Recetas. Fatay casero: por qué estas empanadas árabes se volvieron furor y cómo hacerlas fácil y baratas
Con ingredientes de verdulería y carnicería de barrio, se pueden hacer dos docenas por menos de lo que cuesta una sola pidiendo delivery. El secreto está en la maceración y en la masa con levadura.
El fatay, también conocido como empanada árabe, es una preparación tradicional del Medio Oriente que, con el paso del tiempo, se volvió parte del ADN gastronómico argentino.
Su nombre original es fatayer, y refiere a una familia de empanadas rellenas típicas del Levante (Siria, Líbano, Palestina y alrededores).
Fatay, sfija o lasmayín no es lo mismo

Las empanadas árabes no son una sola cosa. Las abiertas se llaman lasmayín y las triangulares, fatay o sfija. Todas comparten la misma base:
- masa con levadura
- relleno crudo de carne especiada
- cocción en horno fuerte
La diferencia está en el cierre. El fatay se dobla en tres puntas formando un triángulo. Su forma triangular y el toque ácido del limón son las características que las distinguen del resto de las empanadas.
El relleno: el limón no es decoración
El corazón de la receta es la maceración. La carne picada se mezcla con cebolla, tomate, ají, ajos, condimentos y jugo de limón, y se deja reposar en la heladera preferentemente de un día para el otro. Al día siguiente, se escurre el líquido antes de armar las empanadas.
Los ingredientes básicos para unas 18 a 24 unidades:
- 500 g de carne picada (puede ser roast beef o nalga)
- 2 cebollas
- 2 tomates
- 1 morrón rojo
- jugo de 2 limones
- perejil, comino, pimentón y ají molido
El secreto del sabor tradicional está en el baharat, una mezcla de especias típica, pero se puede reemplazar con coriandro molido, clavo de olor, nuez moscada, pimentón dulce, cúrcuma y un toque de canela.
La masa: no se usa tapa de empanada común

Este es el punto que más diferencia al fatay casero del industrial. El relleno va crudo al horno y si se usa una masa hojaldrada demasiado fina, las empanadas se abren o se rompen durante la cocción.
- La masa propia lleva harina 0000
- levadura
- agua tibia
- aceite
- sal
Se hace un volcán con la harina, se coloca la sal alrededor y la levadura en el centro (para que no se inhiba su crecimiento) y se incorporan poco a poco el agua y el aceite hasta obtener un bollo liso. Se deja leudar tapada al menos una hora.
Los bollos se cortan de unos 30 a 35 gramos y se estiran en círculos finos.
Horno fuerte y poco tiempo
Se cocinan en horno bien fuerte, a 250° o 300°C, por 7 a 10 minutos, hasta que la masa esté dorada. La carne se cocina perfectamente a esa temperatura.
Un tip adicional: se recomienda dejar reposar las empanadas armadas en la placa entre 15 y 30 minutos antes de hornear, para que la masa relaje.
El dato cordobés
Los principales asentamientos históricos de sirios y libaneses en Argentina incluyen Córdoba y Santa Fe, y se estima que 3.500.000 argentinos tienen al menos un antepasado de origen sirio-libanés.
La presencia en Argentina es tan marcada que muchos lo consideran una empanada más, aunque su historia diga otra cosa.
El fatay combina tres cosas que explican su éxito:
- Es económico y rendidor
- Tiene un sabor distinto al de la empanada criolla
- Forma parte de una herencia cultural inmigrante muy fuerte en el país



