Salud. Harvard lo confirma: qué impacto tienen las siestas largas en los adultos mayores
Una investigación detectó que las siestas largas y frecuentes en adultos mayores podrían estar vinculadas a problemas de salud subyacentes.
Durante años, dormir una siesta fue asociado al descanso, la recuperación de energía e incluso a ciertos beneficios para la salud. Sin embargo, una investigación reciente encendió una señal de atención sobre los hábitos de sueño diurno en personas mayores de 55 años.
El trabajo, realizado por especialistas vinculados a la Universidad de Harvard y otros centros de investigación de Estados Unidos, encontró una relación entre las siestas prolongadas y frecuentes y un mayor riesgo de mortalidad en adultos mayores.
Aunque los científicos aclaran que dormir de día no representa un peligro por sí mismo, sí podría convertirse en un indicador de problemas de salud que pasan desapercibidos.
La investigación fue publicada en la revista científica JAMA Network Open y siguió durante casi dos décadas a más de 1.300 participantes.
Qué descubrió el estudio sobre las siestas y la salud
Uno de los aspectos más novedosos del trabajo fue la manera en la que se recopilaron los datos. A diferencia de estudios anteriores, donde las personas debían recordar cuánto dormían, esta vez los investigadores utilizaron dispositivos similares a relojes inteligentes para registrar de manera automática los períodos de descanso.
Gracias a esa tecnología, pudieron medir no solo cuánto dormían los participantes durante el día, sino también con qué frecuencia lo hacían y en qué horarios.
Los resultados mostraron que las personas que realizaban siestas más largas o repetidas a lo largo del día presentaban mayores probabilidades de fallecimiento durante el período de seguimiento. Además, quienes tendían a dormir por la mañana -en lugar de descansar después del almuerzo- mostraron indicadores de riesgo todavía más elevados.

Los especialistas creen que este comportamiento podría estar relacionado con alteraciones del ritmo biológico natural o con una somnolencia excesiva vinculada a enfermedades aún no diagnosticadas.
De todos modos, los investigadores remarcaron que el estudio no demuestra que dormir la siesta provoque problemas de salud. La conclusión apunta más bien a que ciertos patrones de sueño podrían funcionar como una advertencia temprana del estado físico general de una persona.
Por qué los médicos prestan cada vez más atención al sueño diurno
En los últimos años, la calidad del sueño comenzó a ocupar un lugar cada vez más importante dentro de los controles médicos, especialmente en adultos mayores. La razón es simple: cambios en el descanso suelen aparecer antes que otros síntomas más visibles.
Los expertos explican que dormir demasiado durante el día puede estar relacionado con trastornos cardiovasculares, deterioro cognitivo, depresión, alteraciones neurológicas o dificultades para descansar correctamente por la noche.
Por eso, algunos investigadores proponen incorporar herramientas de monitoreo del sueño en controles preventivos. La idea es detectar patrones inusuales antes de que aparezcan complicaciones mayores.
Otro dato que llamó la atención del estudio es que la cantidad de siestas parecía tener más impacto que la irregularidad. Es decir, dormir varias veces al día o extender demasiado esos descansos resultó más relevante que variar ocasionalmente la duración.
Aun así, los científicos reconocen que existen diferencias culturales importantes. En muchos países, especialmente en regiones mediterráneas y latinoamericanas, la siesta forma parte de la rutina cotidiana y no necesariamente representa un problema.
Por ese motivo, los autores sostienen que todavía hacen falta más investigaciones en distintas poblaciones para comprender mejor cómo influyen los hábitos culturales en el descanso y la salud.
Mientras tanto, los especialistas recomiendan prestar atención a los cambios repentinos en los patrones de sueño, especialmente cuando aparecen cansancio excesivo, necesidad constante de dormir o dificultades para mantenerse despierto durante el día. En algunos casos, el cuerpo puede estar enviando señales mucho antes de que aparezca el resto de los síntomas.



