
El 2026 arrancó con un debate planchado: las razones de un año de "bajo voltaje"
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Redacción La Voz
Como señal de reducción de sus gastos más polémicos, la Legislatura de Córdoba en 2026 achicó los montos de las partidas presupuestarias para "alimentos para personas" (-23% respecto de 2025), servicios de racionamiento (-35%), combustibles y lubricantes (-20%) y "cortesía y homenaje" (-12%). A esa reducción nominal de las partidas se suma el impacto de la inflación, que en Córdoba fue del 33% en todo 2025, por lo que el ajuste real previsto es muy superior.
Por lejos, la partida que más se redujo es la de "pasajes, viáticos, movilidad y compensaciones" para los legisladores, que cayó 65% a nivel nominal.
También se actualizaron muy por debajo de la inflación las dos partidas principales del presupuesto legislativo: las de los sueldos. La partida de personal permanente se actualizó en un 20,7% y la de personal no permanente –que es más elevada– subió apenas un 10% respecto de 2025. Fueron señales de la Vicegobernación, en consonancia con el pedido de reducción del gasto que el equipo del gobernador Martín Llaryora repite entre los funcionarios desde fines del año pasado.
El problema es que hay hábitos legislativos que son difíciles de abandonar: el café, por ejemplo. La partida presupuestaria "alimentos para personas" este año asciende a $ 95,4 millones y se destina íntegramente al café, la leche, los criollos (o pan negro) y el agua mineral que consumen los legisladores y el personal de la Legislatura de Córdoba. Durante febrero y marzo ya se ejecutó poco menos de la mitad de esa partida anual.
Según puede observarse en la página de transparencia de la Provincia de Córdoba, donde se cargan todos los gastos de los ministerios y de los poderes Legislativo y Judicial, hasta principios de abril la Unicameral gastó 45,5 millones de pesos (de los cuales ya pagó 43,8 millones) en provisiones para la cafetería legislativa. La mayor parte de las facturas son de café en grano o molido, yerba, té, leche, azúcar y edulcorante, o productos de panadería que se compran al Servicio Penitenciario.
En ese rubro también se cargan las viandas que se consumen en las sesiones o reuniones de comisión, los tickets de comida que pasan ocasionalmente legisladores o empleados, y hasta comprobantes por un café tomado fuera de la Legislatura. La cuestión es que a este ritmo de consumo, a mediados de año la partida presupuestaria se agotará: en el primer trimestre –en enero la Unicameral estuvo inactiva– se ejecutó el 43% del total de los recursos.
Hay otra partida donde la reducción presupuestaria no se condice con el ritmo del gasto de los legisladores. El rubro "pasajes, viáticos, movilidad y compensaciones" prevé un gasto anual de $131,9 millones, pero en dos meses de actividad legislativa se consumieron $ 67,8 millones, el 51,4%.
Bajo ese concepto se reclaman a la Unicameral gastos de comidas, catering, hoteles, pasajes y combustible. Viandas para que se alimenten los legisladores en las reuniones de trabajo, gastos millonarios asociados a las sesiones que se realizan en el interior de la provincia y facturas vinculadas a "gastos inherentes a la actividad legislativa".
También hay gastos de comida de la Legislatura que se rinden en la partida "servicios de racionamiento". En dos meses de actividad se pagaron ágapes y servicios de catering por $ 8,6 millones, es decir que se consumió el 28% de la partida anual de $ 30,9 millones. En todo 2025 se habían gastado 48 millones en ese mismo concepto.
Hay más gastos de comida, brindis y catering de eventos en el rubro presupuestario "cortesía y homenaje", que tiene un presupuesto anual de $ 299,1 millones y fue ejecutado en un 17% hasta fin de marzo: se gastaron $ 50,5 millones. En ese gasto se incluyen banderas, plaquetas y presentes, pero también gastos de casi $ 5 millones en sándwiches de milanesa para la cabalgata brocheriana, dos facturas de casi $ 2 millones cada una por un puesto de hidratación y un almuerzo para los Federales de Bustos, $ 1,2 millones para el catering de la reunión de parlamentarios de la Región Centro.
Una de las podas mayores del presupuesto legislativo 2026 está en el rubro "combustibles y lubricantes", al que los legisladores y las autoridades de la Unicameral rinden el gasto de los bloques en nafta, gasoil, cambios de aceite de sus vehículos y, en algunos casos, también el lavado de sus autos y el costos de peajes y estacionamiento. La partida anual para esos fines es de $ 341,1 millones y en dos meses de actividad los legisladores gastaron $ 51 millones, hay facturas de casi todos los bloques, pero las rendiciones de Hacemos Unidos por Córdoba son muy superiores a las de los opositores.