Verdura de estación. Temporada de calabaza: cómo elevar tus platos con tres recetas para sorprender
Su versatilidad permite adaptarla a distintos gustos y necesidades. Además, al cocinarla en cantidad, se puede guardar en la heladera o freezer para tener una base lista durante la semana.
Con la llegada de los meses más frescos, la calabaza vuelve a ocupar un lugar central en la cocina. Versátil, económica y fácil de conseguir, esta hortaliza se adapta tanto a platos salados como dulces y permite crear recetas reconfortantes sin demasiada complejidad. Además de su sabor suave, aporta fibra, vitaminas y un toque de color que transforma cualquier preparación.
La temporada de calabaza es el momento ideal para innovar en la cocina diaria. Desde opciones rápidas hasta propuestas más elaboradas, existen múltiples formas de aprovecharla. Su textura cremosa después de la cocción y su capacidad para absorber condimentos la convierten en una base perfecta para experimentar.
A continuación, tres recetas simples para elevar tus platos y sorprender sin pasar horas frente a la hornalla.
Tres ideas para aprovechar la calabaza
1. Crema de calabaza especiada
Una de las preparaciones más clásicas, pero que siempre funciona, es la crema de calabaza. Para darle un giro diferente, se pueden sumar especias como jengibre, curry suave o nuez moscada.
Primero se cocina la calabaza al horno o hervida hasta que esté tierna. Luego se saltea cebolla con un chorrito de aceite, se incorpora la calabaza y se agrega caldo. Se condimenta y se procesa hasta lograr una textura suave. Para finalizar, un toque de crema o leche vegetal aporta más cremosidad. Servida con semillas tostadas o croutons, se transforma en un plato completo y reconfortante.

2. Calabaza asada con miel y hierbas
Otra alternativa sencilla es cortar la calabaza en cubos o rodajas y llevarla al horno con aceite de oliva, sal y pimienta. A mitad de cocción, se puede sumar un hilo de miel o azúcar mascabo y hierbas como romero o tomillo.
El resultado es una guarnición dorada por fuera y suave por dentro, ideal para acompañar carnes, pollo o incluso ensaladas tibias. También puede servirse con queso fresco o feta desmenuzado para agregar contraste. Esta receta destaca por su simpleza y por cómo realza el sabor natural de la calabaza. 🌿

3. Risotto cremoso de calabaza
Para quienes buscan una opción más elaborada, el risotto de calabaza es una excelente elección. Se comienza salteando cebolla en manteca o aceite, se agrega arroz y se nacara. Luego se incorpora vino blanco y, una vez evaporado, se añade caldo caliente de a poco mientras se revuelve constantemente.

Cuando el arroz está casi listo, se suma puré de calabaza previamente cocida y se mezcla hasta integrar. El toque final se logra con queso rallado y un poco de manteca para potenciar la cremosidad. Este plato es ideal para una cena especial o para sorprender a invitados con una preparación sencilla pero elegante.



