Caso Adorni. Un testimonio clave explica la "rebaja" de más de 100 mil dólares en su departamento de Caballito
La martillera Natalia Rucci y el exfutbolista Hugo Morales declararon ante la Justicia sobre la compra de la vivienda del jefe de Gabinete. Revelaron detalles sobre cómo el inmueble pasó de valer U$S 340 a ser adquirido por el funcionario con condiciones de pago excepcionales.
La investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni sumó declaraciones que ponen la lupa sobre la operación inmobiliaria en la calle Miró al 500.
Natalia Rucci, titular de la inmobiliaria que manejó la propiedad, confirmó que el semipiso de 150 metros cuadrados fue tasado originalmente en 340 mil dólares en 2024.
Sin embargo, la venta final a los propietarios anteriores de Adorni se concretó por 200 mil dólares.
"Perdimos, pero hay que disfrutar la vida"
Hugo Morales, exjugador de Lanús y dueño original del departamento, justificó la drástica reducción del precio alegando la urgencia por vender.
"Vivimos a 900 kilómetros de Buenos Aires y no había ofertas. La inmobiliaria nos llamó con una propuesta concreta y decidimos aceptar", explicó Morales.
Según su testimonio, prefirió perder dinero antes que encarar las refacciones que exigían los compradores, priorizando "disfrutar la vida".
El rol de las jubiladas y la visita a la Casa Rosada
La Justicia investiga si las compradoras originales, las jubiladas Claudia Sbabo y Beatriz Viegas, actuaron como prestanombres.
La martillera Rucci aseguró que, aunque ellas firmaron, "todo el trámite lo hizo Pablo Martín Feijoo", hijo de Viegas y amigo de Adorni.
Los registros oficiales revelan que Feijoo visitó a Adorni en la Casa Rosada el 22 de octubre de 2025.
Solo un mes después, el jefe de Gabinete compró el departamento a las jubiladas por 230 mil dólares, pagando apenas 30.000 dólares de adelanto y financiando el 87% restante a un año sin intereses.
Medidas judiciales en curso
Ante la sospecha de una maniobra de flipping inmobiliario o inconsistencias patrimoniales, el juez Ariel Lijo ordenó levantar el secreto bancario y fiscal de Adorni y su esposa.
Mientras tanto, la inmobiliaria Rucci aclaró que no participó en la segunda transacción y que desconocían el vínculo del funcionario con el inmueble hasta que el caso tomó estado público.




