Ciudad de Córdoba. Estacionamiento medido: se sostienen las quejas de vecinos y comerciantes hablan de caída de ventas en los barrios

Persisten las críticas en los barrios San Vicente, General Paz y Cerro de las Rosas. Comerciantes y vecinos reclaman la derogación de la ordenanza, cuestionan las exenciones y señalan una caída en la actividad comercial.

25 de junio de 2026 a las 06:08 p. m.
Estacionamiento medido: se sostienen las quejas de vecinos y comerciantes hablan de caída de ventas en los barrios
Estacionamiento medido: un primer mes marcado por las quejas y la caída de ventas en los barrios (Ramiro Pereyra / La Voz)

Se cumple un mes de la puesta en marcha del sistema de estacionamiento medido y controlado (SEMM) en la ciudad de Córdoba, con la reconversión de los ex-“naranjitas” a constatadores, y las quejas se sostienen. Sobre todo en barrios de mayor tránsito vehicular.

La Voz recogió testimonios de vecinos y de automovilistas, pero, además de las constataciones, y comprobó que en algunas zonas su funcionamiento se consolida y en otras disminuyó la cantidad de vehículos estacionados.

Los comerciantes de los barrios General Paz, San Vicente y Cerro de las Rosas aducen que el estacionamiento impactó en las ventas al bajar la clientela.

La percepción es dispar en inmediaciones de centros de salud, donde los asistentes ocasionales pagan el estacionamiento y algunos ubican sus autos en lugares donde no se cobra, aunque estén más alejados.

Mientras tanto, algunos frentistas y usuarios suman quejas por la falta de respuestas de las solicitudes de exenciones con beneficios.

“Las ventas venían bajas y esto empeoró”

Los comerciantes de San Vicente señalaron que bajaron las ventas a raíz del cobro de estacionamiento. En San Jerónimo y calles aledañas, los comerciantes y los residentes coinciden en que hay menos movimiento que meses atrás.

Una de las propietarias mostró indignación por el cobro medido al colocar un cartel en su propio automóvil, donde se lee: “No al Semm”. Y explicó que las calles están vacías porque las personas prefieren no pagar e irse a centros comerciales más grandes.

A un mes de la implentación del estacionamiento medido en la ciudad. (Ramiro Pereyra / La Voz)
A un mes de la implentación del estacionamiento medido en la ciudad. (Ramiro Pereyra / La Voz) (Ramiro Pereyra)

“Las ventas venían en baja y esto ayudó a que bajaran aún más. Las personas tienen miedo de venir porque no saben dónde tienen que estacionar y qué hacer”, dijo Gabriela, dueña de un local de ropa sobre Sargento Cabral.

La mujer aseguró que el nuevo esquema modificó los hábitos de consumo: “Los clientes necesitan comodidad, estacionar y comprar tranquilos; esto es un atropello”.

Dolores, una clienta que vive y trabaja en el barrio, se quejó porque tiene que cargar las bolsas de las compras porque no puede usar el auto.

“La estamos pasando mal”

La situación también golpea al sector gastronómico. La propietaria de un bar en San Vicente aseguró que pasó de vender 25 menús diarios a apenas ocho. “La estamos pasando mal. El cliente habitual era el comerciante. Ahora tengo que pensar qué voy a hacer”, lamentó Lorena.

Los empleados también tienen temor a perder los puestos laborales. "La gente viene apenas 15 minutos y se va", contaron dos trabajadoras.

Lucas, comerciante de indumentaria, cuestionó la falta de difusión oficial: "Hay gente grande que no sabe usar la aplicación y no le explican. No hubo una campaña para informar cómo funciona el sistema".

A su vez, Leonel Loyola, presidente del centro vecinal de San Vicente, agregó: “La gente no compra por miedo a las multas. Ve al constatador y se va. Esto perjudica a los pequeños comerciantes y favorece a las grandes cadenas”, sostuvo.

Los vecinos realizaron manifestaciones para reclamar la derogación de la ordenanza y presentaron una nota al CPC en la que cuentan la situación.

General Paz: críticas y pedidos de excepciones

En barrio General Paz, las críticas no sólo provienen del sector comercial. Los vecinos aseguraron que bajó la concurrencia a plazas. "Muchos ya no van a las plazas porque no quieren pagar estacionamiento. Son espacios públicos y no deberían estar alcanzados", opinó Lionel Curiel, vecino del barrio.

