Recetas. Fácil y barata para tus picadas mundialistas: los secretos de Narda Lepes para la mejor fainá
Con el Mundial 2026 a la vuelta de la esquina, la fainá casera se convierte en la aliada perfecta para las reuniones con amigos. Solo cuatro ingredientes y los trucos correctos alcanzan para hacerla igual que en pizzería.
Con el arranque del Mundial 2026 a días de distancia, las picadas y los encuentros entre amigos se multiplican. La fainá es uno de los clásicos infaltables de esas mesas, un acompañamiento que va de la mano con la pizza y que se puede preparar en casa sin complicaciones ni grandes inversiones.
La receta que propone Narda Lepes respeta la tradición, pero pone el foco en dos detalles que hacen toda la diferencia: el reposo de la mezcla y la temperatura de la placa. Con esos dos puntos bien resueltos, el resultado es una fainá dorada, crocante en la base y con ese sabor intenso a garbanzo que la hace tan característica.

Los trucos de Narda Lepes para que la fainá quede perfecta
El primer secreto es el tiempo de reposo. Dejar reposar la mezcla durante cuatro horas permite que la harina de garbanzos absorba bien el agua. Eso se traduce en una textura más estable y pareja al momento de la cocción.
El segundo punto clave es la placa. Tiene que estar bien caliente y aceitada antes de volcar la preparación. Ese golpe de calor inicial es lo que genera la base dorada y crocante, ese detalle que diferencia una buena fainá de una que queda blanda o sin color.
Además, es importante usar horno fuerte desde el inicio. La cocción rápida dora el exterior sin resecar el interior, y ese equilibrio es lo que hace que la fainá quede bien en su punto.
Con 250 g de harina de garbanzos, 725 cc de agua fría, 100 cc de aceite y sal, alcanza para seis porciones. La preparación es simple: mezclar todos los ingredientes, dejar reposar cuatro horas y llevar la mezcla a una placa precalentada y aceitada. Horno bien caliente durante 15 minutos, hasta que esté dorada.
El resultado es una fainá casera que no tiene nada que envidiarle a la de pizzería, lista para acompañar cualquier picada mundialista.



