Salud. Descubren un "antídoto natural" contra la gripe: el secreto está en la saliva y el sudor
Científicos identificaron la dermcidina, una proteína del propio organismo que bloquea la entrada del virus a las células. El hallazgo explica por qué una de cada cinco personas contagiadas no desarrolla síntomas.
Mientras la comunidad científica vigila de cerca la circulación de la nueva cepa H3N2 (subclado K) de la influenza A, una investigación liderada por la Fundación Fisabio en España reveló una esperanza inédita.
Se trata de la dermcidina, un compuesto natural del cuerpo humano con una potente capacidad antiviral que actúa como un escudo protector frente a los virus respiratorios.
¿Cómo funciona este escudo biológico?
La dermcidina es un péptido antimicrobiano que se localiza en zonas clave de entrada de patógenos, como la saliva, las lágrimas, el sudor y la nasofaringe.
Según el estudio publicado en la revista PNAS, este compuesto tiene un mecanismo de acción innovador: se une a la hemaglutinina, la proteína que el virus de la gripe utiliza para "engancharse" y penetrar en las células humanas.
Al unirse a ella, altera su estructura y neutraliza la infección antes de que comience.
Este enfoque es fundamentalmente distinto al de los antivirales tradicionales como el Tamiflú, que actúan sobre otra proteína (la neuraminidasa) ante la cual el virus ya ha comenzado a mostrar resistencia.
El misterio de los asintomáticos
Las estadísticas indican que una de cada cinco personas infectadas con influenza nunca llega a enfermarse, publica Clarín.
La ciencia parece haber encontrado la respuesta a este fenómeno: los individuos que no presentan síntomas tienen niveles basales de dermcidina hasta seis veces superiores a los de las personas susceptibles.
Además, los investigadores observaron que, ante una infección, el cuerpo aumenta de forma natural la concentración de esta proteína para defenderse.
Hacia una nueva generación de fármacos
Los ensayos realizados tanto in vitro como in vivo (en ratones) demostraron que la dermcidina inhibe todas las cepas de gripe A analizadas.
Debido a su efectividad, los expertos creen que este descubrimiento abre la puerta al desarrollo de nuevos medicamentos de origen humano para prevenir y tratar no solo la gripe, sino también otros virus respiratorios como el sarampión y ciertos coronavirus asociados al resfrío común.



