Cine. Troya existió, pero no como la contó Homero: qué creen hoy arqueólogos e historiadores sobre la guerra que inspiró La Odisea
Nuevos hallazgos arqueológicos en Turquía y antiguos documentos hititas refuerzan la hipótesis de que hubo un conflicto real detrás del mito, aunque los expertos descartan gran parte de los episodios legendarios de la epopeya. Un escritor e historiador sostiene que el Caballo de Troya nunca existió.
La llegada de La Odisea de Christopher Nolan reavivó una pregunta que acompaña a la obra de Homero desde hace siglos: ¿cuánto hay de verdad en la historia de Troya y el viaje de Odiseo?
La verdad detrás de la Odisea
Si bien los especialistas coinciden en que los elementos sobrenaturales del poema pertenecen al terreno del mito, las investigaciones arqueológicas y los registros históricos sugieren que algunos acontecimientos pudieron tener una base real. El principal foco de atención es Troya, la ciudad cuya caída desencadena la historia que da origen al regreso de Odiseo a Ítaca.
Troya: un sitio arqueológico clave
La mayoría de los arqueólogos identifica la antigua Troya con el yacimiento de Hisarlık, en el noroeste de la actual Turquía. Allí continúan las excavaciones que buscan reconstruir qué ocurrió durante la Edad del Bronce, publica Esquire.
Los niveles conocidos como Troya VI tardía y Troya VIIa, fechados entre los siglos XIII y comienzos del XII a. C., muestran evidencias de destrucción. Entre los hallazgos figuran restos de incendios, restos humanos y proyectiles de honda descubiertos recientemente cerca de una zona palaciega.

Evidencias arqueológicas de destrucción en Troya
Estos indicios no prueban la existencia de un asedio de diez años ni confirman los episodios descritos por Homero. Sin embargo, sí demuestran que hubo una ciudad fortificada en el lugar y en una época compatible con la tradición épica.
Además de la arqueología, los investigadores analizan documentos del Imperio hitita que mencionan un reino llamado Wilusa, identificado por muchos historiadores con Troya.
Documentos hititas y la existencia de Wilusa
Esos textos también hacen referencia a Ahhiyawa, una potencia que suele asociarse con los griegos micénicos. La combinación de ambas fuentes alimenta la hipótesis de que existieron enfrentamientos entre pueblos de la región.
La ubicación de Troya también resulta clave. La ciudad controlaba un punto estratégico próximo a los Dardanelos, una de las rutas marítimas más importantes entre el mar Egeo y el mar Negro. Para muchos especialistas, los intereses comerciales y geopolíticos ofrecen una explicación más plausible para un conflicto que la historia romántica de Helena y Paris.
Influencias geopolíticas y comerciales en el conflicto
Los expertos señalan que los poemas homéricos mezclan recuerdos de distintas épocas. Aunque describen elementos propios de la Edad del Bronce, también incorporan costumbres, prácticas militares y creencias de períodos posteriores.
Por ese motivo, La Odisea es considerada una combinación de tradición oral, memoria histórica y elaboración literaria. Los relatos habrían sido transmitidos durante generaciones antes de adoptar la forma escrita que hoy se conoce.

Las criaturas que aparecen en el viaje de Odiseo no son consideradas reales, pero algunos estudiosos interpretan que podrían representar peligros auténticos de la navegación mediterránea. Escila y Caribdis, por ejemplo, han sido vinculadas a las corrientes del estrecho de Mesina, mientras que las sirenas podrían simbolizar arrecifes y zonas de naufragio.
Respecto al famoso caballo de Troya, no existe evidencia arqueológica que confirme su existencia. Aun así, la historia ya circulaba siglos después de los hechos que inspiraron la leyenda, como demuestra una vasija hallada en la isla de Míkonos que representa guerreros ocultos en el interior de un caballo de madera.
La conclusión que comparten muchos investigadores es que ni Odiseo, ni los cíclopes, ni las sirenas existieron tal como los cuenta Homero. Pero detrás de esas historias probablemente haya recuerdos de conflictos, viajes y riesgos reales que terminaron convirtiéndose en una de las epopeyas más influyentes de la historia universal.
Un escritor desafía el mito más famoso de Troya: asegura que el caballo nunca existió y que en realidad era un barco
El escritor Alfonso Mañas volvió a poner sobre la mesa una teoría que cuestiona uno de los episodios más famosos de la literatura occidental: el caballo de Troya nunca habría sido un caballo.
Mañas, autor del libro La Odisea. La realidad tras el mito, sostiene que detrás de la célebre historia podría esconderse una confusión transmitida durante siglos. Según su interpretación, el supuesto caballo de madera era en realidad un barco utilizado por los griegos durante el conflicto.
Una teoría que viene de la Antigüedad
Durante una entrevista en la Cadena SER, el especialista explicó que la idea no es nueva. Según señaló, ya existían pensadores de la Antigua Grecia que cuestionaban la posibilidad de que los griegos hubieran construido una enorme estructura de madera con forma de caballo para introducir soldados dentro de Troya.
“Desde la antigua Grecia hay filósofos griegos que decían que era un barco y que no tenía sentido que fuera un caballo”, afirmó.

Para Mañas, la clave está en la transmisión oral de los relatos sobre la guerra. Tras el conflicto, habrían surgido numerosos cantos heroicos compuestos por veteranos o descendientes de quienes participaron en la contienda. Esos relatos circularon durante generaciones antes de ser recopilados siglos más tarde.
La teoría del escritor apunta a una embarcación de origen fenicio conocida como Hippos, utilizada en el Mediterráneo durante la Edad del Bronce tardía. Este tipo de barco tenía una característica particular: su proa estaba decorada con una cabeza de caballo.
Según Mañas, cuando los griegos fingieron retirarse de Troya habrían dejado riquezas y ofrendas en una de estas embarcaciones. Los relatos posteriores se habrían referido a ella utilizando el término Hippos.
“Probablemente Homero pensaba que Hippos era un caballo real”, sostuvo el investigador al explicar cómo pudo originarse la confusión.



