En Jujuy. Con 61 kilos de cocaína, cayó la "banda de la magia negra": hacían "brujerías" para proteger la droga
Gendarmería Nacional desarticuló una organización que operaba entre Bolivia y el sur argentino; hallaron ofrendas con restos animales destinadas a "proteger" la droga.
Efectivos de la Gendarmería Nacional Argentina lograron desarticular una compleja organización criminal dedicada al tráfico de estupefacientes en la provincia de Jujuy.
El operativo, resultado de una investigación de varios meses, culminó con el secuestro de más de 61 kilos de cocaína y el hallazgo de elementos vinculados a rituales de "magia negra".
La intervención fue realizada por personal de la Unidad de Investigaciones Judiciales Salta sobre la ruta nacional 9. En dicho punto, los uniformados interceptaron un vehículo que transportaba 58 paquetes de droga ocultos en un compartimento especialmente acondicionado.
El hallazgo de los rituales de "protección"
Lo que más sorprendió a los investigadores fue el hallazgo de un objeto envuelto en tela blanca junto al cargamento de estupefacientes. En su interior, los efectivos encontraron **patas de animales, huesos atados, collares, frutos y yerba mojada**.

Según la pesquisa, estos elementos formaban parte de un ritual destinado a "proteger" los cargamentos para que no fueran detectados. En el mismo envoltorio se encontró también un destornillador y la fotografía de un hombre ya fallecido.
A pesar del impacto del hallazgo, la Fiscalía determinó posteriormente que estos objetos no poseían una relación directa con la causa judicial. Por este motivo, los elementos de la supuesta ofrenda fueron descartados de la investigación principal.
La conexión con "El Padrino" y el mando en Bolivia
La investigación permitió identificar al presunto líder de la organización, un ciudadano boliviano conocido bajo el alias de “El Padrino”. Según las autoridades, este hombre se encontraría radicado en la ciudad de Cochabamba, Bolivia.
"El Padrino" era quien presuntamente ordenaba realizar los rituales antes de que la droga ingresara a territorio argentino. El objetivo de estas prácticas de "brujería" era asegurar que la mercadería llegara a destino sin ser interceptada por las fuerzas de seguridad.

La estructura criminal contaba con integrantes distribuidos en ambos lados de la frontera. La cocaína ingresaba desde Bolivia por pasos no habilitados en la zona de Casira, donde luego era fraccionada y ocultada.
Logística de transporte y destino final
Una vez en Argentina, la banda utilizaba camionetas, autos y camiones acondicionados para el traslado de los estupefacientes. La investigación señala que el destino principal de estos cargamentos eran distintos puntos del sur del país.
En total, los procedimientos derivaron en el secuestro de 45 vehículos vinculados a la logística de la red criminal. Los ladrillos de cocaína incautados, que sumaron un peso total de 61,514 kilos, llevaban impreso un logo con la figura de un delfín.
Además de la droga y los vehículos, Gendarmería secuestró armas de fuego y una importante suma de dinero en efectivo. También se incautaron 24 teléfonos celulares que serán peritados para profundizar en las conexiones de la banda.

Detenciones y situación judicial de la banda
El operativo arrojó un saldo de cinco personas detenidas, entre las cuales se encuentra un sospechoso apodado “El Diablo”. No obstante, la causa continúa abierta ya que todavía permanecen prófugos tres ciudadanos de nacionalidad argentina.
La causa se encuentra bajo la órbita de la Procuraduría de Narcocriminalidad del NOA (PROCUNAR NOA).
Asimismo, interviene el Juzgado de Garantías Federal N°1 de Jujuy para determinar las responsabilidades de cada eslabón de la cadena.
Las autoridades trabajan ahora en reconstruir el circuito completo de la droga y dar con el paradero de los prófugos. La investigación busca determinar si existen más conexiones locales en las provincias del sur donde se distribuía la mercadería.



