Córdoba. Femicidio en Punilla: la autopsia reveló que Rocío Gómez recibió más de diez puñaladas
El informe forense reveló que Maximiliano Baudraco la atacó con un cuchillo en distintas partes del cuerpo. El hombre ya estaba condenado por violencia de género. El crimen ocurrió este lunes en Santa María de Punilla.
Los detalles del femicidio que provocó el escozor de los vecinos de Santa María de Punilla confirman la trágica secuencia que finalizó con el crimen de Rocío Gómez (27).
La autopsia de la mujer reveló que recibió más de diez puñaladas en distintas partes del cuerpo a manos de su expareja, Maximiliano Baudraco (40), quien en la tarde del lunes fue trasladado al penal de Cruz del Eje en un operativo con extremas medidas de seguridad.
Desde octubre de 2025 pesaba sobre el agresor una condena de ejecución condicional por violencia de género en contra de su suegra.

Fuentes judiciales confirmaron a La Voz que el hombre no cumplió con las condiciones impuestas en la condena y que no se diligenciaron medidas desde los Tribunales para revertir dicha situación.
Baudraco tenía una restricción expresa de acercarse a la vivienda de Rocío, ya que allí también residía su suegra, quien a su vez era su tía (el autor del crimen y la víctima eran primos, hijos de dos hermanas).
La violencia contra la víctima, que se inició en horas de la mañana del lunes, terminó con Baudraco empuñando un cuchillo y apuñalando a Rocío en más de diez oportunidades. La herida mortal fue provocada por un corte que ingresó por el omóplato y le perforó la aorta y un pulmón.
“No le pegues a mi mamá”, se escuchó que las dos hijas mayores de Rocío, de 9 y 6 años, le gritaron al agresor. La menor, de 2, es hija del asesino y también presenció el femicidio. La madre de Rocío salió por una ventana para pedir ayuda a los vecinos. Al regresar, encontró a su hija tendida en la vereda, casi sin signos vitales.
Menores de edad en riesgo
Según información a la que accedió este medio, las menores de edad están bajo la estricta protección de la Senaf, a la espera de que se defina un lugar seguro para su tutela. En el trasfondo de este dramático suceso subyace el flagelo de las adicciones y la extrema vulnerabilidad en la que quedan los niños en familias desgarradas por el consumo de sustancias.
La fiscal del Segundo Turno de Cosquín, Silvana Pen, imputó a Baudraco por el delito de homicidio calificado por el vínculo y agravado por violencia de género (femicidio).
El hombre había sido condenado en 2025 por una causa originada en un hecho de 2023, cuando acudió a la casa de Rocío y amenazó a su madre con quemarle la vivienda.
En aquella oportunidad, cuando la Policía llegó al domicilio ubicado en la esquina de Independencia y Echeverría (en el oeste de Santa María de Punilla), Baudraco atacó el móvil con piedras y agredió a los uniformados que intentaban reducirlo.
La condena de dos años y dos meses de ejecución condicional no logró su cometido. Baudraco no solo incumplió las obligaciones impuestas por la pena, sino que volvió a la casa a la que tenía prohibido acercarse y mató a su expareja delante de sus tres hijas.




