Terror en el agua. Un kayakista fue perseguido por una orca en Río Negro: “Le grité para que supiera que no era comida”
El hecho ocurrió este lunes 25 de mayo por la tarde, a unos 75 kilómetros de Viedma.
En un episodio que generó conmoción en la zona de Bahía Rosas, sobre el Golfo San Matías, un hombre identificado como Boris vivió momentos de extrema tensión cuando una orca comenzó a perseguir su kayak mientras pescaba.
El hecho ocurrió este lunes 25 de mayo por la tarde, a unos 75 kilómetros de Viedma.
El relato del protagonista
Boris relató que, mientras se encontraba en el agua, divisó una aleta a unos 100 metros de distancia. "Cuando miro hacia atrás, me venía persiguiendo directo", explicó el kayakista en un audio difundido tras el encuentro.
Ante el temor de ser confundido con una presa, el hombre comenzó a remar desesperadamente hacia la orilla mientras intentaba ahuyentar al animal con gritos. “Le grité para que se diera cuenta de que yo no era la comida”, confesó sobre los segundos de desesperación que le tocó atravesar.
La explicación de los expertos
El encuentro fue registrado en video por una vecina y analizado por especialistas de la organización Península Valdés Orca Research (PVOR). Los expertos lograron identificar al ejemplar como Pao (PTN-006), un macho perteneciente a la población de orcas de Patagonia Norte.
Según indicaron desde la organización, el comportamiento del animal pudo haber sido motivado por la curiosidad o una confusión sensorial. El sonido de los remos golpeando el agua es similar al ruido que producen los lobos marinos, una de las principales fuentes de alimento de las orcas en la región.
No obstante, los especialistas aclararon que no existen registros de ataques de orcas salvajes a seres humanos y que el animal no intentó agredir al kayakista, aunque reconocieron el fuerte impacto emocional que el evento tuvo para el hombre.
Un comportamiento único en el mundo
Las orcas de la Patagonia son famosas por su técnica de "varamiento intencional", mediante la cual se lanzan hacia la costa para capturar crías de lobos y elefantes marinos. Este comportamiento se intensifica durante el otoño y el invierno, coincidiendo con la mayor presencia de presas en las costas rionegrinas.
De hecho, recientemente se reportó actividad de otros ejemplares, como la hembra Valen (PTN-009), enseñando técnicas de caza a sus crías en zonas cercanas.



