
Qué pasó con las causas derivadas tras el juicio por Blas Correas y las presuntas "inconsistencias" en las armas
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Redacción La Voz
La Cámara 8ª del Crimen de la ciudad de Córdoba realiza denodados esfuerzos desde hace 30 días para ubicar al comisario inspector Juan Antonio Gatica (49), quien se encuentra prófugo tras ser confirmada su condena a cuatro años de prisión por el encubrimiento agravado del crimen de Valentino Blas Correas.
Desde fines de abril, el tribunal que lo condenó comenzó su búsqueda, tras recibir el expediente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ). El alto cuerpo había confirmado en agosto pasado la sentencia del 31 de marzo de 2023 y en los primeros días de diciembre de 2025 rechazó el recurso extraordinario de la defensa de Gatica.
El pasado 22 de abril, el tribunal integrado por Marcelo Jaime (presidente), Juan Manuel Ugarte y Carlos Palacio Laje (este en reemplazo de Mario Centeno) recibió las actuaciones e inició las diligencias para ubicar a Gatica, que no se presentó de inmediato, como correspondía, al cumplirse el "doble conforme" que el TSJ había conferido a la sentencia.
Primero, los vocales de cámara ordenaron su detención y allanamientos y finalmente dictaron la orden de captura de un funcionario policial que no se somete a derecho y fue declarado prófugo.
La rebeldía de Gatica se sostiene desde hace unos 30 días y, según fuentes tribunalicias, ahora la cámara pidió a la Jefatura de Policía que aportara imágenes actualizadas del rostro de Gatica en sus últimos actos de servicio, como así también a la Policía Científica de Policía Judicial para elaborar fotografías a partir de registros del juicio y de otras constancias gráficas de su fisonomía.

Según trascendió de fuentes judiciales, el decreto del tribunal tiene por intención diligenciar próximamente el pedido a los medios de comunicación –por ahora locales y provinciales– para que contribuyan a la difusión de la imagen del prófugo Gatica.
También trascendió de fuentes judiciales que Gatica había asegurado a través de su defensor, Jorge Sánchez del Bianco, que se presentaría el fin de semana siguiente para poder despedirse de sus familiares. Pero esa comparecencia ante la autoridad no se concretó.
El propio Sánchez Del Bianco confirmó esta versión a La Voz y señaló que ahora perdió todo contacto con Gatica. Indicó que, antes de emprender un viaje familiar al extranjero, le habló a su asistido y el jueves 23 de abril el policía le dijo que quería despedirse de sus padres en Villa Dolores, para presentarse el lunes 27. Eso nunca se concretó.

Hoy, el abogado manifiesta que Gatica no responde a sus llamados y ha perdido todo contacto con él.
En Tribunales 2 esperan que la Policía ubique al prófugo y activan las medidas para potenciar su búsqueda a través de la difusión masiva de su rostro como prófugo por el encubrimiento agravado del crimen de Blas Correas.
Luego de meses de trámite de audiencias, el juicio por el crimen de Blas Correas finalizó con una sentencia contundente el 31 de marzo de 2023. Ese día recibieron prisión perpetua los dos autores materiales de los disparos hacia el Fiat Argo donde Blas viajaba con otros cuatro amigos, en una salida durante la pandemia del Covid-19.
La muerte del adolescente se produjo durante los primeros minutos del 6 de agosto de 2020, tras ser baleado en avenida Vélez Sársfield, frente al Complejo Pablo Pizzurno. Los jóvenes continuaron con su vehículo en una búsqueda infructuosa de ayuda médica para salvar a Blas, que terminó agonizando en Nueva Córdoba tras ser detenido por policías que tampoco le brindaron asistencia.
El jurado popular reunido en la Cámara 8ª dictó las prisiones perpetuas a los dos principales acusados por perpetrar el crimen: los cabos primeros Lucas Damián Gómez (40) y Javier Catriel Alarcón (36).
Ambos dispararon hacia el vehículo en el que viajaban cinco adolescentes, una de ellos mujer.
En el centro del asiento trasero estaba sentado Blas, quien recibió por la espalda el disparo fatal de la pistola reglamentaria 9 milímetros de Gómez.
Como responsables de un operativo de encubrimiento policial, también recibieron condenas otros uniformados. Las acciones incluyeron plantar un arma en la Plaza de las Américas con objeto de involucrar a las víctimas como partícipes de un intercambio de disparos.
Además de Alarcón y de Gómez, las condenas recayeron en la agente Wanda Esquivel (37) –tres años de prisión (domiciliaria)–; la oficial ayudante Yamila Martínez (28) –cuatro años y tres meses e inhabilitación especial de tres años–; Leando Alexis Quevedo (cuatro años); el cabo Ezequiel Vélez (28) –dos años y medio en suspenso–; el subcomisario Sergio González (47) –cuatro años y 10 meses–; el comisario Walter Soria (48) –cuatro años y nueve meses–; el subcomisario Enzo Quiroga (39) –cuatro años y ocho meses de prisión–; el comisario inspector Jorge Galleguillo (49) –cuatro años y ocho meses de prisión–; el comisario Juan Antonio Gatica (49) –cuatro años–; el agente Juan Orlando Ramírez –un año en suspenso–; el cabo Leonardo Martínez (23) –absuelto–, y el agente Rodrigo Toloza (32) –absuelto.
Pasaron cinco años del crimen y el mismo 6 de agosto de 2025 el TSJ confirmó en pleno la sentencia de cámara. La Sala Penal integrada por Aída Tarditti (presidenta), Sebastián Cruz López Peña (autor del primer voto) y María Marta Cáceres de Bollati emitió una decisión unánime
Esa decisión adquirió mayor firmeza a comienzos de diciembre de 2025, cuando se rechazaron los recursos extraordinarios para formular reclamos ante la Corte Suprema.
A partir del "doble conforme", el tribunal de juicio quedó en condiciones de ejecutar la sentencia. Ahora, al ser convocado Gatica, este eludió presentarse y pasó a ser considerado prófugo.