Recetas. Cómo hacer lagrimitas de pollo: el secreto para que queden crocantes por fuera y jugosas por dentro
Las lagrimitas de pollo son uno de los clásicos más populares de la cocina andaluza y una alternativa ideal para compartir en una picada, una cena informal o una reunión familiar.
Las lagrimitas de pollo son una de las preparaciones más emblemáticas de los bares de tapas de Andalucía. Su nombre proviene de la forma de las tiras de pollo, finas y alargadas, que recuerdan a pequeñas lágrimas.
Con pocos ingredientes y una elaboración sencilla, esta receta logró trascender las fronteras españolas para convertirse en una opción cada vez más elegida en cocinas de todo el mundo.
La clave de este plato no está solamente en el pollo, sino en una combinación de marinada y rebozado que permite conseguir una textura irresistible: crocante por fuera y jugosa por dentro.

Ingredientes
- 2 pechugas de pollo
- Jugo de 1 limón
- 2 dientes de ajo picados
- 1 cucharadita de pimentón
- 1 cucharadita de orégano
- 50 ml de vino blanco
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal a gusto
Para el rebozado:
- 150 gramos de pan rallado o panko
- Harina, cantidad necesaria
Paso a paso para hacer las lagrimitas de pollo
El primer paso consiste en cortar las pechugas en tiras finas, procurando seguir la dirección de las fibras de la carne. Esto permite una cocción uniforme y ayuda a conservar la jugosidad.
Una vez listas las tiras, colocarlas en un recipiente y preparar la marinada. Mezclar el jugo de limón, el ajo picado, el pimentón, el orégano, el vino blanco, el aceite de oliva y la sal. Integrar bien todos los ingredientes y cubrir completamente el pollo.
Tapar el recipiente y llevar a la heladera. Aunque media hora puede ser suficiente para incorporar sabor, se recomienda dejar reposar entre dos y cuatro horas para obtener un resultado más intenso.
Transcurrido el tiempo de marinado, retirar las tiras y pasarlas ligeramente por harina. Luego cubrirlas con pan rallado o panko. Este último aporta un crocante más aireado y liviano.
La versión tradicional se realiza en aceite caliente. Para lograr un dorado uniforme, la temperatura debe mantenerse entre 170 y 180 grados. Cocinar las tiras durante tres a cinco minutos o hasta que estén bien doradas.

Quienes prefieran una opción más liviana pueden cocinarlas en horno precalentado a 200 grados durante unos 20 minutos. También funcionan muy bien en freidora de aire, entre 190 y 200 grados, durante 10 a 12 minutos.
Las lagrimitas de pollo suelen servirse con alioli, aunque también combinan muy bien con mayonesa casera, salsa de yogur o una mezcla de mostaza y miel.
Para completar el plato, se pueden acompañar con papas fritas, papas al horno o una ensalada fresca. Además, tienen una ventaja extra: pueden prepararse con anticipación y congelarse, tanto crudas como cocidas, conservando su textura al recalentarlas en horno o freidora de aire.



