Poder Judicial. Más polémicas en Tribunales de Villa María: detienen a dos abogados e imputan a exempleado de una fiscalía
Los abogados Teodora Perassi y Adrián Brochero quedaron bajo arresto en Río Segundo por orden de la fiscal Patricia Baulies. Un tercer letrado fue imputado. La medida escala la tensión en una trama que involucra supuestas presiones a testigos y una interna judicial.
El complejo conflicto que mantiene en vilo por dentro al Poder Judicial del sudeste cordobés sumó este miércoles un nuevo capítulo de alto impacto.
Los abogados Teodora Perassi y Adrián Brochero fueron detenidos en la ciudad de Río Segundo cuando se presentaron a comparecer ante la fiscal de Instrucción de los tribunales de esa ciudad, Patricia Baulies.
La orden de captura del matrimonio de letrados se dio apenas 24 horas después de que sus domicilios en Villa María fueran requisadas por la Policía.
Junto a la pareja de profesionales, también fue notificado de su imputación el abogado Alejandro Bianco, quien se desempeñó anteriormente como empleado en la fiscalía de Segundo Turno de Villa María, a cargo de Juliana Companys, aunque en su caso el proceso continuará en libertad.

Estas actuaciones están ligadas a la causa que tiene la fiscal Companys como imputada por presunto abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y falsedad ideológica.
Los cargos que dispararon las detenciones de los abogados son supuestos delitos de coacción, prevaricato del abogado y, en el caso de Brochero, se suma la sospecha de falso testimonio.
Esta acción judicial no es un evento aislado, sino que constituye una pieza más en el rompecabezas que tiene a la fiscal Companys entre los protagonistas.
El proceso que lidera Baulies desde Río Segundo investiga si existió un plan orquestado para direccionar testimonios y ejercer presiones indebidas en causas de alto perfil.
Conflictos intrajudiciales
La situación de Companys se agravó semanas atrás cuando fue imputada por su par de Río Segundo. Según los elementos que maneja la instrucción, se busca determinar si la magistrada villamariense utilizó su estructura para coaccionar a personas vinculadas a otros expedientes, como el caso que involucra a la exfuncionaria Alicia Peresutti.
Este "conflicto cruzado" es lo que hoy tiene en vilo a la Justicia de Villa María: por un lado, Companys investiga a Peresutti por supuesta asociación ilícita. Por el otro, Peresutti denunció a la fiscal por haber supuestamente fabricado pruebas y presionar a testigos para incriminar. En este marco, presentó un pedido de jury de enjuicimiento hacia la fiscal en la Legislatura provincial.
Para añadir complejidad al escenario, cabe recordar que la abogada Teodora Perassi fue quien, en enero de este año, se presentó a denunciar una supuesta "red de corrupción institucional" en los Tribunales de Villa María. Aquella presentación, realizada ante la propia Companys, apunta, entre otros, contra el fiscal de Instrucción del Tercer Turno, René Bosio, también de Villa María, y otros actores del poder político y judicial local y regional.
Tras los allanamientos del martes, donde se secuestraron teléfonos móviles, Perassi alcanzó a manifestar que los procedimientos eran una "maniobra para frenar sus investigaciones" y criticó la falta de veedores del Colegio de Abogados durante los operativos.

Con la detención consumada, el clima en el ambiente judicial de Villa María es de incertidumbre.
La caída de dos abogados que hasta ayer oficiaban de denunciantes, sumada a la situación de una fiscal de instrucción imputada por una de sus pares, coloca a la justicia local ante una crisis institucional de proporciones




