Tensión. Argentina presentó una protesta formal ante el Reino Unido por la incursión de un buque en el Mar Argentino
La Cancillería, encabezada por Pablo Quirno, denunció que la nave británica HMS Medway navegó por aguas bajo soberanía nacional sin la debida notificación, violando acuerdos bilaterales y resoluciones de la ONU.
En un clima de renovada firmeza diplomática, que coincidió con el reciente triunfo de la Selección Argentina ante Inglaterra en el Mundial, el Gobierno nacional confirmó la presentación de una nota formal de protesta ante la Embajada del Reino Unido.
El reclamo se centra en el rechazo a los movimientos realizados por el buque de guerra británico HMS Medway, el cual es considerado por la administración argentina como una unidad "ilegalmente destacada" en las Islas Malvinas.
Maniobras sin previo aviso
Según el comunicado difundido por el Ministerio de Relaciones Exteriores, el HMS Medway zarpó el pasado 4 de julio desde las Islas Malvinas con destino a Punta Arenas, Chile, con el fin de realizar tareas de reaprovisionamiento. Durante su trayectoria, la nave cruzó aguas bajo soberanía argentina frente a las costas de las provincias de Santa Cruz y Tierra del Fuego.
La Cancillería cuestionó duramente que estas maniobras no fueron notificadas según lo establecen los marcos legales vigentes. Específicamente, se señaló el incumplimiento del Acuerdo de Madrid II de 1990 y su ampliación de 1991, instrumentos que exigen la comunicación previa de movimientos militares para el fomento de la confianza mutua.
"Ilegales e inconsultos"
Desde el Gobierno calificaron los movimientos de la nave como “inconsultos e ilegales”, argumentando que estas acciones forman parte de una "larga serie de acciones unilaterales" por parte del Reino Unido.
Estas medidas, sostiene la protesta, contravienen la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la cual insta a ambas partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales en la situación mientras el archipiélago se encuentre en un proceso de disputa de soberanía.
El canciller Pablo Quirno aprovechó el contexto para ratificar el reclamo histórico de soberanía, vinculando simbólicamente la postura diplomática con el reciente éxito deportivo ante el país europeo.
Reafirmación de soberanía
La nota de protesta concluye con una fuerte reafirmación de la postura del Estado argentino sobre el Atlántico Sur: “La República Argentina reafirma, una vez más, sus legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes”.
Bajo la premisa de que el reclamo se sostiene "por historia, por derecho y por convicción", el Gobierno nacional dejó en claro que no aceptará movimientos militares en la zona que ignoren los acuerdos internacionales de comunicación y transparencia.



