Energía. Tras la primera ola de frío, levantan restricción de gas a interrumpibles
Distribuidoras aplicaron este miércoles y también lo harán el jueves, recortes por la alta demanda en el Amba; en Córdoba afectaron parcialmente al GNC.
A partir de este viernes quedarán sin efecto las restricciones en el suministro de gas natural para usuarios con contratos interrumpibles, luego de dos días de recortes aplicados por las distribuidoras ante el aumento del consumo por la primera ola de bajas temperaturas.
La medida había comenzado este miércoles a las 6.00 y afectó principalmente a estaciones de GNC y a algunos clientes industriales, con mayor intensidad en el Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba) y menor impacto en Córdoba.
Las interrupciones forman parte del esquema habitual del sistema gasífero argentino, que prioriza el abastecimiento de la denominada demanda prioritaria, integrada por hogares, hospitales y escuelas.
En ese contexto, las empresas distribuidoras, entre ellas Ecogas, avanzaron con restricciones parciales sobre contratos que contemplan la posibilidad de cortes ante situaciones de alta demanda o limitaciones en la red.
Los contratos interrumpibles son acuerdos en los que los usuarios aceptan eventuales interrupciones a cambio de pagar un precio menor por el suministro de gas.
Según fuentes del sector, el esquema de restricciones concluirá este viernes, siempre sujeto a la evolución de las condiciones climáticas, que son el principal factor de presión sobre el sistema.
En Córdoba, el impacto fue acotado y no se registraron cortes generalizados. Las restricciones afectaron principalmente el fluido a estaciones de servicio de GNC con contratos interrumpibles. El presidente de la Cámara de GNC de Córdoba, Marcelo Zanoni, explicó que la medida alcanzó a cerca del 30% de las estaciones.
“La medida es con los contratos que son interrumpibles y estimamos que afecta a un 30% de las estaciones de servicio que expenden GNC”, señaló en declaraciones a medios locales. A esa porción de estaciones, el gas se les recortó un tercio.
En la provincia hay unas 300 estaciones, por lo que el impacto se concentró en una parte del total, con recortes de volumen más que interrupciones completas del servicio.
De acuerdo con información relevada por La Voz solo una estación en la ciudad de Córdoba registró un corte total, mientras que el resto operó con limitaciones parciales.
Día por día
El esquema responde a la lógica de funcionamiento del sistema gasífero, que establece prioridades de abastecimiento en momentos de alta demanda. Es una estimación que en la práctica se ejecuta día por día.
Durante los picos de frío, el consumo residencial se incrementa de manera abrupta por el uso de calefacción, lo que obliga a redistribuir el suministro disponible.
Por disposición de la autoridad regulatoria, las distribuidoras aplican entonces restricciones progresivas, comenzando por los contratos interrumpibles y avanzando hacia otros segmentos solo en situaciones extremas.
En el plano industrial, el impacto en Córdoba fue limitado y no se registraron interrupciones significativas en los procesos productivos. Esto se explica en parte por el bajo nivel de actividad en algunos sectores, que redujo la presión sobre la demanda de gas.
“Este año vamos a estar peor que el año pasado porque ni siquiera se puede llamar frío esto que estamos pasando y ya se generó el primer corte”, advirtió Zanoni.
Cuellos de botella
A pesar del crecimiento de la producción de gas, especialmente en Vaca Muerta, el sistema enfrenta restricciones estructurales en el transporte. La red de gasoductos opera cerca de su capacidad máxima durante los picos invernales, lo que dificulta trasladar el fluido desde las zonas productoras hacia los centros urbanos.
Esto genera cuellos de botella que obligan a aplicar restricciones incluso cuando hay disponibilidad de gas en origen. El orden de cortes es claro: primero se restringen los contratos interrumpibles, luego los firmes industriales y, en última instancia, el consumo residencial.
Para cubrir la demanda en invierno, el Gobierno nacional definió que Enarsa centralice la importación de Gas Natural Licuado (GNL). Estas compras permiten compensar faltantes estacionales, aunque a un costo más elevado que la producción local.
Se espera que el mayor volumen de importaciones se concentre entre junio y julio, cuando el sistema alcanza sus niveles máximos de exigencia.



