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Sucesos

Córdoba. Fueron a controlar si cumplía la domiciliaria por narcotráfico y descubrieron que estaba detenido en Bouwer

"Pelado" Moreno (76) se dedicaba a vender drogas y guardar la recaudación. Ahora, está imputado en una nueva causa y elevado a juicio en otra.

26 de marzo de 2026, 14:18
Fueron a controlar si cumplía la domiciliaria por narcotráfico y descubrieron que estaba detenido en Bouwer
Cárcel de Bouwer, en la periferia sur de la ciudad de Córdoba. (José Gabriel Hernández / La Voz)

Guardador de la droga y la recaudación de una banda condenada por traficar cocaína en un tubo de GNC desde Salta a Córdoba, Julio Horacio “Pelado” Moreno (76) terminó, otra vez, “guardado” en Bouwer.

Lo que era un trámite de supervisión de la prisión domiciliaria de la condena de 2018 derivó en un nuevo fallo judicial, que dejó sin efecto el beneficio al descubrir que no estaba en su casa... Estaba en la cárcel.

Guardador, “guardado” en Córdoba

La investigación por la que “Pelado” Moreno y Jorge Hugo “Mudo” Cortez, líder de la narcobanda, fueron condenados junto con otros ocho delincuentes comenzó en 2013, en el marco de una causa por trata de personas.

A través de una escucha telefónica, el fiscal federal N° 1 de Córdoba capital, Enrique Senestrari, detectó que un sospechoso, Federico Eduardo “Facha” Reyna, se dedicaba a la venta de marihuana y cocaína al menudeo.

Reyna proveía cocaína a Isabel Hoyos “la Peruana” Prado, pareja de Osvaldo Dante “Oaki” Juncos. A su vez, los pesquisas advirtieron que Reyna se abastecía de estupefacientes a través de “Pelado” Moreno.

Las sucesivas intervenciones permitieron llegar hasta el jefe de la banda, “Mudo” Cortez. El delincuente también se dedicaba al intercambio de sustancias de corte y estiramiento de la droga.

Su plan en el abastecimiento de cocaína para traerla a Córdoba pareció exitoso hasta cierto punto, cuando ordenó que Diego Fernando “Gordo” Bracamonte y Fabio Dionisio “Gordo Podo” Nieva viajaran a Bolivia, vía Salta, para adquirirla. Sin embargo, Bracamonte fue descubierto y detenido en 2015 con los casi 13 kilos de cocaína que llevaba ocultos en el interior de un tubo de GNC.

A partir de la investigación, el Tribunal Oral Federal N° 1 de Córdoba capital comprobó que “Mudo” organizó y financió el aprovisionamiento, producción, transporte, almacenamiento y distribución de marihuana, cocaína y pasta base en complicidad con su hijo, Ricardo Alberto “Cuto” Cortez.

En el vínculo delictivo, “Pelado” proveyó a “Mudo” drogas y sustancias para la producción o el estiramiento. Al allanar la casa de Moreno en barrio José Ignacio Díaz, de la ciudad de Córdoba, encontraron numerosos elementos probatorios, desde una trituradora de café con restos de cocaína hasta una balanza y drogas.

Pero no fue lo único, porque “Pelado” también era el “guardador” de la recaudación de la venta de drogas y de estupefacientes. Las escuchas fueron claves, porque terminaron por incriminarlo en la tenencia para la venta.

En 2018, recibió ocho años de prisión por tenencia para comercialización y guarda de elementos destinados a la producción de estupefacientes. En 2023, le concedieron domiciliaria, pero cuando en agosto pasado fueron a supervisar el beneficio, un familiar dijo que había sido detenido en una nueva causa.

La Secretaría de Ejecución Penal del Tribunal Federal N° 1 de Córdoba capital confirmó que Moreno se encontraba preso en Bouwer, a disposición de la fiscal de Lucha contra el Narcotráfico del Segundo Turno, Paula Lingua.

La acusadora dividió la causa: por un lado, lo imputó por comercio de drogas y lo envió a juicio. Por otro, remitió otros hechos a la Fiscalía de Distrito 1, Turno 5, de Celeste Blasco, por compra y venta de armas.

Así, “Pelado” quedó a disposición de la Cámara en lo Criminal y Correccional de Sexta Nominación y de Blasco. A su vez, el reciente fallo del Tribunal Federal N° 1 dejó sin efecto la domiciliaria.