargo, hasta el momento no hubo confirmación independiente sobre esa información.
La tensión también se mantiene en la frontera norte israelí, donde en los últimos días se registraron intercambios de fuego.
Sin señales de tregua
El conflicto no muestra indicios de desescalada. Analistas internacionales advierten que una prolongación de las hostilidades podría tener impacto en la estabilidad regional, el comercio energético y los mercados globales.
En paralelo, la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de los hechos y crecen los llamados a la moderación para evitar una guerra de mayor alcance en Medio Oriente.





