Presión fiscal. Promesa de quitar impuestos: qué pasó realmente con los tributos en Argentina

El nuevo mapa tributario de 2026 muestra qué ocurrió con los gravámenes nacionales y por qué provincias y municipios siguen siendo clave.

14 de junio de 2026 a las 06:08 p. m.
Promesa de quitar impuestos: qué pasó realmente con los tributos en Argentina
Pese a la elevada cantidad de tributos, la recaudación efectiva sigue altamente concentrada en pocos impuestos.

El sistema tributario argentino tiene en 2026 un total de 150 impuestos, tasas y contribuciones vigentes entre Nación, provincias y municipios. La cifra surge del nuevo Vademécum tributario argentino elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) y muestra que, desde 2024, la cantidad total de tributos se redujo apenas en cinco.

El dato adquiere relevancia porque durante la campaña presidencial y el inicio de la gestión de Javier Milei la reducción de impuestos fue uno de los principales ejes del discurso económico oficial. “Una vez reducido el gasto público, bajaremos impuestos con la intención de eliminar el 90%, que sólo tienen un impacto de alrededor del 2% del PBI en términos recaudatorios”, había señalado Milei antes de asumir.

Sin embargo, el nuevo relevamiento del Iaraf muestra que el esquema tributario argentino mantiene prácticamente intacta su estructura. En 2024 el instituto había identificado 155 tributos vigentes en el país. Ahora, son 150. La reducción neta fue de apenas cinco gravámenes.

La baja se explica exclusivamente por cambios en tributos nacionales. Según el informe 2026 de la consultora que preside Nadin Argañaraz, dejaron de existir cinco impuestos internos: los aplicados sobre vehículos automotores, objetos suntuarios, seguros, servicios de telefonía celular y embarcaciones de recreo o deportivas. La eliminación, según el informe, responden a la aplicación de la Ley de Modernización Laboral.

Más allá de la reducción numérica, ninguno de esos tributos tenía un peso relevante dentro de la recaudación consolidada. El grueso de los ingresos tributarios sigue concentrado en un grupo reducido de impuestos nacionales y provinciales de alta capacidad recaudatoria, como IVA, Ganancias, aportes y contribuciones a la Seguridad Social e Ingresos Brutos.

Qué hicieron las provincias

El trabajo de Iaraf también muestra que la reducción ocurrió únicamente en la órbita nacional. Las provincias y los municipios prácticamente no modificaron su estructura tributaria.

En 2024, el instituto había identificado 46 tributos nacionales, 25 provinciales y 84 municipales.

Para 2026, el esquema quedó conformado por 40 tributos nacionales, 28 provinciales y 82 municipales. El dato más relevante sigue estando en el peso de los gobiernos locales: más de la mitad de los tributos vigentes en Argentina continúan siendo municipales.

Entre ellos aparecen tasas de seguridad e higiene, derechos de publicidad y propaganda, habilitaciones comerciales, contribuciones ambientales, tasas de alumbrado, derechos de construcción, tributos vinculados al transporte, residuos y uso del espacio público, entre muchos otros conceptos.

El informe aclara que una persona o empresa no paga necesariamente la totalidad de los tributos identificados, ya que eso depende de la actividad económica, la ubicación geográfica y el tipo de bienes alcanzados. Sin embargo, el relevamiento busca mostrar la complejidad del sistema tributario argentino y la multiplicidad de hechos imponibles existentes en los distintos niveles de gobierno.

Concentración

Pese a la elevada cantidad de tributos, la recaudación efectiva sigue altamente concentrada en pocos impuestos.

De acuerdo con la proyección realizada por Iaraf para 2026, seis tributos explicarán el 85% de la recaudación consolidada argentina: el IVA, los aportes y contribuciones a la Seguridad Social, el Impuesto a las Ganancias, Ingresos Brutos, el impuesto a los débitos y créditos bancarios y la Tasa de Inspección de Seguridad e Higiene (TISH) municipal.

Si se agregan otros cuatro tributos (impuestos a los combustibles, derechos de importación, derechos de exportación y otros tributos municipales) la concentración asciende al 94% de la recaudación total.

En otras palabras, diez tributos aportarán prácticamente todos los recursos tributarios del país, mientras los 140 restantes explicarán apenas el 6% de la recaudación.

El IVA continuará siendo al finalizar 2026 el principal impuesto argentino en términos de ingresos. Según la estimación de Iaraf, representará el 25% de la recaudación consolidada. Le seguirán los aportes y contribuciones a la Seguridad Social, Ganancias e Ingresos Brutos.

El informe proyecta además que la recaudación tributaria consolidada alcanzará en 2026 el equivalente al 26,6% del PBI.

Distribución

Otro de los puntos analizados es cómo se distribuyen esos recursos entre los distintos niveles del Estado.

Según el trabajo, de cada $ 100 recaudados durante 2026, el Tesoro Nacional recibiría $ 23,1; la Anses, $ 28,3; las provincias y la Ciudad de Buenos Aires, $ 35,3; y los municipios, $ 13,3.

La distribución refleja una diferencia entre el peso recaudatorio y la cantidad de tributos que existen. Aunque la Nación concentra los impuestos de mayor capacidad de recaudación, provincias y municipios mantienen una amplia cantidad de tasas y contribuciones propias.

En el caso municipal, el informe vuelve a mostrar una fuerte dispersión de gravámenes locales vinculados a actividades comerciales, servicios urbanos, transporte, publicidad, ambiente y habilitaciones administrativas.

El relevamiento del Iaraf sostiene que el objetivo del vademécum no es medir presión tributaria individual sino identificar los distintos tipos de tributos existentes en Argentina según cada hecho imponible. Aun así, el trabajo permite observar que, pese a las modificaciones introducidas en los últimos años, la estructura tributaria argentina continúa mostrando una elevada fragmentación y una fuerte dependencia de un pequeño grupo de impuestos para sostener la recaudación del Estado.