Salud. Ni biohacking ni antiage: qué es el humanmaxxing y por qué está en boca de todos

Cada vez más personas adoptan hábitos, suplementos y tecnologías para optimizar su salud y retrasar el envejecimiento. Especialistas advierten que muchas de estas prácticas todavía no cuentan con evidencia científica suficiente.

02 de julio de 2026 a las 11:42 a. m.
Ni biohacking ni antiage: qué es el humanmaxxing y por qué está en boca de todos
Ni biohacking ni antiage: qué es el humanmaxxing y por qué está en boca de todos.

En la búsqueda constante por mejorar la calidad de vida y extender la longevidad, en los últimos años comenzó a ganar notoriedad un nuevo concepto: humanmaxxing.

La tendencia reúne una serie de hábitos, estrategias y tecnologías que tienen como objetivo optimizar el funcionamiento del cuerpo y la mente, con la premisa de vivir más años y hacerlo en mejores condiciones.

El auge del humanmaxxing: una tendencia hacia la longevidad

El movimiento toma elementos del llamado biohacking, una corriente que propone modificar rutinas y el entorno para influir en distintos procesos biológicos. En la práctica, quienes siguen esta filosofía suelen incorporar cambios en la alimentación, el descanso, la actividad física y el monitoreo permanente de indicadores de salud.

Ni biohacking ni antiage: qué es el humanmaxxing y por qué está en boca de todos.
Ni biohacking ni antiage: qué es el humanmaxxing y por qué está en boca de todos. (Archivo)

A eso se suman suplementos nutricionales y, en algunos casos, tratamientos experimentales que prometen retrasar el envejecimiento.

Entre las prácticas más difundidas aparecen los ayunos prolongados, dietas específicas con alto contenido de grasas saludables, terapias de luz roja, seguimiento continuo del sueño y dispositivos capaces de registrar parámetros como la frecuencia cardíaca, la temperatura corporal o la calidad del descanso.

La idea es recopilar la mayor cantidad posible de información para ajustar hábitos y mejorar el rendimiento físico y cognitivo.

Bryan Johnson y las mediciones de salud: un enfoque científico

Uno de los nombres más asociados a esta tendencia es el empresario estadounidense Bryan Johnson, conocido por desarrollar un programa de seguimiento de su salud basado en cientos de mediciones periódicas.

Su proyecto busca apoyarse en datos científicos para diseñar rutinas destinadas a ralentizar el deterioro asociado al paso del tiempo y mantener el organismo en las mejores condiciones posibles.

Ni biohacking ni antiage: qué es el humanmaxxing y por qué está en boca de todos.
Ni biohacking ni antiage: qué es el humanmaxxing y por qué está en boca de todos. (Archivo)

El crecimiento del humanmaxxing también impulsó inversiones en el desarrollo de nuevas tecnologías vinculadas a la longevidad. Empresas del sector biotecnológico trabajan en tratamientos experimentales y herramientas que apuntan a mejorar la salud durante el envejecimiento, aunque gran parte de estas investigaciones todavía se encuentra en etapas iniciales.

Pero, el entusiasmo por estas propuestas convive con las advertencias de la comunidad médica. Diversos especialistas sostienen que muchas de las estrategias promocionadas en redes sociales aún no cuentan con evidencia suficiente que demuestre su eficacia o seguridad en personas sanas.

Una de las principales preocupaciones está relacionada con la automedicación y el uso de hormonas o fármacos sin indicación profesional.

Los expertos remarcan que recurrir a testosterona, hormona de crecimiento u otros tratamientos con el objetivo de retrasar el envejecimiento puede provocar efectos adversos importantes y aumentar el riesgo de complicaciones cardiovasculares o metabólicas.

Además, los médicos recuerdan que los resultados obtenidos en estudios de laboratorio no siempre pueden trasladarse directamente a la población general. Por ese motivo, insisten en que cualquier tratamiento destinado a modificar procesos biológicos debe realizarse bajo supervisión profesional y con respaldo científico.

Los especialistas coinciden en que las herramientas con mayor evidencia para favorecer una vida larga siguen siendo las de siempre: mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física de manera regular, dormir las horas necesarias, controlar el estrés y cumplir con los controles médicos periódicos.