Recetas. Cómo hacer pizza frita con asado: la receta argentina que es furor en redes
Con una base crocante, carne braseada de larga cocción y queso fundido, esta preparación combina dos clásicos de la gastronomía argentina en un plato que sorprende por su sabor y textura.
Las recetas que mezclan platos tradicionales suelen despertar curiosidad, especialmente cuando reúnen dos grandes protagonistas de la cocina argentina.
Eso ocurre con la pizza frita con asado, una preparación que ganó repercusión luego de ser presentada en el programa La cocina rebelde y que rápidamente comenzó a circular en redes sociales por su propuesta poco convencional.
Paso a paso: cómo lograr una masa liviana y crocante
La receta combina una base de pizza cocinada en aceite con carne de asado braseada durante varias horas. El resultado es un plato contundente que mantiene el sabor característico de la parrilla, pero incorpora una textura crocante gracias a la fritura de la masa.
La propuesta fue realizada por Jimena Monteverde, Coco Carreño y Claudia Villafañe junto al cocinero invitado conocido como El Niño Andaluz.

El primer paso consiste en preparar una masa de pizza tradicional. Una vez lista, se divide en bollos y se deja levar hasta que duplique su volumen. Luego cada porción se estira con las manos hasta obtener un disco de espesor medio, similar al de una pizza común.
La cocción de la masa es uno de los puntos más importantes de la receta. Debe freírse en una sartén con abundante aceite caliente hasta que tome un color dorado uniforme. Los cocineros recomiendan retirarla apenas alcanza ese punto para evitar que absorba demasiada grasa y conserve una textura liviana y crocante.
El otro gran protagonista es el asado. Para obtener una carne tierna y jugosa, se recomienda utilizar cortes cocinados lentamente durante aproximadamente cuatro horas.
La cocción prolongada permite que las fibras se desarmen con facilidad y que la carne conserve todo su sabor. Una vez lista, se separa del hueso y se corta en porciones generosas para cubrir la superficie de la masa.
La salsa también tiene un papel importante. La versión presentada utiliza puré de tomate condimentado con ajo picado, orégano, ají molido, albahaca, sal, una pizca de azúcar y aceite de oliva. La mezcla aporta frescura y equilibrio frente a la intensidad de la carne.

A diferencia de una pizza tradicional, el queso no se funde sobre la masa. En esta preparación se coloca en una fuente aparte y se lleva al horno hasta que se derrita por completo. Después se vuelca directamente sobre la pizza frita antes de incorporar el asado, logrando una cobertura uniforme y muy cremosa.
El armado final es sencillo: sobre la masa frita se distribuye la salsa de tomate, luego el queso fundido y, por último, la carne braseada. Quienes prepararon la receta aseguran que el resultado recuerda a un sándwich por su consistencia y por la facilidad para comerlo con las manos.



