Alerta. Mar del Plata se encuentra a la espera de un temporal: clases suspendidas y preocupación extrema
La ciudad permanece bajo alerta naranja por tormentas y vientos intensos. El municipio pidió evitar salir durante la tormenta y advirtió por posibles anegamientos, caída de árboles y fuerte oleaje.
Mar del Plata se encuentra bajo alerta naranja ante la llegada de un fuerte temporal que podría afectar a la ciudad entre la tarde de este viernes y la madrugada del sábado. Frente al pronóstico de lluvias intensas, ráfagas de viento y fuerte oleaje, el municipio suspendió las clases y recomendó a la población evitar salir de sus casas cuando comiencen las tormentas.
La medida fue tomada por el comité de contingencia del partido de General Pueyrredón, que monitorea la evolución de las condiciones meteorológicas junto a organismos de emergencia. También la Universidad Nacional de Mar del Plata suspendió las actividades académicas en sus sedes locales y en Balcarce.
Alerta naranja y riesgo de ciclogénesis
El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta naranja por tormentas y fuertes vientos para la región costera del sudeste bonaerense. Según el pronóstico, las condiciones más adversas comenzarán a registrarse hacia el atardecer y podrían intensificarse durante la madrugada del sábado.

El fenómeno climático está asociado a un proceso de ciclogénesis, una formación de baja presión atmosférica que puede generar tormentas severas, ráfagas intensas y cambios bruscos en las condiciones meteorológicas.
Las autoridades advirtieron que el viento rotará hacia el sudoeste y podría generar ráfagas superiores a los 70 kilómetros por hora. En algunos sectores costeros y zonas expuestas, no se descartan velocidades aún mayores.
Preocupación por el fuerte oleaje
Uno de los focos de preocupación se concentra en el puerto y en la franja costera de la ciudad. El pronóstico prevé olas de más de siete metros en altamar y un incremento significativo del oleaje sobre la línea de costa durante la madrugada del sábado.
Las autoridades no descartan que el agua avance sobre sectores bajos del paseo costero y genere complicaciones adicionales en zonas cercanas al mar. En paralelo, se mantiene el monitoreo permanente sobre estructuras portuarias, playas y áreas expuestas a erosión o acumulación de agua.



