Salud ocular. Avance clave contra la ceguera por glaucoma: logran que neuronas trasplantadas sobrevivan en el ojo
Investigadores de Johns Hopkins demostraron que modificar una delgada capa ocular mejora drásticamente la supervivencia de células nerviosas trasplantadas.
Un equipo del Instituto Oftalmológico Wilmer de Johns Hopkins Medicine logró un avance significativo en el tratamiento de la ceguera causada por daño en el nervio óptico.
El hallazgo fue publicado este jueves en la revista Science Translational Medicine.
Este daño, también conocido como neuropatía óptica, se produce cuando las células ganglionares de la retina mueren a causa de una enfermedad, inflamación o lesión, y dejan de transmitir señales eléctricas al cerebro.
Las causas comunes de este daño incluyen el glaucoma, la inflamación del nervio óptico (neuritis óptica) y la neuropatía óptica isquémica (pérdida repentina del flujo sanguíneo al nervio óptico).
El problema que frenaba los trasplantes

Las células ganglionares de la retina (CGR) pueden cultivarse en laboratorio, pero hasta ahora morían en su mayoría al ser trasplantadas. "Incluso cuando sobreviven, permanecen en la superficie de la retina y no forman las conexiones necesarias para detectar la luz", explicó el investigador principal Thomas Vincent Johnson III.
El equipo identificó la causa. Una delgada capa de tejido llamada membrana limitante interna bloqueaba el crecimiento y la integración de las células trasplantadas.
Qué hicieron y qué encontraron
Los investigadores trabajaron con ratones inmunodeprimidos divididos en tres grupos: uno con membrana alterada genéticamente, otro tratado con una solución enzimática que la digería parcialmente, y un grupo control sin intervención.
Los resultados fueron claros. En los ojos con la membrana alterada congénitamente, la supervivencia del trasplante llegó al 95% (45 de 50 ojos). En los tratados con enzima, al 80%. En el grupo control, al 75%.
Además, un porcentaje notablemente mayor de células migró hacia la estructura retiniana responsable de la visión y maduró para formar dendritas, las estructuras que permiten a las neuronas comunicarse y procesar la luz.
Qué falta antes de aplicarlo en humanos

Johnson advirtió que aún quedan preguntas sin responder. "Desconocemos si la eliminación completa de la membrana limitante interna beneficia o perjudica a las células ganglionares a largo plazo", aclaró.
El equipo estima que pasarán varios años antes de que estos métodos lleguen a ensayos clínicos. Sin embargo, el trabajo ya establece un protocolo quirúrgico que podría guiar futuros tratamientos para el glaucoma, la neuritis óptica y otras causas de neuropatía óptica.



