Europa. El Papa sobre la migración: “No se puede hablar de dignidad y dejar que los mares sean cementerios”

El Pontífice visitó Gran Canaria y lanzó un mensaje sobre los migrantes que intentan llegar a Europa desde África. Reclamó vías legales y seguras y una respuesta humanitaria integral.

11 de junio de 2026 a las 11:40 a. m.
El Papa sobre la migración: “No se puede hablar de dignidad y dejar que los mares sean cementerios”
El papa León XIV bendice a un migrante durante un encuentro con organizaciones que trabajan con migrantes en Arguineguín, Islas Canarias, España, el jueves 11 de junio de 2026. (Foto AP/Alessandra Tarantino)

El papa León XIV cuestionó este jueves la respuesta de Europa ante la crisis migratoria y afirmó que “no se puede hablar de dignidad y dejar que los mares sean cementerios”, en referencia a las miles de personas que cada año arriesgan su vida para llegar al continente desde África.

El pontífice realizó estas declaraciones durante una visita al muelle de Muelle de Arguineguín, en la isla de Gran Canaria, uno de los principales puntos de llegada de embarcaciones de migrantes que cruzan el Atlántico rumbo a las Islas Canarias.

Ante representantes de organizaciones humanitarias, autoridades locales y personas migrantes, León XIV pidió una reflexión profunda sobre el fenómeno migratorio y reclamó respuestas que vayan más allá del control fronterizo.

Duro mensaje sobre la migración

“No basta gestionar llegadas, distribuir cifras, reforzar fronteras o lamentar las muertes cuando ya han ocurrido”, afirmó el Papa en uno de los pasajes más contundentes de su discurso.

El líder de la Iglesia católica sostuvo que la comunidad internacional debe asumir una responsabilidad compartida frente a una crisis que afecta a miles de personas cada año.

El Papa León XIV pronuncia su discurso durante una reunión con organizaciones que trabajan con migrantes en Arguineguín, Islas Canarias, España.
El Papa León XIV pronuncia su discurso durante una reunión con organizaciones que trabajan con migrantes en Arguineguín, Islas Canarias, España. (AP)

Asimismo, señaló que la acogida de quienes buscan refugio no puede recaer únicamente sobre organizaciones de voluntariado o entidades sociales. “La acogida del migrante no puede ser algo secundario ni delegado únicamente a algunos voluntarios”, expresó.

La visita a Arguineguín

León XIV viajó desde Barcelona hasta las Islas Canarias para conocer de primera mano la realidad de quienes llegan a Europa tras atravesar rutas migratorias consideradas entre las más peligrosas del mundo.

Durante su intervención recordó que miles de personas arriban a las costas canarias “despojadas de casi todo, pero nunca de su dignidad”.

El muelle de Arguineguín adquirió notoriedad internacional en 2020, cuando más de 2.300 migrantes permanecieron hacinados durante varios días en instalaciones portuarias improvisadas, una situación que generó fuertes críticas de organismos humanitarios.

El Papa León XIV pronuncia su discurso durante una reunión con organizaciones que trabajan con migrantes en Arguineguín, Islas Canarias, España.
El Papa León XIV pronuncia su discurso durante una reunión con organizaciones que trabajan con migrantes en Arguineguín, Islas Canarias, España. (AP)

Para el Papa, esta realidad debe convertirse en un “examen de conciencia” para Europa y para toda la comunidad internacional.

Un llamado a las autoridades

El pontífice manifestó su deseo de que los testimonios escuchados durante la jornada lleguen a quienes tienen capacidad de decisión sobre las políticas migratorias. “Cada barca que llega no trae sólo migrantes; trae consigo una pregunta: ¿qué mundo hemos construido, si tantos hermanos tienen que arriesgar la muerte para buscar vida?”, planteó.

En otro tramo de su mensaje, cuestionó que Europa reivindique la dignidad humana mientras el mar Mediterráneo y el océano Atlántico continúan siendo escenario de tragedias recurrentes.

Los asistentes esperan la llegada del Papa León XIV para asistir a una reunión con organizaciones que trabajan con migrantes en Arguineguín, Las Palmas de Gran Canaria, España, el jueves 11 de junio de 2026. (Foto AP/Arturo Rodríguez)
Los asistentes esperan la llegada del Papa León XIV para asistir a una reunión con organizaciones que trabajan con migrantes en Arguineguín, Las Palmas de Gran Canaria, España, el jueves 11 de junio de 2026. (Foto AP/Arturo Rodríguez) (AP)

“Europa no puede proclamar la dignidad humana y acostumbrarse a que el Mediterráneo y el Atlántico sean cementerios sin lápidas”, sostuvo.

Pacto migratorio europeo

Las declaraciones de León XIV se produjeron a pocas horas de la entrada en vigor del nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo.

La normativa establece mecanismos para la gestión de solicitudes de asilo, refuerza los controles fronterizos y contempla sistemas de compensación para los países que opten por no recibir parte de las cuotas de refugiados asignadas.

Aunque el Papa no mencionó explícitamente el acuerdo, sus palabras fueron interpretadas como una advertencia sobre la necesidad de que las políticas migratorias mantengan un enfoque centrado en los derechos humanos.

El Papa León XIV pronuncia su discurso durante una reunión con organizaciones que trabajan con migrantes en Arguineguín, Islas Canarias, España.
El Papa León XIV pronuncia su discurso durante una reunión con organizaciones que trabajan con migrantes en Arguineguín, Islas Canarias, España. (AP)

Cooperación y desarrollo

León XIV también dirigió mensajes a los países de origen y de tránsito de los migrantes.

Pidió a las naciones de donde parten estas personas que trabajen para generar “condiciones de paz, justicia y desarrollo”, mientras que reclamó a los países de tránsito que protejan a quienes atraviesan sus territorios y eviten que caigan en manos de redes criminales.

Además, insistió en la necesidad de fortalecer la cooperación internacional para combatir el tráfico de personas y garantizar asistencia a las víctimas.

El derecho a migrar y a quedarse

En el cierre de su discurso, el pontífice defendió la creación de rutas legales y seguras para quienes buscan protección internacional y reclamó políticas que permitan a las personas vivir dignamente en sus lugares de origen.

“La dignidad humana exige vías legales y seguras, rescate y asistencia, cooperación real contra los traficantes, protección efectiva a las víctimas y procesos serios de acogida e integración”, afirmó.

Finalmente, sintetizó su posición con una reflexión que marcó el tono de toda la jornada: “Si bien existe un derecho a buscar refugio cuando la vida es amenazada, también existe el derecho a no tener que migrar: el derecho a permanecer en la propia casa sin hambre, sin guerra, sin persecución y sin violencia”.