La Voz En Vivo. Natalidad en caída: por qué tener hijos ya no es una prioridad para los argentinos
La investigadora Lorena Bolzón explicó en La Voz En Vivo cómo los cambios culturales y la incertidumbre redujeron los nacimientos casi un 50% en una década.
Argentina atraviesa una transformación demográfica sin precedentes que redefine el concepto tradicional de familia. En los últimos diez años, la cantidad de nacimientos en el país se redujo un 47%, comparando los datos de 2014 con los de 2024.
Este fenómeno fue analizado en profundidad por la investigadora Lorena Bolzón, del Observatorio de Desarrollo, en La Voz En Vivo. Allí destacó que la baja natalidad responde a un trasfondo cultural profundo más que a factores meramente económicos.
Según Bolzón, la percepción sobre la paternidad cambió drásticamente en un corto periodo. Hace apenas una década, el 77% de los ciudadanos consideraba que tener hijos era un elemento fundamental para alcanzar una vida plena.
Sin embargo, estudios actuales muestran que ese valor descendió al 43% de los encuestados a nivel general. Entre los jóvenes, la cifra es aún más baja: solo un 34% considera importante ser padre para su desarrollo personal.
El fin del mandato de la paternidad
“El 57% de los encuestados afirmó que tener hijos ya no forma parte de su proyecto de vida”, explicó Bolzón durante la entrevista. Esto indica que la tendencia no es algo coyuntural que pueda revertirse fácilmente con medidas externas.
El deseo de ser padres ahora compite directamente con otras prioridades y oportunidades individuales. El desarrollo profesional, la posibilidad de viajar y el bienestar individual ocupan hoy el centro de la agenda de los adultos jóvenes.
A diferencia de crisis anteriores, donde se solía posponer la llegada de los hijos por razones financieras, ahora aparece una decisión de raíz. Muchos jóvenes simplemente ya no planean incluir niños en su futuro.
Vínculos frágiles e incertidumbre global
La dificultad para conformar parejas estables es otro de los pilares que explican este fenómeno demográfico. Muchos jóvenes describen la complejidad de encontrar a otra persona para apostar a un proyecto común de largo plazo.
Bolzón se refirió al concepto de "amor líquido" para describir el tipo de vinculaciones actuales. Se trata de encuentros espontáneos que suelen disolverse cuando la relación requiere un compromiso de mayor profundidad.
“Hoy nos cuesta mucho más asumir un compromiso que nos lleve tiempo que algo de lo cual entramos y salimos rápido”, señaló la especialista. Esta tendencia se observa tanto en jóvenes como en adultos.
Además, factores globales como la inteligencia artificial y el cambio climático generan una nueva incertidumbre. Uno de cada cinco argentinos duda de tener hijos debido al temor por la inestabilidad económica y social del futuro.
Una sociedad que envejece antes de lo previsto
Las consecuencias demográficas de este cambio ya son visibles y posicionan a la Argentina en una situación crítica. La tasa de natalidad actual es de 1,2 hijos por mujer, un nivel calificado como “ultra bajo”.
Argentina, junto a Chile y Uruguay, lidera esta tendencia de envejecimiento acelerado en la región. Se están alcanzando niveles de población mayor que los organismos internacionales preveían recién para el año 2040 o 2050.
Esta realidad obligará a una reestructuración total de los servicios públicos y privados. En los próximos 15 años, la población económicamente activa será mucho más pequeña para sostener a una masa creciente de adultos mayores.
El mercado ya refleja este giro de manera pragmática. Bolzón citó como ejemplo industrias de higiene que han decidido volcar su producción de pañales para niños hacia el segmento de adultos debido a la mayor demanda.

