Economía. Alarma financiera: más de 3 millones de argentinos ya tienen deudas "incobrables"

La morosidad en los créditos familiares alcanzó niveles récord en las últimas décadas. El fenómeno, impulsado por la caída del poder adquisitivo y la inflación, muestra que el financiamiento pasó de utilizarse para bienes durables a ser un recurso de supervivencia para comprar alimentos.

28 de mayo de 2026 a las 06:45 p. m.
Alarma financiera: más de 3 millones de argentinos ya tienen deudas "incobrables"
Más de 3 millones de argentinos ya tienen deudas "incobrables"

Según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), estas personas acumulan atrasos en sus pagos de un año o más, lo que representa un incremento interanual del 93% en la peor categoría crediticia posible.

En términos monetarios, la mora en créditos familiares equivale a más de $ 39 billones, con un endeudamiento promedio que ya ronda los $ 5,7 millones por hogar. Lo más alarmante es que el 16% de los 20,6 millones de personas endeudadas en el país se encuentra hoy en la categoría 5 (el escalón más crítico), una cifra que casi se duplicó frente al 9% registrado el año pasado.

El fin del crédito para el progreso

Históricamente, el crédito era una herramienta para acceder a bienes durables como viviendas, autos o electrodomésticos. Sin embargo, las fuentes señalan que este instrumento mutó en un canal para financiar gastos corrientes, principalmente la compra de comida mensual.

Ante salarios estancados e inflación creciente, las familias recurren a la tarjeta de crédito para cubrir necesidades básicas, entrando en un ciclo de reestructuración constante donde sólo pueden abonar el pago mínimo.

El deterioro del sistema no se debe a la llegada de nuevos tomadores de deuda, sino a un empeoramiento de los perfiles crediticios ya existentes. De hecho, hay 785.307 personas menos en la categoría de "deudores situación 1" (quienes pagan a término) en comparación con marzo del año anterior.

Los sectores más vulnerables, los más afectados

Aunque el fenómeno atraviesa a gran parte del consumo, el impacto es especialmente severo en quienes poseen deudas pequeñas y recurren a entidades no bancarias. Los datos muestran una tasa de morosidad del 35% en los deciles más bajos de endeudamiento, que integran personas con deudas de hasta $ 206 mil.

La situación se agrava por un combo de tasas de interés calificadas como "usureras" y una política de endeudamiento agresiva en un contexto de ausencia estatal para amortiguar el impacto en los hogares.

El propio Banco Central reportó que la mora específica de las familias alcanzó el 11,5% en marzo, reflejando que 3,5 de cada 10 pesos adeudados tienen más de tres meses de retraso.

Expertos advierten que este escenario de asfixia financiera para las familias, donde el crédito se usa para "llegar a fin de mes", podría derivar en una crisis bancaria con efectos profundos en el resto del sistema financiero si no se revierte la tendencia.