Caso Dalmasso. Jury de enjuiciamiento: el exjuez Andruet se suma a la defensa del fiscal Miralles y dice que el accionar fue legal
El abogado rechazó los cargos de mal desempeño y dijo que la imputación realizada contra el viudo Marcelo Macarrón se basó en "indicios objetivos". “Los tres fiscales actuaron conforme al marco legal”, opinó. Añadió que el viaje de Miralles a Uruguay fue autorizado por Fiscalía General.
El 1º de diciembre del 2025, Emilio Andruet renunció a su cargo de juez de la Cámara del Crimen 2 de Río Cuarto para volver a ejercer como abogado.
Meses antes había pedido el jury de enjuiciamiento contra el fiscal de Delitos Complejos de Córdoba 1, Enrique Gavier, quien investiga al empresario y dirigente futbolístico Alicio Dagatti en Río Cuarto.
Andruet es docente universitario y tiene 38 años de experiencia en Tribunales. Ahora confirmó que se sumará a la defensa del fiscal Daniel Miralles en el juicio político que se inicia, al igual que a los fiscales Javier Di Santo y Luis Pizarro, por su presunto mal desempeño en la causa por el homicidio de Nora Dalmasso (51).
Miralles asumió la investigación en febrero de 2016, a más de nueve años del crimen.
En marzo de 2016 imputó al viudo Marcelo Macarrón por homicidio calificado por el vínculo. Interpretó que en la noche del 24 de noviembre de 2006, Macarrón voló de Punta del Este a Río Cuarto, tuvo relaciones con su mujer y la estranguló con el cinto de su bata de toalla, para volver esa misma madrugada a Uruguay, donde ganó un torneo de golf ese domingo.
Esa acusación quedó en la nada luego de que Miralles se apartó tras un pedido de recusación, en junio de 2017. En 2022, el viudo luego llegó a juicio acusado por el fiscal Luis Pizarro de haber contratado supuestamente a un sicario. Terminó absuelto.
Ahora, los Macarrón piden la destitución de Di Santo, Pizarro y Miralles por no haber investigado al parquetista Roberto Bárzola, quien fue imputado por el homicidio en el 2024 con pruebas de ADN que estaban en el expediente desde el inicio de la investigación.

Esta es la entrevista que Andruet mantuvo con La Voz:
-¿Cuál es el eje de la defensa de Miralles?
-Cuando Miralles toma la causa advierte que sobre los operarios ya el fiscal Di Santo ya había investigado a los trabajadores de la casa. Al actual imputado (Bárzola) se le secuestró teléfono, una zapatilla para hacerle huellas, se le había hecho una investigación socioambiental. Se le había hecho una investigación profunda y no surgió absolutamente nada. Recordemos que, cuando empezó la causa, la Fiscalía General designó un triunvirato de fiscales (Di Santo, Fernando Moine y Marcelo Hidalgo) coordinado por el fiscal adjunto Hugo Píttaro (fallecido). Entonces, todo el inicio de la investigación estuvo monitoreado por la Fiscalía General directamente, se trajo un equipo de investigadores de Córdoba y no surgió nada en relación a este operario. Lo que tenía Miralles en el expediente era una muestra de ADN positiva que marcaba a Marcelo Macarrón.
-¿Cómo es que imputa a Macarrón a sólo un mes de tomar el voluminoso expediente?
-Para dar garantías a la persona, para que participe en el expediente. No dispone detención, simplemente le atribuye el delito porque lo estaba investigando. Podría haber hecho como muchos fiscales que investigan y después imputan, cuando el imputado ya no tuvo participación en la prueba. Acá no. Miralles le dio todas las garantías. Tenía elementos objetivos para imputarlo. Además del ADN, todos los médicos forenses decían que había sido una relación sexual consentida. Comienza por esa línea, toma testimonios a un piloto acróbata muy famoso y un oficial de la Fuerza Aérea que sostienen que era posible ese viaje desde Uruguay, en esa ventana temporal. Un fiscal se maneja por indicios y él tenía esos indicios.
-Se lo cuestiona a Miralles por viajar a investigar en un país extranjero.
-Miralles consulta con el fiscal General que en ese momento era Alejandro Moyano. Cuando un fiscal quiere hacer una actuación fuera de la Provincia sí o sí tiene que pedir autorización de la autoridad máxima del Ministerio Público. El fiscal Moyano aceptó como viable la posibilidad y autorizó. Por eso se hace ese famoso viaje y con eso obtiene otros elementos indiciarios. No fue que a Miralles se le ocurrió ir a Punta del Este. Después, eventualmente si Miralles hubiera advertido que a su línea no tenía forma de probarla, hubiera seguido por otra línea, pero no lo pudo hacer porque le quitaron la causa.

-Se reprocha que ningún fiscal, antes de Jávega, investigó el otro ADN desconocido que estaba en el expediente desde el principio.
-En un momento, la defensa ofrece elementos indiciarios en torno a un empresario: el fiscal lo tomó y dispone hacer un ADN de ese empresario que dio negativo. No es que Miralles se centró en la familia, se centró en la prueba que tenía. La causa pasó por las manos de muchos fiscales y si hubiera sido tan evidente esto (de Bárzola) alguno debió advertirlo. No lo advirtió ninguno porque los elementos que había no daban sospecha en relación a este operario. Cuando el caso llega a la Cámara, el fiscal (Julio Rivero) tampoco lo advirtió, si no, podría haber pedido una investigación suplementaria o que se hiciera una pericia de ADN. No lo hizo. En el juicio, al final de su alegato histriónico, el fiscal sostiene que el asesino está en (el ADN hallado en el cinto de) la bata. Si eso surgió del debate, es imposible que lo hubieran determinado antes los fiscales de Instrucción.

-La familia Macarrón responsabiliza a los tres fiscales por la impunidad, por el tiempo transcurrido y la posible prescripción. ¿Qué dice Miralles al respecto?
-Pizarro eleva la causa (contra Macarrón) en septiembre de 2019. Ingresa a la Cámara 1ª del Crimen, recién se abre prueba en agosto de 2021 y en noviembre de 2021 prescribía. Los tres fiscales de Instrucción actuaron conforme al marco legal y la causa no prescribe en sus manos.



