Aliados. Macri y Bullrich coinciden en empujar a Adorni afuera del gobierno de Milei
Impulsado por el expresidente, el PRO publicó un mensaje muy duro con el jefe de Gabinete. La senadora se diferenció en el oficialismo y lo acusó, por lo menos, de falta de ética la principal funcionario del Presidente de la Nación.
Mauricio Macri y Patricia Bullrich están distanciados desde fines de 2023, cuando la actual senadora nacional decidió sumarse a la gestión libertaria como ministra de Seguridad, sin esperar un acuerdo político entre el presidente Javier Milei y el expresidente y fundador del PRO.
Aunque en los últimos tiempos hubo algunos gestos de acercamiento entre ambos, ahora Macri y Bullrich parecen coincidir en una misma acción política, aunque sin coordinación aparente: empujar al cuestionado jefe de Gabinete, Manuel Adorni, hacia la salida del Gobierno libertario.
Impulsado por Macri, el PRO difundió este viernes un escueto pero contundente mensaje dirigido al Presidente: “Presidente: los que estamos apoyando el cambio queremos que usted defienda el cambio y no a Adorni”. Más explícito, imposible.
Sin embargo, la ofensiva había comenzado antes. Apenas unas horas después de la entrevista que Adorni concedió el miércoles al canal La Nación+, Macri salió con dureza a cuestionarlo.

“Lo de Manuel Adorni es una falta grave. Un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso Nacional que no ocultó nada, y después admitir que sí lo hizo. Eso no tiene ninguna justificación posible”, escribió el expresidente en su cuenta de X.
Bullrich había sido incluso más temprana en sus críticas. El jueves por la mañana, antes de participar de la mesa política libertaria —encabezada, precisamente, por un debilitado Adorni—, lanzó una definición lapidaria.
“Esto es más que un error. Esto es una omisión ética. Y nuestro Gobierno tiene a la moral como una política de Estado”, afirmó la senadora, luego de escuchar en televisión los argumentos del jefe de Gabinete para justificar su incremento patrimonial.
Cada uno a su manera, tanto Macri como Bullrich le enviaron el mismo mensaje a Milei: que se desprenda de Adorni.
Presión desde adentro y desde afuera
No se trata de dos dirigentes cualquiera. Bullrich fue quien se distanció de Macri antes del balotaje de 2023 para respaldar la candidatura presidencial de Milei frente a Sergio Massa.
Aquella decisión le valió un reconocimiento inmediato del entonces presidente electo, que la designó ministra de Seguridad cuando asumió el poder el 10 de diciembre de ese año.
Con el paso del tiempo, Bullrich profundizó su acercamiento al oficialismo. Se afilió a La Libertad Avanza y dejó de ser una aliada externa para convertirse en una dirigente plenamente integrada al espacio fundado por Javier y Karina Milei.
Macri, en cambio, conserva otro rol. Sigue siendo el fundador y presidente del PRO, el principal aliado parlamentario del Gobierno nacional.
Es cierto que ese vínculo atravesó momentos de tensión, al compás de las idas y vueltas en la relación personal y política entre Milei y Macri. Pero también es cierto que, hasta ahora, el PRO nunca le retaceó apoyo legislativo a los libertarios.

Por eso, la postura coincidente de ambos dirigentes adquiere una relevancia especial. Macri presiona desde afuera; Bullrich, desde el corazón mismo del oficialismo. Y los dos empujan a Milei hacia una definición sobre el futuro de Adorni.
En el entorno de Bullrich aseguran que la titular del bloque oficialista en el Senado “ni piensa” en alejarse de los libertarios para iniciar una aventura presidencial el año próximo.
“Mi única prioridad es que Milei sea reelegido, porque si no vuelve el kirchnerismo. Lo demás no cuenta”, aseguran que repite en privado cuando algunos colaboradores le acercan encuestas que la muestran con una imagen positiva incluso superior a la del Presidente.
También descarta, en conversaciones reservadas, una eventual candidatura a jefe de Gobierno porteño, precisamente en el territorio donde nació y creció políticamente el macrismo.
Macri, por su parte, volvió a mostrarse activo. En las últimas semanas recorrió Entre Ríos y Santa Fe, y cerca suyo aseguran que, una vez concluido el Mundial de Fútbol, retomará las visitas a otras provincias.
Desde su entorno repiten una idea que busca despejar especulaciones electorales: el expresidente no quiere volver a competir por la Presidencia.
“No quiere ser candidato, pero tampoco se va a quedar quieto si existe el riesgo de que vuelvan los K”, resumen los dirigentes más cercanos al exmandatario.
Mientras tanto, algunos sectores políticos y empresariales consideran que Bullrich podría convertirse en una candidata capaz de garantizar la continuidad del rumbo libertario, pero sin los errores políticos que —según esa mirada— vienen cometiendo los hermanos Milei.
Por ahora, la senadora insiste en que seguirá dentro de La Libertad Avanza, dando la pelea “desde adentro”, tanto en el caso Adorni como en otras discusiones sensibles, como la designación de jueces federales en el Senado.
Por eso, si Milei decide sostener a Adorni, no sólo estará desoyendo a la oposición. También estará ignorando la advertencia de dos dirigentes que, desde lugares distintos, fueron decisivos para la construcción política de su gobierno.




