Según estudio. ¿Es saludable el agua con gas? La respuesta de Harvard

Aunque muchos creen que puede reemplazar al agua común o afectar los riñones, especialistas de Harvard explican cuáles son los verdaderos efectos del agua con gas en el organismo.

19 de mayo de 2026 a las 01:21 a. m.
¿Es saludable el agua con gas? La respuesta de Harvard
¿Es saludable el agua con gas? La respuesta de Harvard.

La soda ocupa un lugar casi fijo en la mesa de millones de argentinos. En almuerzos familiares, cenas o reuniones con amigos, el sifón y las botellas de agua con gas suelen aparecer como una alternativa refrescante frente a las bebidas azucaradas.

Sin embargo, alrededor de esta costumbre existen muchas dudas: ¿hidrata igual que el agua común?, ¿puede afectar los riñones?, ¿es realmente saludable consumirla todos los días?

En los últimos años, especialistas y universidades comenzaron a estudiar con mayor profundidad el impacto del agua carbonatada en la salud. Desde la Universidad de Harvard y distintos centros médicos internacionales coinciden en un punto importante: el agua con gas puede formar parte de una alimentación saludable, aunque hay ciertos detalles que conviene tener en cuenta.

La clave está en diferenciar el agua carbonatada simple de las gaseosas o bebidas saborizadas con azúcar, sodio y aditivos, ya que no todas generan el mismo efecto en el organismo.

¿Es saludable el agua con gas? La respuesta de Harvard.
¿Es saludable el agua con gas? La respuesta de Harvard. (Freepik)

Agua con gas y salud: qué dicen los especialistas

El agua con gas se obtiene mediante un proceso de carbonatación, donde se incorpora dióxido de carbono al agua para generar las clásicas burbujas. En algunos casos ocurre de forma natural en manantiales minerales y, en otros, se realiza artificialmente.

Según especialistas consultados por universidades y centros médicos internacionales, el agua con gas simple puede hidratar de manera similar al agua común. Esto significa que, consumida con moderación, no representa un problema para la mayoría de las personas sanas.

Sin embargo, los expertos advierten que muchas veces se confunde el agua carbonatada con las gaseosas tradicionales. Estas últimas suelen contener grandes cantidades de azúcar, sodio, cafeína o edulcorantes artificiales, componentes que sí pueden generar consecuencias negativas a largo plazo.

En especial, el exceso de bebidas azucaradas aparece asociado a un mayor riesgo de enfermedades metabólicas y problemas renales. Por eso, los especialistas recomiendan revisar las etiquetas y optar por versiones simples, sin agregados.

¿Es saludable el agua con gas? La respuesta de Harvard.
¿Es saludable el agua con gas? La respuesta de Harvard. (Freepik)

Otro de los mitos frecuentes es que el agua con gas “acidifica” el cuerpo. Los investigadores explican que, aunque esta bebida tiene una leve acidez por la presencia de dióxido de carbono, el organismo regula naturalmente ese equilibrio a través de los pulmones y los riñones.

Por ese motivo, tomar soda no vuelve más ácido al cuerpo ni genera alteraciones importantes en personas saludables.

¿El agua con gas hace mal a los riñones?

Una de las dudas más repetidas tiene que ver con los cálculos renales. Durante años circuló la idea de que las bebidas carbonatadas favorecen la formación de piedras en los riñones, pero las asociaciones médicas especializadas aclaran que no existe evidencia científica sólida que relacione directamente el agua con gas simple con ese problema.

Los especialistas explican que el verdadero riesgo aparece cuando el consumo excesivo se combina con altos niveles de sodio, azúcar o ciertos minerales presentes en algunas bebidas industrializadas.

En cambio, el agua carbonatada sin agregados no parece generar daño renal en personas sanas si se consume de manera equilibrada.

Incluso algunos estudios señalan que ciertas aguas minerales con gas aportan calcio y otros minerales beneficiosos para el organismo. De todos modos, los expertos remarcan que no deben reemplazar alimentos o bebidas fundamentales para cubrir nutrientes esenciales.

También hay quienes sienten hinchazón o molestias digestivas después de tomar soda. Esto sucede porque las burbujas pueden generar acumulación de gases en algunas personas sensibles, aunque generalmente se trata de un efecto pasajero y no peligroso.

En definitiva, los especialistas coinciden en que el agua con gas puede ser una alternativa válida para hidratarse, especialmente para quienes buscan reducir el consumo de gaseosas azucaradas. Aun así, la recomendación principal sigue siendo priorizar el agua natural como base de la hidratación diaria y mantener una alimentación equilibrada.