Conmovedora historia. Se llama Andrea, tiene 10 años y es la única alumna de una escuela en Pocho: su innovador proyecto de huerta
Cursa quinto grado y junto con su maestra, Fanny, desarrollaron un proyecto que busca vencer los obstáculos que se presentan en la región a la hora de cultivar verduras en un lugar donde predominan los animales salvajes. Recibieron apoyo del Gobierno y encontraron la clave: la hidroponia.
En el paraje Buena Vista, ubicado en el departamento Pocho, en Córdoba, la escuela rural Pío Zárate se ha convertido en un referente de innovación educativa.
En este establecimiento, situado sobre la base del cerro Los Gigantes, la educación no se detiene pese a las dificultades geográficas.
Andrea, una niña de 10 años que cursa el quinto grado, es actualmente la única estudiante de la institución. Junto a su docente y directora, Fanny Correa, lleva adelante una experiencia pedagógica que combina la tradición rural con la tecnología de vanguardia.

La realidad de esta escuela no es aislada, ya que la provincia de Córdoba cuenta con 1.169 establecimientos rurales. Dentro de este universo, existen 35 centros educativos de nivel primario que, al igual que la Pío Zárate, funcionan con un solo estudiante matriculado.
El desafío de estudiar en la ruralidad
Para asistir a clases, Andrea debe enfrentar diariamente un trayecto de 15 kilómetros que recorre a caballo o en moto. Los caminos, de difícil acceso, se vuelven especialmente complejos ante las inclemencias climáticas, como la lluvia o el frío intenso de la montaña.

Por su parte, la docente Fanny Correa recorre cada día 40 kilómetros desde la localidad de Salsacate para cumplir con su labor. Ante la falta de transporte escolar en la zona, el esfuerzo de ambas refleja un compromiso excepcional con el proceso de enseñanza y aprendizaje.
“Lejos de ver esto como un problema, decidimos escuchar al territorio y adaptarnos a él”, definió Fanny al explicar cómo las dificultades del entorno se transformaron en oportunidades educativas.
"Hydro Vista": cultivar sin suelo en la montaña
El proyecto institucional, denominado “Hydro Vista, semillas del futuro”, surgió como una respuesta creativa a los problemas del suelo. En la zona, la presencia de animales como vizcachas, vacas y caballos impedía el desarrollo de huertas tradicionales en tierra.
La iniciativa recibió un impulso decisivo en diciembre de 2025 por parte del Gobierno provincial, justo después de una visita al establecimiento por parte del gobernador Martín Llaryora visitó la región. En esa oportunidad, se entregó un aporte de 5 millones de pesos que permitió financiar la infraestructura necesaria para el cultivo.

A través de la hidroponía, Andrea aprende a cultivar plantas utilizando soluciones nutritivas disueltas en agua sobre sustratos inertes. Este método permite prescindir del suelo y optimizar el uso del recurso hídrico, fundamental en zonas de alta montaña.
Metodología Steam y conectividad satelital
La enseñanza en la escuela Pío Zárate se basa actualmente en el enfoque STEAM. Esta metodología integra ciencias, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas para resolver problemas reales del entorno, fomentando el pensamiento crítico y la creatividad.
A pesar de encontrarse a más de 120 kilómetros de la capital provincial, el establecimiento cuenta con herramientas digitales de última generación. La escuela dispone de internet satelital Starlink, parte de un plan de conectividad que alcanzó a todos los centros de alta montaña.

Esta política de acceso, denominada programa “Puentes Digitales – Estamos Conectados”, permitió que internet deje de ser solo una herramienta administrativa. Actualmente, la conectividad se utiliza directamente para potenciar el plan de estudio y la investigación científica de la alumna.
Dicha iniciativa fue reconocida internacionalmente por la Fundación NovaGob en sus Premios Excelencia 2025. El galardón destaca la innovación pública en Iberoamérica y el esfuerzo por federalizar el acceso a la educación tecnológica en parajes remotos.
Siete décadas de historia en Pocho
La escuela Pío Zárate no solo es un centro de innovación, sino también un pilar histórico para las familias de Pocho. Fue creada originalmente en 1954, funcionando inicialmente en una casa de familia hasta obtener su edificio propio en 1957.
A lo largo de los años, el establecimiento ha sido el lugar de formación para múltiples generaciones de la zona. “La escuela siempre contó con bastantes estudiantes, ha sido inclusive el lugar donde han estudiado los padres y hermanas de Andrea”, recordó la docente Fanny Correa.
Ubicada a 1.500 metros sobre el nivel del mar, la institución demuestra que la educación de calidad es posible en cualquier punto del mapa. El caso de Andrea y el proyecto Hydro Vista simbolizan la resiliencia y el futuro de la educación rural cordobesa.




