Alimentación. Según expertos: así podés evitar los atracones entre comidas
Nuevas investigaciones sostienen que disfrutar conscientemente de los alimentos podría ayudar a controlar el apetito y reducir el consumo excesivo.
Durante años, gran parte de los discursos sobre nutrición asociaron el placer de comer con el aumento de peso y los hábitos poco saludables. Sin embargo, nuevas investigaciones científicas comienzan a cuestionar esa idea y plantean una mirada diferente: disfrutar genuinamente de los alimentos podría ser una herramienta clave para evitar atracones y mejorar la relación con la comida.
Según publicó el diario The New York Times, distintos especialistas en nutrición y neurociencia sostienen que el problema no siempre radica en disfrutar demasiado la comida, sino en no prestarle suficiente atención al acto de comer. La propuesta apunta a desarrollar una alimentación consciente basada en el placer sensorial y no únicamente en la restricción de calorías.
El hábito que te sabotea a la hora de comer
Los estudios recientes muestran que saborear cada bocado, prestar atención a las texturas y reconocer las señales de saciedad puede disminuir el impulso de seguir comiendo de manera automática. Esta práctica contrasta con las dietas tradicionales, que suelen enfocarse exclusivamente en prohibiciones y controles estrictos.
La neurocientífica Dana Small explicó que el placer sensorial puede actuar como aliado para moderar la alimentación. Tras recibir un diagnóstico de prediabetes, decidió cambiar sus hábitos priorizando alimentos saludables que realmente disfrutara comer. Según relató, logró perder peso y mantener resultados sostenibles sin recurrir a restricciones extremas.

Los especialistas también explican que el cerebro diferencia dos tipos de recompensa vinculadas a la alimentación. Por un lado, existe el placer inmediato relacionado con el sabor y la experiencia sensorial. Por otro, aparecen mecanismos asociados a la dopamina y al impacto de ciertos alimentos sobre el organismo, especialmente los ultraprocesados ricos en azúcar y grasas.
El médico David Ludwig sostiene que muchas veces el exceso no se produce porque los alimentos sean más ricos, sino por el efecto que generan en el cuerpo después de ser consumidos. Esa respuesta fisiológica impulsa a buscar más comida aun cuando ya no exista hambre real.
Frente a este escenario, cada vez más especialistas recomiendan estrategias de alimentación consciente. Comer despacio, evitar distracciones, identificar la saciedad y disfrutar verdaderamente de cada comida aparecen como herramientas simples para reducir los atracones entre comidas y construir hábitos más saludables a largo plazo.



