Vacunación. Tiempo de vacunarse contra la gripe

No es para nada auspicioso que la mayoría de los cuadros gripales diagnosticados cada año corresponden a personas que no recibieron la vacuna. Como orientación, los especialistas estiman que un 70% de la población no cumple con el calendario anual respectivo.

11 de marzo de 2026 a las 12:01 a. m.
Tiempo de vacunarse contra la gripe
Vacunación antigripal 2026: quiénes deben aplicarse la vacuna y por qué es clave frente a la variante K.

Asumir a conciencia que las vacunas son las principales defensas contra enfermedades que suelen circular en las épocas de frío podrá disminuir de modo significativo la cantidad de casos clínicos anuales.

Entre la diversidad de patologías por prevenir con la inmunización temprana, la gripe ocupa un lugar preponderante. Los orígenes específicos son conocidos: una infección generada por el virus de influenza, que es altamente contagiosa y que, entre otras complicaciones, afecta las vías respiratorias.

Este año arrancó con señales de alerta, pues en pleno período estival se diagnosticaron casos de la gripe H3-N2, una variante de cepa de la enfermedad que, incluso, derivó en un desenlace fatal. Y durante los mismos meses se detectó un subgrupo como variante K.

No es para nada auspicioso que la mayoría de los cuadros gripales diagnosticados cada año corresponden a personas que no recibieron la vacuna. Como orientación, los especialistas estiman que un 70% de la población no cumple con el calendario anual respectivo.

Si bien por los meses trascurridos de 2026 y por las inclemencias del clima preotoñal la inmunización tendría que ser a escala general, se menciona en un rango de lógica prioridad a los grupos en riesgo de sufrir mayores complicaciones. Entre ellos, niñas y niños de entre 6 y 24 meses, personas mayores de 65 años, mujeres embarazadas e integrantes de los equipos de salud.

Es decir, si una persona no reúne esas características, algunos centros de vacunación le exigen un certificado médico que especifique sobre una enfermedad crónica subyacente.

Fuera de toda controversia, el Estado nacional debe proveer las dosis necesarias a las provincias para evitar faltante en stock, ya no sólo en relación con la inmunización contra el virus de influenza. Del mismo modo, los gobiernos locales tendrán que abastecer a clínicas y dispensarios en tiempo y forma.

A mediados de febrero pasado, el Instituto Malbrán, referente nacional de enfermedades infecciosas, ya había confirmado el primer caso de sarampión en la Argentina en 2026. En función de ello, el Ministerio de Salud de la Nación activó una alerta epidemiológica. Y todo parece guiar los consejos de la ciencia médica al mismo destino: la vacuna como barrera.

Los antecedentes y las renovadas cepas que complican el panorama en la batalla contra la gripe son un expreso llamado de atención. En este marco, la población tiene su parte de responsabilidad desde el cumplimiento del cronograma anual, en mayor medida cuando se trata de niños y niñas de corta edad que dependen del compromiso de sus padres.

Vale insistir con la disponibilidad del insumo de forma que, más allá del invierno, pueda ser aplicado en cualquier momento, si bien los expertos coinciden en que es preferible la inoculación previa a los meses de frío.

Queda claro el deber del Estado y de la ciudadanía para evitar la propagación de la gripe. Desde un sentido opuesto, emerge inconducente la teoría de los antivacunas.