La explotación de Vaca Muerta ya dejó de ser una promesa para convertirse en uno de los principales motores de generación de dólares de la economía argentina.
El economista, docente y consultor especializado en energía e hidrocarburos Nicolás Gadano aseguró en Córdoba que el sector energético aportará este año más de 10.000 millones de dólares de superávit comercial y proyectó que, hacia 2035, ese saldo podría superar los 30.000 millones de dólares si continúa el desarrollo de la producción de petróleo y gas no convencional.

Durante una conferencia centrada en las perspectivas del sector, Gadano sostuvo que el país atraviesa un momento histórico, con niveles récord de producción de petróleo y gas gracias al desarrollo de Vaca Muerta. En mayo, la producción petrolera superó los 900.000 barriles diarios, mientras que el gas natural también alcanzó máximos históricos.
El especialista afirmó que el crecimiento de la producción ya está modificando uno de los principales condicionantes de la economía argentina: la falta de dólares. "Estamos incorporando una locomotora generadora de divisas muy grande", resumió, al señalar que el sector energético dejó atrás los años en los que el país debía importar combustibles para abastecer el mercado interno.
El fenómeno, explicó, no sólo mejora la balanza comercial, sino que además atrae inversiones y financiamiento externo, generando un ingreso adicional de divisas que fortalece el mercado cambiario.
El motor de las exportaciones
Gadano recordó que el agotamiento de los yacimientos convencionales provocó dos fuertes caídas en la producción argentina durante las últimas décadas. Ese proceso comenzó a revertirse con la explotación de Vaca Muerta, donde la producción no convencional crece desde hace años a tasas de dos dígitos.
Según explicó, el país ya cubre completamente el abastecimiento de sus refinerías con producción local. Por esa razón, cada barril adicional que se extrae tiene como destino el mercado externo.
Actualmente las exportaciones rondan los 400.000 barriles diarios y continuarán creciendo a medida que entren en funcionamiento nuevas obras de infraestructura como Vaca Muerta Sur, la ampliación del sistema de Oldelval y la recuperación del oleoducto hacia Chile.
En materia gasífera, el panorama también aparece favorable. Gadano sostuvo que las estimaciones oficiales indican que los recursos disponibles alcanzan para abastecer ampliamente el consumo interno y desarrollar grandes proyectos de exportación de gas natural licuado (GNL), sin comprometer la seguridad energética del país.
El economista consideró que la “experiencia fallida de las exportaciones de gas hacia Chile” a comienzos de siglo “dejó enseñanzas”, pero afirmó que hoy la disponibilidad de recursos es muy superior y permite pensar en contratos de largo plazo.
Continuidad de la política
Uno de los aspectos que más destacó fue la continuidad de las políticas energéticas más allá de los cambios de gobierno. Recordó que desde la ley aprobada en 2014 para impulsar el desarrollo no convencional hasta la reciente reforma de la Ley de Hidrocarburos y la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), existió una línea de apoyo que permitió consolidar el crecimiento de Vaca Muerta.
En ese contexto, indicó que ya existen proyectos presentados bajo el Rigi por unos 90.000 millones de dólares, de los cuales alrededor de 24.000 millones ya fueron aprobados.
A su vez, estimó que las inversiones promedio rondarán los 12.000 millones de dólares anuales durante los próximos años, tanto en producción como en infraestructura para exportación.
Para Gadano, el verdadero éxito del régimen será que en el futuro las condiciones que hoy reciben esos grandes proyectos puedan extenderse al conjunto de la economía, eliminando restricciones cambiarias, impuestos distorsivos y trabas para el giro de utilidades.
También destacó “el acompañamiento” del gobierno de Neuquén, que adecuó su esquema de regalías para facilitar inversiones vinculadas a grandes proyectos exportadores, en coordinación con el Gobierno nacional y el sector privado.
El desafío de sostener el crecimiento
Las proyecciones que presentó durante la conferencia en la Bolsa de Comercio de Córdoba fueron incluso más optimistas que las elaboradas años atrás. A su juicio, una producción de 1,6 millones de barriles diarios hacia 2035 representa un escenario "prudente y conservador", ya que la realidad viene superando sistemáticamente las estimaciones realizadas por la industria.
Con ese nivel de actividad, calculó que el sector energético generará un saldo superior a los 30.000 millones de dólares anuales, triplicando el aporte esperado para este año y consolidándose como la principal fuente de generación de divisas del país. Ese flujo permitiría reducir una restricción histórica de la economía argentina: la dependencia exclusiva de la cosecha agrícola para obtener dólares.
No obstante, advirtió que el desarrollo seguirá condicionado por factores internacionales. La evolución del precio del petróleo, las decisiones de la OPEP, la transición energética y el comportamiento del mercado mundial del gas natural licuado definirán la velocidad de expansión de Vaca Muerta.
Según indicó, precios internacionales del crudo de entre 60 y 80 dólares por barril resultan plenamente compatibles con el crecimiento sostenido de la industria argentina.
Como desafíos internos mencionó la necesidad de completar la eliminación del cepo cambiario para las empresas, ampliar la infraestructura de transporte, incorporar nuevos inversores internacionales y preservar reglas estables entre Nación, provincias, municipios y empresas.
"La continuidad institucional permitió alcanzar niveles récord de producción. Si ese equilibrio se mantiene, Argentina no sólo tendrá más dólares, sino también energía más competitiva para hogares e industrias", concluyó Gadano al cerrar su exposición en Córdoba.

