Conflicto docente. La UEPC rechazó la tercera oferta de Llaryora y lanzó un paro de 72 horas

La medida de fuerza se realizaría el miércoles, jueves y viernes de la semana que viene. El gobernador Llaryora hará una nueva propuesta el próximo lunes. Aunque pedirá que el gremio docente levante la medida de fuerza, tampoco descarta recurrir a la conciliación obligatoria.

01 de abril de 2026 a las 09:27 p. m.
La UEPC rechazó la tercera oferta de Llaryora y lanzó un paro de 72 horas
La asamblea provincial docente rechazó este miércoles la tercera oferta salarial del gobernador Martín Llaryora. También aprobó un parto de tres días para la semana que viene. (La Voz / Archivo)

La UEPC rechazó la tercera oferta salarial del gobernador Martín Llaryora. Era un desenlace previsible por el nivel de oposición que venían mostrando las asambleas escolares. Sin embargo, el gremio docente decidió dar un paso más y escalar el conflicto, lanzando una medida de protesta muy fuerte: un paro de 72 horas para el miércoles, jueves y viernes de la semana próxima, con movilización en la ciudad de Córdoba durante la primera jornada de protesta.

En la asamblea provincial docente de este miércoles, el clima tenso se percibió desde el inicio. El rechazo a la propuesta salarial de la Provincia fue desechada por una amplísima mayoría. De los 134 delegados departamentales, 110 votaron en contra del tercer ofrecimiento presentado por la gestión de Llaryora.

Superado ese primer tramo, casi sin sorpresas, el eje de las más de tres horas de debate se trasladó al plan de lucha para la semana próxima.

Allí se concentraron las discusiones más intensas, luego de un rechazo tan contundente como veloz a la oferta oficial.

Al igual que en las asambleas escolares, el principal cuestionamiento de los docentes apuntó a la decisión del Gobierno de apostar a un fuerte aumento del Fondo de Incentivo Docente (Fonid), que treparía un 92% sobre los actuales $67 mil.

“Queremos aumentos remunerativos y al básico”, fue la consigna que se repitió en la mayoría de los discursos, en sintonía con lo que ya se había expresado en las escuelas.

El malestar también tenía un componente inmediato y concreto. Las delegadas y delegados llegaron con el ánimo caldeado: ayer los docentes cobraron el salario de marzo sin aumentos –por la falta de acuerdo paritario– y con los descuentos correspondientes a dos de los tres días de paro ya realizados.

En promedio, más de la mitad e los docentes que adhirieron a las dos jornadas de paro percibió el haber de marzo con una quita cercana a los $ 120 mil.

Mandatos de los departamentos

Los delegados de los 26 departamentos arribaron a la sede central de la UEPC, en la ciudad de Córdoba, con mandatos diversos para el plan de lucha que se avecinaba.

La delegación Capital, por ejemplo, venía fogoneando desde hacía días un paro de 72 horas para el lunes, martes y miércoles posteriores al fin de semana largo.

Otras delegaciones impulsaban un paro de 48 horas, mientras que algunas planteaban no profundizar el conflicto de inmediato y exigirle al Gobierno provincial, “de manera urgente”, una nueva propuesta “superadora” a la rechazada.

Tras largas deliberaciones, llegó el momento de la votación. El resultado reflejó la fragmentación: 56 votos por un paro de 72 horas, 41 por uno de 48 horas y 24 que optaron por no avanzar con medidas de fuerza antes de una nueva oferta oficial.

Pero no solo se discutió la duración del paro. También estuvo en juego el calendario.

La delegación Capital, encabezada por Franco Boczkowski –muy crítico de la conducción provincial que lidera Roberto Cristalli—, propuso que la medida se concretara en los primeros tres días hábiles de la semana que viene.

Sin embargo, la mayoría se inclinó por trasladar la protesta a los últimos tres días. Esta decisión no fue menor. En los hechos, representa un gesto hacia el Gobierno, al dejar abierta una ventana mayor para que pueda presentar otra oferta o, incluso, avanzar con una conciliación obligatoria.

El análisis del Gobierno

La dura postura de la UEP sorprendió en el Gobierno provincial. Llaryora se enteró de la resolución mientras se dirigía al barrio Villa Bustos, en la Capital, para supervisar una obra de pavimentación. Según trascendió, la reacción fue de visible malestar ante lo que consideran una postura “inexplicable” en medio de un diálogo que ya lleva tres ofertas.

Tras esa actividad, el mandatario se reunió con el secretario General de la Gobernación, David Consalvi, para comenzar a delinear una nueva oferta que se presentará el lunes, con un pedido al gremio para que levante el paro.

El margen –admiten– no es amplio. El propio Consalvi ya había advertido que la última propuesta salarial “es lo máximo que se puede ofrecer en este contexto de caída de los ingresos”.

El gobernador Martín Llaryora prepara una nueva oferta para presentarle el lunes a la cúpula de la UEPC. No está descartada la conciliación, para evitar el paro de 72 horas de la semana que viene. (La Voz / Archivo)
El gobernador Martín Llaryora prepara una nueva oferta para presentarle el lunes a la cúpula de la UEPC. No está descartada la conciliación, para evitar el paro de 72 horas de la semana que viene. (La Voz / Archivo) (La Voz.)

Hasta anoche, en el Gobierno predominaba la cautela. La idea era aprovechar el fin de semana largo para pergeñar otra propuesta, con la conciliación obligatoria como una herramienta a tener en cuenta para frenar el conflicto.

“Hicimos un ofrecimiento importante. Como no ocurre en ninguna otra provincia, les garantizamos a los docentes cordobeses que su salario le ganará por más de cinco puntos a la inflación. Sin embargo, la respuesta fue un paro de tres días. Estamos dispuestos a dialogar, pero sin la presión de otro paro inminente”, señaló un funcionario cercano al gobernador.

En el Centro Cívico consideran que el conflicto “se politizó” y que la asamblea docente “está contaminada” por la dura postura que propone la delegación Capital, cuya conducción está en manos de dirigentes que responden al Partido Obrero.

Algunos llaryoristas proponen prolongar el conflicto y seguir descontando los días de paro para desgastar la base docente. Otros más mesurados consideran que el clima social no da para librar una pulseada tan larga, y en las calles. Lo concreto es que el lunes habría una nueva oferta, sin descartar la conciliación obligatoria.