Genio. De superhéroe a leyenda del musical: el nuevo desafío actoral de Tom Holland
En uno de sus próximos proyectos, el actor se pondrá en la piel de una leyenda del cine de Hollywood y admitió que el papel le da un "miedo absoluto".
Luego de protagonizar éxitos masivos como La Odisea y la reciente Spider-Man: un nuevo día, el actor británico Tom Holland se prepara para asumir el papel más exigente y personal de su trayectoria: encarnar al mítico Fred Astaire.
El proyecto, que generó una enorme expectativa en la industria cinematográfica, llevará a la gran pantalla la vida del hombre que redefinió el arte del baile en el cine.
Sin embargo, el intérprete admitió que la magnitud de la responsabilidad le genera sentimientos encontrados. “Me llena de emoción y de un miedo absoluto”, confesó recientemente durante su gira de promoción.
Un salto de madurez
Para Holland, este papel significa un punto de inflexión necesario para su perfil profesional. Al alcanzar los 30 años, el actor busca despegarse definitivamente de la imagen juvenil que lo acompañó desde su debut en el universo de Marvel.
“Ya no puedo seguir interpretando adolescentes. Siento que estoy entrando en un capítulo diferente”, explicó al referirse a esta nueva etapa artística que apuesta por personajes de mayor peso dramático.
Este regreso a las fuentes musicales no es terreno desconocido para él, aunque sí una disciplina que había dejado atrás hace años. Holland dio sus primeros pasos sobre los escenarios del West End londinense interpretando a Billy Elliot, un rol que le exigió una formación de excelencia en ballet y tap.
No obstante, el desafío de recuperar esa destreza física para personificar a una leyenda que brilló junto a Ginger Rogers en clásicos como Top Hat, Swing Time y Funny Face requiere un gran esfuerzo. “Tengo muchísimo por hacer para estar a la altura de Fred”, admitió con humildad sobre el proceso de ensayos que ya ha comenzado.

La obsesión por la técnica: filmar sin red de contención
Bajo la dirección de Paul King, responsable de éxitos como Paddington y Wonka, y con un guion de Steven Levenson, el film buscará capturar la esencia técnica de Astaire, quien revolucionó Hollywood con sus coreografías ejecutadas en planos largos y casi sin cortes.

Holland se impuso una meta sumamente ambiciosa para respetar ese legado visual: prescindir por completo de efectos digitales o especialistas de danza. “Quiero usar cero dobles. Quiero hacer todos los bailes yo mismo y filmarlos en un solo plano, como él lo hacía”, sentenció el actor.
La película, que todavía mantiene bajo reserva su enfoque narrativo específico, representará la prueba de fuego para un artista que intenta demostrar que su talento trasciende las escenas de acción y las películas de superhéroes



