Salud y frío. En invierno la presión arterial suele subir: por qué ocurre y quiénes deben controlarse más

Con el frío ya instalado, sin ganas de irse, especialistas explican por qué la presión arterial puede aumentar durante el invierno y qué cuidados deben tener las personas con hipertensión.

09 de julio de 2026 a las 11:25 a. m.
En invierno la presión arterial suele subir: por qué ocurre y quiénes deben controlarse más
Tensión arterial. Hay que medirse cada dos o tres meses cuando uno tiene más de 40 años.

Las bajas temperaturas no sólo obligan a sacar los abrigos. También pueden provocar cambios en el organismo que impactan directamente sobre la presión arterial. Por ese motivo, los cardiólogos advierten que durante el invierno es frecuente que las personas hipertensas registren valores más elevados que en los meses de calor.

El fenómeno tiene una explicación fisiológica. Cuando baja la temperatura, los vasos sanguíneos tienden a contraerse para conservar el calor corporal. Esa vasoconstricción aumenta la resistencia al paso de la sangre y hace que la presión arterial se eleve.

Según José Tuñón, cardiólogo, el comportamiento es el opuesto al que ocurre en verano.

Qué pasa con la presión cuando hace frío

Hipertensión en mujeres mayores de 50 años.
Hipertensión en mujeres mayores de 50 años. (Magnific)

El especialista explica que el calor favorece la dilatación de las arterias, lo que reduce la presión arterial.

"En verano el calor hace que se relajen las arterias, lo que lleva a la disminución de la presión a la que se encuentra la sangre en su interior", señaló.

Por esa razón, algunas personas con hipertensión necesitan que su médico ajuste la medicación durante los meses más cálidos para evitar episodios de hipotensión, mareos o cansancio.

En invierno, en cambio, suele ocurrir el efecto inverso y la presión arterial puede incrementarse.

Por qué el invierno exige un mayor control

Diabetes e hipertensión. Imagen ilustrativa.
Diabetes e hipertensión. Imagen ilustrativa. (La Voz / IA)

La hipertensión es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares, insuficiencia cardíaca, daño renal y accidentes cerebrovasculares.

Además del frío, existen otros factores que pueden favorecer el aumento de la presión arterial.

  • exceso de sal en la alimentación
  • sobrepeso
  • obesidad
  • sedentarismo
  • predisposición genética

El cardiólogo recordó que muchas veces la hipertensión no produce síntomas hasta que aparecen complicaciones, por lo que el control periódico sigue siendo la principal herramienta para detectarla y mantenerla bajo tratamiento.

La importancia de no abandonar la medicación

Los especialistas advierten que uno de los errores más frecuentes es interrumpir el tratamiento cuando cambian las rutinas o se perciben valores normales.

Mantener la medicación indicada, controlar periódicamente la presión y sostener hábitos saludables son medidas fundamentales durante todo el año.

También recomiendan evitar el consumo excesivo de sal y grasas, realizar actividad física de manera regular y consultar al médico si aparecen valores persistentemente elevados o síntomas como dolor de cabeza intenso, visión borrosa o mareos.

Qué ocurre durante el verano

Diabetes e hipertensión. Imagen ilustrativa.
Diabetes e hipertensión. Imagen ilustrativa. (La Voz / IA)

Aunque el invierno suele asociarse con un mayor riesgo de aumento de la presión, el calor también requiere cuidados especiales.

Durante los meses cálidos es importante mantener una buena hidratación, especialmente en personas que reciben tratamiento con diuréticos, ya que estos medicamentos favorecen la eliminación de líquidos.

Además, los especialistas aconsejan controlar con mayor frecuencia la presión al inicio del verano para comprobar que la combinación entre altas temperaturas y medicación no provoque descensos excesivos.