Para atrás. Etiquetado frontal: ahora los cardiólogos cuestionan el proyecto para derogar la ley

La Sociedad Argentina de Cardiología se sumó a otras entidades médicas y advirtió que eliminar los sellos de advertencia sería un retroceso en la prevención de enfermedades cardiovasculares.

25 de junio de 2026 a las 12:07 p. m.
Etiquetado frontal: ahora los cardiólogos cuestionan el proyecto para derogar la ley
Etiquetado frontal.

La propuesta del Gobierno nacional para derogar la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable sumó un nuevo rechazo desde el ámbito médico. Esta vez fue la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), que expresó su preocupación por la posible eliminación del etiquetado frontal de alimentos y pidió que se mantenga como herramienta clave para la prevención de enfermedades cardiovasculares.

La entidad se sumó así a los cuestionamientos que ya habían formulado la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN) y el Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires.

Qué dijo la Sociedad Argentina de Cardiología

A través de un comunicado, la SAC sostuvo que los sellos negros octogonales permiten identificar de manera rápida y sencilla aquellos productos con exceso de azúcares, grasas saturadas, grasas trans, sodio o calorías.

Según los especialistas, esta información facilita decisiones de compra más conscientes y contribuye a mejorar los hábitos alimentarios de la población.

“La evidencia científica demuestra de manera contundente que una alimentación caracterizada por un elevado consumo de productos con exceso de azúcares, grasas saturadas, grasas trans, sodio y calorías contribuye al desarrollo de obesidad, hipertensión arterial, diabetes tipo 2, dislipidemia y enfermedad cardiovascular aterosclerótica”, señalaron desde la entidad.

La preocupación por las enfermedades cardiovasculares

Muchas enfermedades metabólicas y cardiovasculares pueden avanzar sin síntomas claros durante años.
Muchas enfermedades metabólicas y cardiovasculares pueden avanzar sin síntomas claros durante años. (Imagen web)

Los cardiólogos remarcaron que las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte tanto en Argentina como en el resto del mundo.

Por eso, consideran que las estrategias de prevención deben comenzar mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas o diagnósticos.

Según la SAC, la exposición sostenida desde edades tempranas a alimentos ultraprocesados con altos niveles de azúcar, grasas y sodio favorece la aparición de factores de riesgo que, con el paso de los años, pueden derivar en infartos, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardíaca y otras patologías vasculares.

Más allá de los sellos

Qué cambió en el etiquetado frontal
Qué cambió en el etiquetado frontal (Gentileza)

La entidad advirtió además que la eventual derogación de la ley no sólo impactaría sobre el etiquetado frontal.

También podría afectar otras herramientas contempladas en la normativa, como la regulación de la publicidad de alimentos dirigida a niños y adolescentes, la promoción de entornos escolares saludables y las acciones de educación alimentaria y nutricional.

Para los especialistas, estos componentes forman parte de una estrategia integral destinada a mejorar la alimentación y reducir factores de riesgo asociados a enfermedades crónicas.

“Las herramientas de prevención deben fortalecerse”

Desde la Sociedad Argentina de Cardiología reconocieron que toda política pública puede ser revisada y mejorada a partir de nueva evidencia científica.

Sin embargo, remarcaron que una discusión sobre eventuales modificaciones no debería traducirse en la eliminación de una herramienta preventiva ya implementada.

“Si bien todo sistema regulatorio es perfectible y debe ser evaluado periódicamente a la luz de nueva evidencia científica, la discusión sobre posibles mejoras no debe confundirse con la eliminación de una herramienta que cumple un rol preventivo fundamental”, sostuvo la entidad.

En esa línea, agregaron que revisar aspectos técnicos puede enriquecer la política pública, pero no debería implicar un retroceso en el derecho de los consumidores a acceder a información clara sobre los alimentos que compran.