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Política

Peronismo. El plan de Axel Kicillof para acercarse al esquivo electorado cordobés

El gobernador bonaerense estará la semana que viene en La Falda. Carlos Bianco, mano derecha del mandatario, reconoció las dificultades del espacio en Córdoba. Propone una alternativa nacional que incluya a los sectores tradicionales del PJ en la provincia. El rol de Llaryora y de Natalia de la Sota.

02 de mayo de 2026, 17:51
El plan de Axel Kicillof para acercarse al esquivo electorado cordobés
Kicillof asumió en el PJ bonaerense con críticas a Milei y respaldo a Cristina Kirchner.

Cualquier dirigente del peronismo nacional conoce las serias dificultades que enfrentan en Córdoba las propuestas asociadas al kirchnerismo. Ese escenario no le resulta ajeno a Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires. El 74% que obtuvo Javier Milei en el balotaje de 2023 y el 42% que conquistó la boleta legislativa “violeta” el año pasado –ganándole nada más y nada menos que a Juan Schiaretti– son pruebas bien concretas del humor mayoritario de los cordobeses sobre las propuestas nacionales.

Carlos Bianco, ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires y mano derecha del mandatario bonaerense, lo explicitó en una entrevista que brindó esta semana a La Voz en Vivo. El funcionario admitió que la reconstrucción del peronismo nacional de cara a 2027 exige una mirada profunda sobre el segundo distrito electoral más importante del país.

Los dichos de Bianco son la antesala de la primera visita de Kicillof a Córdoba, prevista para el próximo viernes. De no mediar cambios de último momento, el bonaerense estará en La Falda. Será parte del Congreso nacional de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (Fatsa), donde acompañará al gremialista Héctor Daer.

Bianco dice que la clave no reside en imponer candidaturas apresuradas, sino en entender la singularidad de un electorado que, si bien elige opciones peronistas a nivel provincial desde hace casi tres décadas, se ha volcado masivamente hacia propuestas como las de Mauricio Macri o Milei en el plano nacional.

Bianco fue tajante al definir la raíz del peronismo cordobés como una vertiente "más tradicional, conservadora u ortodoxa". Según el ministro, no se puede calificar a los cordobeses de "antiperonistas", dado que son gobernados desde hace décadas por ese signo político a nivel local. Sin embargo, reconoce una barrera difícil de franquear: "El peronismo cordobés es anti-kirchnerista, esa es la realidad, y el voto de Córdoba es anti-kirchnerista".

Axel Kicillof, gobernador de Buenos Aires.
Axel Kicillof, gobernador de Buenos Aires. (Archivo)

Ante esta realidad, Bianco propone que el camino para el peronismo nacional no es la confrontación con ese sentimiento, sino el diálogo político para establecer puntos programáticos que permitan al votante cordobés sentirse representado por un frente popular que funcione como alternativa a las políticas actuales. Suena razonable, pero de una dificultad extrema para poner en práctica y que tenga relativo éxito.

El objetivo, según Bianco, es ofrecer una opción del "campo popular" que sea "potable" para sectores que hoy se sienten desilusionados o sin una referencia nacional clara.

En esta arquitectura política en ciernes, los nombres de Martín Llaryora y Natalia de la Sota ocupan lugares centrales, aunque con matices distintos.

Respecto al gobernador cordobés, Bianco destacó que existe un canal de comunicación abierto y fluido con Axel Kicillof. Hasta el momento, este diálogo se ha centrado en cuestiones de gestión y reclamos compartidos ante la Casa Rosada, como la disputa por los fondos de las cajas de jubilaciones no transferidas y el recorte de obra pública. No obstante, Bianco dejó la puerta abierta para que ese vínculo técnico se transforme: "Hay un diálogo que hasta ahora tuvo que ver más con la gestión, pero que tranquilamente se puede transformar en un diálogo político".

El gobernador Martín Llaryora. (Prensa Gobierno de Córdoba)
El gobernador Martín Llaryora. (Prensa Gobierno de Córdoba) (Prensa Gobierno de Córdoba )

Llaryora está al tanto de la visita de Kicillof a Córdoba. Desde su entorno aseguran que no habrá saludo y mucho menos foto.

Sobre la diputada nacional, Bianco no ahorró elogios. Dijo que es una “gran dirigente que representa muy bien al peronismo cordobés”. Si bien consideró prematuro hablar de fórmulas electorales o de un acompañamiento directo a Kicillof –días atrás a De la Sota se la mencionó como posible compañera de fórmula del bonaerense–, fue enfático al señalar que Natalia de la Sota es una de las figuras con las que “imprescindiblemente” se tendrán que sentar a hablar para construir el frente opositor.

Natalia de la Sota declinó integrar la lista de congresales nacionales del PJ cordobés. La diputada nacional, hoy alejada del gobernador Llaryora, recorrió Mendoza, invitada por un sector empresarial. Cuestionó al Gobierno nacional. (Prensa Defendamos Córdoba)
Natalia de la Sota declinó integrar la lista de congresales nacionales del PJ cordobés. La diputada nacional, hoy alejada del gobernador Llaryora, recorrió Mendoza, invitada por un sector empresarial. Cuestionó al Gobierno nacional. (Prensa Defendamos Córdoba) (Prensa Defendamos Córdoba )

En Córdoba, el exsenador Carlos Caserio y delasotista de la primera hora comenzó a trabajar abiertamente en la candidatura presidencial de Kicillof para enfrentar a Milei el año que viene.

Conocedor de los movimientos que existen en Córdoba, Bianco, sin embargo, pidió cautela respecto a los tiempos electorales. “Primero el caballo, después el carro”, planteó para decir que 2026 no es año de lanzamientos.

En cambio, dijo que la prioridad absoluta para el riñón de Kicillof hoy es consolidar el "instrumento político" y el conjunto de alianzas que permita que, para cuando llegue el momento de las urnas, el peronismo nacional y el cordobés puedan acortar diferencias.

"Consensos mínimos"

La propuesta de Bianco para atraer a Córdoba y a otros sectores reticentes al núcleo duro kirchnerista se basa en lo que denominó el “método inverso”: no empezar por los nombres propios, sino por las definiciones políticas. El ministro propuso un "continente" de acuerdos básicos que incluya la defensa de la soberanía, la educación y salud pública, las políticas de memoria, verdad y justicia sobre derechos humanos, y la necesidad de mejorar la infraestructura para la competitividad empresarial.

"El método es al revés: uno tiene que sentar determinadas bases, determinados consensos... y todo el que se sienta atraído por ese planteo, que venga a la mesa y se siente a dialogar", explicó. Para el funcionario, estos puntos deberían ser aceptables incluso para sectores del radicalismo, lo que, según el funcionario, facilitaría la creación de una alternativa "no de derecha" para 2027.

Otro eje de seducción hacia el electorado cordobés, tradicionalmente vinculado a la producción, es la visión económica del gobierno de Kicillof frente al modelo de Javier Milei. Bianco buscó desmitificar la idea de que el peronismo nacional se opone a las inversiones vinculadas a la minería, el petróleo o el gas. Dijo que la provincia de Buenos Aires es la quinta provincia minera del país.

El contrapunto que ofrece a la mirada del gobierno de Milei que se apoya en el impacto del Rigi es que las inversiones deben generar "derrames locales" y desarrollo de proveedores nacionales, en lugar de ser meros "enclaves extractivos” que no liquidan divisas en el país.