El malestar también alcanza a la tarea de los constatadores. “Se los expone a situaciones conflictivas y muchas veces no cuentan con capacitación suficiente para afrontar determinadas situaciones. Lo que genera enfrentamientos”, agregó Curiel.

Por eso, los vecinos piden que se derogue la ordenanza y que se excluyan algunas calles, como las que rodean a los centros de salud como Reina Fabiola y hospital Italiano, entre otros.

A un mes de la implementación del estacionamiento medido en la ciudad. (Ramiro Pereyra / La Voz)
A un mes de la implementación del estacionamiento medido en la ciudad. (Ramiro Pereyra / La Voz) (Ramiro Pereyra)

Sin embargo, no todas las opiniones son negativas: algunos automovilistas aseguraron que se adaptaron al sistema, y consideraron que el costo resulta inferior al de una playa privada. “Es mucho más económico, y ahora encuentro más lugares”, afirmó un vecino de barrio San Carlos.

Además, una constatadora de la zona indicó que, si bien persisten resistencias, cada vez más conductores utilizan la aplicación y pagan regularmente. Otros indicaron que no llegan a los 30 autos para constatar y que no les alcanza para vivir.

Enfrentados

Calles de barrio Juniors con autos. (Ramiro Pereyra / La Voz)
Calles de barrio Juniors con autos. (Ramiro Pereyra / La Voz) (Ramiro Pereyra)

Uno de los problemas que trajo el sistema es “la pulseada” entre General Paz y Juniors a raíz del estacionamiento: hay un aumento de autos en este último barrio a raíz del cobro en el barrio vecino, lo que complica la convivencia entre los automovilistas y los residentes.

“No impedimos que estacionen, sino que respeten las señales viales, rampas y normas de seguridad vial. Incluso ponen en riesgo sus propios autos porque están mal estacionados”, dijo Carla Giesenow, del centro vecinal de barrio Juniors. Ya solicitaron la intervención municipal.

Cerro de las Rosas: negocios vacíos y clientes fugaces

En avenida Rafael Núñez, el impacto de la baja en las ventas se hace sentir. Un comerciante que hace 40 años está en la calle principal contó que nunca vivió esta situación. Su negocio está vacío.

“Me afectó en un 70% de las ventas. Los clientes no estacionan en la zona donde están los carteles, prefieren irse a otro lado”, relató. Y adelantó que piensa hacer un estacionamiento privado.

Otra vecina que tiene un restaurante contó que las personas se quedaban más tiempo y ahora se van a los minutos para no pagar. “Incluso hay quienes vienen volando a retirar la comida”, indicó.

Calles sin autos. (Ramiro Pereyra / La Voz)
Calles sin autos. (Ramiro Pereyra / La Voz) (Ramiro Pereyra)

Otros se quejaron de que no pueden estacionar al frente de sus negocios y lo hacen a unas cuadras del lugar, ya que tienen que pasar largas horas en sus locales, como les sucede a los dueños y empleados de un restaurante sobre Luis de Tejeda.

“Las ventas bajaron un montón. La Municipalidad cometió el error de instalar el sistema; disminuyó el impacto con las exenciones, pero no deja de ser un problema porque distorsionó el tránsito en el barrio”, dijo Eduardo Ruiz, presidente del centro vecinal del Cerro.

Los constatadores de esta zona indicaron que los usuarios se adaptaron al sistema y muchos no tienen problemas en pagar. Otros mostraron preocupación por la falta de autos para constatar.

Exenciones: demoras, rechazos y falta de respuestas

Frente a los beneficios de exenciones para mayores de 70 años, para frentistas y para comerciantes, entre otros, los usuarios se quejaron por la falta de respuestas. Vecinos señalaron demoras, rechazos y dificultades técnicas para completar los trámites.

Mercedes, de barrio General Paz, indicó que su problema es que no tenía un servicio a su nombre, ya que su pareja es el propietario, y cuando puso el gas a su nombre, le dijeron que esperara la primera factura. “Hace 30 años que vivo acá y no tengo garaje. Dejar el auto en la calle me costaría unos $ 450 mil. Es un atropello”, sostuvo.

Carlos relató que su solicitud como frentista fue rechazada por supuestos errores en la documentación y luego no pudo iniciar el trámite porque desapareció la opción correspondiente en la plataforma. “Las respuestas son insuficientes y no existe un lugar presencial donde presentar cada caso”, cuestionó.