Paso a paso. Cómo hacer buñuelos de arroz crocantes sin freír: receta económica y rendidora
Fáciles de hacer y listos en menos de media hora, estos buñuelos de arroz al horno son una alternativa práctica para resolver almuerzos, cenas o picadas caseras sin gastar de más.
Las recetas de aprovechamiento se convirtieron en grandes aliadas de quienes buscan reducir desperdicios y resolver comidas sin gastar de más.
Los buñuelos de arroz al horno aparecen como una alternativa práctica para reutilizar arroz cocido y convertirlo en una preparación versátil, ideal para una cena rápida, una entrada o una picada casera.
A diferencia de los tradicionales buñuelos fritos, esta versión se cocina íntegramente en el horno, lo que permite obtener un resultado más liviano sin resignar sabor ni textura. Además, al no utilizar harina, se convierte en una opción sencilla para quienes buscan recetas con pocos ingredientes.

Ingredientes
- 2 tazas de arroz cocido
- 1 huevo
- 2 cucharadas de queso rallado
- 1 cebolla chica picada
- Sal y pimienta a gusto
- 1 cucharadita de pimentón1 cucharadita de ajo en polvo
- Perejil fresco picado
- Aceite en aerosol o unas gotas de aceite de oliva (opcional)
Cómo prepararlos paso a paso
El primer paso consiste en precalentar el horno a 200 grados y preparar una bandeja con papel manteca o apenas aceitada.
Mientras tanto, colocar en un bowl el arroz cocido, el huevo, el queso rallado, la cebolla y los condimentos elegidos. Mezclar hasta lograr una preparación homogénea que pueda moldearse con facilidad.
Con las manos ligeramente húmedas, formar pequeñas bolitas o medallones. Este truco evita que la mezcla se pegue y permite darles una forma uniforme.
Una vez listos, acomodarlos sobre la bandeja dejando un pequeño espacio entre cada uno. Si se busca un resultado más dorado y crocante, se puede aplicar una fina capa de aceite en aerosol.
Llevar al horno durante 20 a 25 minutos y girarlos a mitad de cocción para que se doren de manera pareja.

Variantes para sumar sabor de los buñuelos de arroz
Una de las ventajas de esta receta es que admite múltiples combinaciones. Se puede incorporar choclo, zanahoria rallada, espinaca cocida y bien escurrida, jamón picado o distintos tipos de queso para personalizar el resultado.
También funcionan muy bien acompañados con guacamole, mayonesa casera, yogur condimentado o alguna salsa de hierbas frescas.
Además, si sobran, pueden conservarse hasta 48 horas en la heladera dentro de un recipiente hermético. Para recuperar el crocante, basta con calentarlos nuevamente en el horno durante algunos minutos.



