¿Anuncios? Milei habló en La Rural y dejó un mensaje para el campo
En el acto central de la muestra agropecuaria, el mandatario repasó las medidas de su gestión, respondió a los reclamos del sector y planteó cuál será el camino para avanzar con su programa económico.
El presidente Javier Milei vinculó este domingo la reducción gradual de las retenciones al crecimiento de la energía y la minería. Fue durante la inauguración de la 138ª Exposición Rural, en el predio de Palermo de la Sociedad Rural Argentina (SRA), en Buenos Aires.
Ante productores y dirigentes rurales, el mandatario ratificó en el tradicional acto el cronograma de disminución de los derechos de exportación para los principales cultivos y aseguró que el desarrollo de sectores como el energético y el minero permitirá financiar una menor presión tributaria sobre el campo.
“Frente a quienes ven en la energía y la minería un riesgo, nosotros queremos señalarles que representan, antes que nada, una oportunidad”, afirmó Milei. Y agregó: “El crecimiento de esos sectores financiará la quita de retenciones y el verdadero empoderamiento del campo en las próximas décadas”.
A lo largo del discurso, el libertario no anunció nuevas medidas para el agro, sólo repasó las reducciones aplicadas y los porcentajes ya previstos hasta fines de 2028. Según detalló, la alícuota para la soja bajó del 33% al 24% y continuará descendiendo hasta llegar al 15% en diciembre de ese año.
En el caso de los derivados de la soja, indicó que la carga pasó del 31% al 22,5% y que el objetivo es reducirla al 14%. Para el maíz, señaló una disminución del 12% al 8,5%, con una meta posterior del 5,5%. En trigo y cebada, la alícuota se redujo del 12% al 5,5%.
“Por primera vez en la historia nacional, el productor tiene un cronograma: sabe cuánto paga hoy y cuánto va a pagar mañana”, sostuvo Milei. De acuerdo con el mandatario, ese esquema permitirá ofrecer al sector “más previsibilidad” y “más libertad y menos impuestos”.
Impuestos
La cuestión tributaria ocupó el centro del discurso luego de que el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, reclamara que las retenciones “deben dejar de existir por ley y para siempre”.
Milei respondió que su gobierno busca avanzar hacia una eliminación progresiva, aunque condicionó nuevas reducciones a la continuidad del equilibrio en las cuentas públicas. “Todo es posible únicamente gracias al superávit fiscal, porque no hay baja de impuestos posible sin un superávit fiscal sostenido”, afirmó.
El jefe de Estado utilizó ese argumento para defender el rumbo económico de su gestión y aseguró que la disciplina fiscal es la condición para continuar reduciendo la carga impositiva. También sostuvo que el Gobierno trabaja para eliminar trabas que, según planteó, limitaron durante décadas la capacidad productiva del sector agropecuario.
“Nuestra única labor es sacarles la bota del cuello tan pronto como sea posible”, afirmó. En otro tramo, aseguró que “se viene un campo radicalmente distinto al que conocimos”.
El Presidente habló de la apertura de nuevos mercados para productos argentinos, los cambios en materia logística y la privatización del Belgrano Cargas. En esa línea, anunció el envío al Congreso de una modificación del régimen de navegación, con el objetivo de ampliar la hidrovía y habilitar nuevos puertos privados.
“Vamos a abaratar drásticamente el costo del flete, especialmente para los productores del norte”, afirmó. Según explicó, la iniciativa apunta a reducir la dependencia de los puertos de Buenos Aires y Rosario y a otorgar una salida más directa a la producción de distintas regiones del país. “Esto federaliza el comercio”, dijo Milei.
Otro de los proyectos destacados por el mandatario fue la denominada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que se encuentra en tratamiento en el Congreso. Milei aseguró que la iniciativa busca proteger a los productores frente a posibles expropiaciones y mejorar las condiciones para la inversión. Dijo que la aprobación de esa norma podría facilitar inversiones por unos U$S 15.000 millones en industrias vinculadas con el agro.
El Presidente también mencionó una inversión de U$S 2.700 millones para la construcción de una planta de urea granulada, con una capacidad prevista de 2,1 millones de toneladas anuales a partir de 2029.
Según afirmó, el aumento de la producción de gas podría reducir la dependencia de fertilizantes importados y mejorar la competitividad del sector agropecuario.
A lo largo del discurso, Milei sostuvo que la campaña 2025-2026 alcanzó una superficie sembrada récord de 40 millones de hectáreas y una cosecha superior a los 164 millones de toneladas de granos. También destacó el crecimiento de las exportaciones agroindustriales y de la producción de carne. “El campo genera el 60% de las divisas del país”, afirmó.
Además, rechazó los cuestionamientos sobre el aporte del sector al empleo y al valor agregado. “Nunca más debemos permitir que alguien nos venga con la cantinela de que el campo no agrega valor ni genera empleo”, expresó.
En el cierre, afirmó que la Argentina tiene condiciones para duplicar la producción de granos.
Milei participó acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; y los ministros de Economía, Luis Caputo; de Capital Humano, Sandra Pettovello; de Seguridad, Alejandra Monteoliva; y Relaciones Exteriores, Pablo Quirno. En palco estuvo la senadora Patricia Bullrich y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
Brasil
La tensión entre los gobiernos de Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva escaló este domingo, luego de que Brasil decidiera llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, en respuesta a las declaraciones que el presidente argentino formuló el sábado durante un acto político en San Pablo.

La decisión fue adoptada por el canciller Mauro Vieira, tras consultar con Lula, y representa uno de los gestos diplomáticos más severos antes de una eventual ruptura de relaciones. Según fuentes oficiales brasileñas, las expresiones de Milei fueron interpretadas como una “afrenta directa” al presidente, al Gobierno y a las instituciones de ese país.
Durante su participación en el lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, Milei calificó a Lula de “presidiario” y “ladrón”, definió al gobierno brasileño como un grupo de “socialistas ladrones” y cuestionó al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes.
La respuesta de Brasil marca una nueva escalada en una relación bilateral que ya atravesaba un período de fuerte distanciamiento político. Desde la llegada de Milei a la Presidencia no hubo reuniones bilaterales con Lula, pese a que ambos coincidieron en distintos foros internacionales.
El llamado a consultas implica el regreso temporal del embajador a Brasilia para mantener reuniones con las autoridades de Itamaraty y evaluar la situación. En la práctica, constituye una señal formal de descontento diplomático y suele utilizarse en momentos de crisis entre dos Estados.
Horas después, Milei redobló sus críticas. En una entrevista con Radio Mitre acusó al gobierno de Lula de financiar una supuesta “campaña antiargentina”, aseguró que Brasil aportó recursos para esa iniciativa y volvió a cuestionar al brasileño por su visita a Cristina Fernández de Kirchner.
Visita
La agenda de esta semana tendrá como eje la visita de la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, quien llegará hoy para reunirse con Javier Milei y Luis Caputo. También tiene previsto visitar Vaca Muerta, en Neuquén.

