Tras la tragedia. Alerta temprana de terremotos: cómo funcionan, qué es lo que hay que saber y qué pasó en Venezuela
Tras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron Venezuela, millones de usuarios recibieron notificaciones preventivas gracias a un sistema global que transforma los teléfonos en sismógrafos.
La reciente actividad sísmica en Venezuela, Japón y California puso a prueba los sistemas de alerta temprana de terremotos (conocidos con las siglas EEW de Earthquake Early Warning, en inglés), permitiendo que las personas ganaran segundos críticos para protegerse. En Venezuela, el impacto fue significativo debido a que el país sufrió dos de los movimientos telúricos más fuertes registrados en más de un siglo.
A pesar de que la nación caribeña no cuenta con una infraestructura nacional de alerta sísmica, la tecnología móvil de Google suplió esa carencia enviando avisos masivos. Este fenómeno tecnológico está cambiando la forma en que las poblaciones vulnerables enfrentan desastres naturales en tiempo real.
El celular como sismógrafo de bolsillo
El sistema de Alertas de Terremotos de Android utiliza los acelerómetros de los teléfonos, que son los mismos sensores empleados para rotar la pantalla del dispositivo. Cuando un teléfono detecta una vibración característica, envía una señal a un centro de datos de Google para ser procesada.
Si múltiples dispositivos en una misma zona detectan el movimiento simultáneamente, el sistema confirma el sismo y distribuye la alerta a otros usuarios cercanos. Esta red ha crecido exponencialmente desde su lanzamiento en 2020, pasando de 250 millones de usuarios a más de 2.500 millones en la actualidad.

Según Richard Allen, director del Laboratorio de Sismología de Berkeley, el sistema envía alertas sobre unos 60 terremotos mensuales a un promedio de 18 millones de teléfonos. Esta democratización del acceso a la información resulta vital en países que carecen de redes de sismómetros terrestres costosas.
Cómo se propagan las ondas y las alertas
Los sistemas de detección se basan en la física de las ondas sísmicas para ganar tiempo frente al desastre. Existen tres tipos de movimientos principales que generan los terremotos:
- Ondas P: Son las más rápidas, viajan a gran velocidad y causan vibraciones pequeñas.
- Ondas S: Llegan después, son más grandes y lentas, produciendo el movimiento de suelo más peligroso.
- Ondas L: Son las últimas en llegar y resultan ser las más destructivas para las estructuras.
Dado que las señales electrónicas viajan a la velocidad de la luz, estas pueden superar la velocidad de las ondas sísmicas que se mueven por el suelo. Esto permite que, cuanto más lejos esté una persona del epicentro, más tiempo de reacción tendrá, aunque generalmente se trate de solo unos segundos,.
Sistemas avanzados en el mundo
Mientras Venezuela depende de la tecnología de Google, otros países operan redes nacionales altamente sofisticadas para proteger a sus ciudadanos. Japón, por ejemplo, posee la red S-Net, considerada la más avanzada del mundo, con cables y sensores submarinos que monitorean el fondo oceánico.

Este sistema japonés permite detectar sismos en zonas de subducción y ha logrado que las alertas de tsunami sean hasta 20 minutos más rápidas. En México, el servicio funciona desde 1991 mediante estaciones de radio, aplicaciones y alarmas públicas que alertan a la población ante grandes sismos.
En Estados Unidos, el Servicio Geológico (USGS) opera el sistema ShakeAlert para la costa oeste, cubriendo California, Oregon y Washington. Robert de Groot, científico del USGS, recomienda contar siempre con más de una forma de recibir alertas, comparándolo con llevar un neumático de repuesto en el auto.
Testimonios y cultura sísmica en Venezuela
Pericles Sánchez, un escritor residente en Caracas, relató que recibió la advertencia minutos antes de que el temblor llegara a su hogar, lo que le permitió evacuar a tiempo. “No fue sino que hasta que estábamos ya afuera que lo empezamos a sentir”, narró el sobreviviente sobre la precisión del aviso.
Por otro lado, especialistas advierten sobre la falta de preparación en ciertas regiones. Diógenes López, un migrante venezolano, destacó que su país no posee la "cultura sísmica" de naciones como Chile o Japón.
López expresó su preocupación por la situación actual de la infraestructura: “Me dio un poco de ansiedad saber que, por la situación del país… no hay mantenimiento como debería hacerse”.
*Con información de Associated Press





