Drogas. Cómo operaba la organización narco que había “copado” tres barrios en Córdoba
Una investigación de largo aliento terminó con 20 detenidos por venta de drogas al menudeo. Actuaban en tres barrios capitalinos y entre ellos eran todos parientes. La Justicia no descarta nuevas detenciones.
“No paran de contar plata incautada: es una banda narco que actuaba en el sudeste de la ciudad de Córdoba y tenía bolsas de supermercado, enormes, anchas, que suelen usarse comercios mayoristas, repletas de dinero”.
La frase le pertenece a una alta fuente investigativa que en la tarde de este jueves repasaba los resultados, aún parciales, de un mega operativo encabezado por la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA), que incluyó más de 45 allanamientos simultáneos en viviendas de barrios San Vicente, General Urquiza y Cooperativa El Paraíso.
Todavía no logran determinar a ciencia cierta cuánto dinero fue incautado de manos de los presuntos narco delincuentes, pero los pesquisas estiman que se trata de “una cifra multimillonaria”.

Según la investigación que inició hace más de seis meses el fiscal Carlos María Cornejo, a la cabeza de la fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico del Tercer Turno, se trata de un grupo de más de 20 familiares que habría montado una “organización narco”, tal como fue descripta por las autoridades.
Desde las 6 de la madrugada, fueron cayendo uno a uno en los procedimientos sincronizados que comandó la fiscalía.
Cornejo imputó a los 20 por el presunto delito de “comercialización agravada de estupefacientes”. Quedaron todos detenidos y ahora se encuentran a disposición de la Justicia.

Entre los aprehendidos se encuentra quien sería el presunto cabecilla.
El mayor golpe al narco en Córdoba
Fuentes del caso no dudan en caracterizar este acontecimiento como “un gran golpe” al narcotráfico local y advierten que se trató del operativo más “grande y exitoso” en la historia de la FPA.
Todo comenzó por el entrecruzamiento de datos que fue realizando Cornejo de distintas instrucciones que estaban bajo su ala, a comienzos de octubre de 2025.
Una pista fue llevando hacia la otra y el fiscal pudo establecer que lo que parecía una sucesión de aparentes delitos de venta de drogas al pormenor, en realidad podría formar parte de una gran organización, tabicada, con un afinado método de funcionamiento, dedicada especialmente a la venta de cocaína y marihuana.
Esa es la hipótesis que fue desarrollando el funcionario del Ministerio Público Fiscal (MPF), que en la noche del miércoles comenzó a dar indicaciones para que las brigadas fueran tomando posición territorial.
San Vicente, General Urquiza y El Paraíso, todas vecindades del sudeste capitalino, amanecieron prácticamente sitiadas, con patrullas que iban y venían por calles asfaltadas y de tierra, que rompieron el silencio habitual que todavía suele perdurar por esas horas.

Una a una, las más de 45 direcciones marcadas en un mapa, que llenaba de puntos rojos la zona, fueron abordadas por los uniformados de la FPA.
De este modo, la fuerza secuestró más de siete kilogramos de cocaína y marihuana, además de clausurar, según la información oficial, 29 presuntos puntos de venta de estupefacientes.
Lo que más llamó la atención de los pesquisas fue la cantidad de dinero que la banda tenía en su poder: “Había pilas de bolsas cerradas con fajos de dinero. Hasta el momento no se puede determinar de cuánto era la cifra, pero durante el operativo se contó por kilogramos”, adelantó una alta fuente investigativa.
Y agregó: “Se trata de una cifra multimillonaria secuestrada de dinero efectivo”.
Además, la FPA incautó cuatro armas cortas y una réplica, también corta, según la información oficial.
No obstante, los investigadores descontaron que los allanamientos podrían continuar: “Se trató de la fase principal, porque se buscaba dar un golpe certero. Pero aún puede faltar para completar la pesquisa”, dicen.
¿Cuál es la principal preocupación? Entre los comisionados y los uniformados, creen que puede estar faltando una facción armada de la organización. “Se estipula que movían una gran cantidad de droga en un territorio amplio. Debería haber más armas, más soldados”, conjeturan.
Cómo funcionaba la presunta “narco familia”
Si bien aún restan por determinar numerosos aspectos sobre el funcionamiento de la aparente organización delictiva, fuentes con acceso al caso coinciden en que todo giraba sobre un mismo eje: “Era uno de los jerarcas familiares, un apellido conocido en la zona de cooperativa El Paraíso”, dicen.
En concreto, lo atribuyen al padre de un grupo de jóvenes que ya desde la adolescencia habrían iniciado, bajo el ala del adulto mayor, un entretejido de complicidades para vender droga a gran escala en un territorio que históricamente se caracterizó por las disputas narco.
“Habrían ejercido un minucioso plan en el que cada uno tenía roles y responsabilidades. Un grupo numeroso recibía la sustancia y la fraccionaba, para que otra camada, siempre entre hijos, sobrinos, cuñados, tíos y novios pertenecientes al mismo clan, se ocupara de distribuir en puntos”, comentaron.
Luego —y siempre según lo investigado— un ala familiar se dedicaba al asunto de la venta y de la recaudación.
En el medio resta saber si ellos mismos daban soporte armado, con figuras conocidas en el ámbito narco como “soldados”, o si dejaban en manos de terceros el uso de las armas.
Lo cierto es que en esta fase inicial de los operativos la fiscalía trabajó para recolectar la mayor cantidad de pruebas para continuar develando la morfología y, si lo hubiera, el organigrama de la banda que ya comenzó a ser llamada por los pesquisas como la “narco familia”.






