Salud. Dormís ocho horas y seguís cansado: la razón por la que el horario es más importante

Especialistas en medicina del sueño explican que el horario en que una persona se acuesta, el funcionamiento del reloj biológico y los hábitos nocturnos pueden influir tanto o más que la cantidad de horas de descanso.

12 de julio de 2026 a las 01:35 a. m.
Dormís ocho horas y seguís cansado: la razón por la que el horario es más importante
Dormís ocho horas y seguís cansado: la razón por la que el horario para dormir es más importante.

Dormir las ocho horas recomendadas suele considerarse la fórmula ideal para levantarse con energía. Pero, muchas personas experimentan la situación contraria: cumplen con ese tiempo de descanso y aun así despiertan con sensación de cansancio, falta de concentración o somnolencia durante el día.

Lejos de tratarse de un problema aislado, los especialistas en medicina del sueño sostienen que la calidad del descanso depende de varios factores y que uno de los más importantes es el horario en que cada persona se acuesta.

El organismo funciona a partir del ritmo circadiano, un reloj biológico interno que regula procesos esenciales como la producción de hormonas, la temperatura corporal y los ciclos de sueño y vigilia.

Cuando una persona duerme en un horario que no coincide con ese funcionamiento natural, el descanso puede perder calidad, incluso si completa las ocho horas recomendadas.

Dormís ocho horas y seguís cansado: la razón por la que el horario para dormir es más importante.
Dormís ocho horas y seguís cansado: la razón por la que el horario para dormir es más importante. (Archivo)

Las fases del sueño y su importancia

Esto explica por qué dos personas que duermen exactamente el mismo tiempo pueden despertarse con niveles de energía completamente diferentes.

El cuerpo necesita atravesar correctamente las distintas fases del sueño profundo para recuperarse física y mentalmente.

Si esos ciclos se alteran por acostarse demasiado tarde o por mantener horarios irregulares, el descanso deja de ser realmente reparador.

El impacto de las pantallas antes de dormir

Otro concepto que los especialistas consideran clave es el del cronotipo. No todas las personas tienen el mismo reloj biológico: algunas rinden mejor durante las primeras horas del día, mientras que otras alcanzan su mayor nivel de actividad por la tarde o la noche.

El problema aparece cuando las obligaciones laborales, académicas o familiares obligan a mantener horarios que no coinciden con esa predisposición natural, un fenómeno conocido como "jet lag social".

Dormís ocho horas y seguís cansado: la razón por la que el horario para dormir es más importante.
Dormís ocho horas y seguís cansado: la razón por la que el horario para dormir es más importante. (Archivo)

A este desajuste se suman los hábitos cotidianos. El uso del celular, la computadora o el televisor antes de dormir expone al organismo a la luz azul de las pantallas, que reduce la producción de melatonina, la hormona encargada de preparar al cuerpo para el descanso.

Como consecuencia, conciliar el sueño puede resultar más difícil y el descanso suele ser menos profundo.

También influyen otros factores como las cenas abundantes, el consumo de cafeína o alcohol durante la noche y la falta de actividad física durante el día. Todos estos hábitos pueden alterar el funcionamiento normal del organismo y afectar la calidad del sueño, aunque la cantidad de horas dormidas sea suficiente.

Para mejorar el descanso, los especialistas recomiendan mantener horarios regulares para acostarse y levantarse, incluso durante los fines de semana.

También aconsejan reducir el uso de dispositivos electrónicos al menos una hora antes de dormir, procurar una habitación oscura y silenciosa, exponerse a la luz natural durante la mañana y sostener una rutina que ayude al cuerpo a reconocer cuándo es momento de descansar.