Tips. Pelo mixto: por qué muchas personas tienen raíz grasa y puntas secas, y cómo cuidarlo sin arruinarlo
Cada vez más personas conviven con un cuero cabelludo graso y largos dañados. Especialistas explican por qué ocurre y cuáles son los cuidados que ayudan a recuperar el equilibrio capilar.
Tener el pelo graso en las raíces y seco o dañado en las puntas es una situación más común de lo que parece. Este tipo de cabello, conocido como pelo mixto, combina dos necesidades opuestas, por un lado controlar el exceso de oleosidad y por el otro evitar más resequedad o daño en los largos.
Según datos de consumo citados por especialistas del sector cosmético, cerca de la mitad de las personas considera que tiene el cuero cabelludo graso, mientras que una proporción importante también reporta signos de daño capilar, como quiebre, falta de brillo o puntas abiertas.
Por qué algunas personas tienen el pelo graso

Especialistas de Garnier recuerdan que el cuero cabelludo es piel y, como tal, necesita cuidados específicos.
En esta zona se concentra una gran cantidad de glándulas sebáceas, responsables de producir sebo, una sustancia natural que protege el cabello y mantiene hidratada la piel.
Aunque suele ser señalado como el principal responsable del aspecto oleoso, el sebo cumple una función esencial para la salud capilar. El problema aparece cuando existe una producción excesiva o cuando los hábitos de higiene alteran el equilibrio natural del cuero cabelludo.
Además, factores hormonales, genéticos y ambientales pueden influir directamente en la cantidad de grasa producida.
El error más común: lavar demasiado el cabello

Frente a la sensación de oleosidad, muchas personas optan por aumentar la frecuencia de lavado.
Sin embargo, los expertos advierten que una limpieza excesiva puede eliminar los aceites naturales que protegen el cuero cabelludo y favorecer un círculo vicioso: cuanto más se reseca la piel, más se estimula la producción de sebo para compensar esa pérdida.
Por eso, el objetivo no debe ser eliminar completamente la grasa, sino mantener un equilibrio saludable.
Cuando las raíces son grasas pero las puntas están dañadas
El desafío se vuelve mayor cuando el exceso de oleosidad convive con largos sensibilizados por tinturas, herramientas de calor, tratamientos químicos o agresiones ambientales.
En estos casos, muchos productos formulados para controlar la grasa pueden aumentar la resequedad de medios y puntas. Al mismo tiempo, algunos tratamientos reparadores pueden generar sensación de pesadez y dejar el cabello con menos volumen.
Por eso, los especialistas recomiendan utilizar productos desarrollados específicamente para pelo mixto, capaces de limpiar el cuero cabelludo sin comprometer la hidratación de la fibra capilar.
Cómo debería ser la rutina ideal
Una rutina equilibrada suele incluir tres pasos fundamentales:
- Limpieza suave del cuero cabelludo. El shampoo debe eliminar el exceso de sebo y residuos sin resecar ni irritar la piel.
- Reparación e hidratación de medios y puntas. Los acondicionadores o tratamientos reparadores ayudan a fortalecer la fibra capilar y reducir el quiebre.
- Protección diaria. Los productos de peinado o tratamientos sin enjuague pueden ayudar a proteger el cabello.
Cómo influyen las hormonas

Los cambios hormonales también tienen un impacto directo sobre el cuero cabelludo.
Durante la adolescencia suele aumentar la producción de grasa debido a la actividad hormonal propia de esa etapa. Algo similar puede ocurrir en situaciones como el síndrome de ovario poliquístico (SOP).
Por otro lado, durante la menopausia o el posparto pueden aparecer episodios de sequedad, fragilidad capilar o caída del cabello asociados a variaciones hormonales.
Cuándo consultar a un especialista
Si la oleosidad es excesiva, existe picazón persistente, descamación o una caída de cabello importante, los expertos recomiendan consultar con un dermatólogo.
El diagnóstico adecuado permite descartar afecciones como dermatitis seborreica, alteraciones hormonales o problemas del cuero cabelludo que requieren tratamientos específicos.
Los especialistas coinciden en que la clave es encontrar productos adecuados para cada necesidad, mantener una higiene equilibrada y prestar atención a la salud del cuero cabelludo, que funciona como la base sobre la que crece un cabello fuerte y saludable.




